Retorica y Teologia (FLM)
Retorica y Teologia (FLM)
Retorica y Teologia (FLM)
LA CARTA A FILEMÓN
visto en ella los diferentes autores han sido muy variadas. Para el Crisós-
tomo, que comentó la carta en una serie de homilías, el contenido de la
misiva es un ejemplo concreto de cómo los primeros cristianos vivían lo
que predicaban. Entre las maravillosas enseñanzas de la carta tendríamos
las siguientes: de cómo debemos obrar con diligencia en todas las cosas;
de cómo no debemos desesperar de los siervos aunque hayan obrado con
perversidad, y menos aún de los hombres libres; de cómo no pueden ig-
norarse los derechos de la personas, aunque se tenga como excusa el ser-
vicio al evangelio 5. Para Lutero, que explicó la epístola en unas clases im-
partidas en la Universidad de Wittenberg, en diciembre de 1527, nos
encontramos ante una carta privada, de la que deberíamos aprender có-
mo hay que encomendar a los hermanos y cómo la iglesia debería cui-
dar de los que han caído y restaurar a los que se han equivocado, «ya que
el reino de Cristo es un reino de misericordia y gracia, mientras que el
reino de Satanás es un reino de asesinatos, error, oscuridad y mentiras» 6.
Estos ejemplos nos muestran lo interesante que podría ser el es-
tudio de la recepción de la carta según los diversos modos de leer la
Escritura y los diferentes horizontes de expectativas. Ese trabajo, sin em-
bargo, excede con mucho las pretensiones de un artículo. Aquí nos fija-
remos tan sólo en algunas de las preguntas que ya desde el principio se
plantearon los comentadores de la carta: ¿qué situación histórica con-
creta es la que pudo haber detrás de esas letras?; ¿qué es lo que realmen-
te quería Pablo?
Las primeras recepciones vieron en Onésimo a un esclavo fugitivo
cuyo dueño, Filemón, era un potentado cristiano de Colosas que alber-
gaba una iglesia doméstica en su propia casa. Onésimo, que habría per-
judicado económicamente a su amo por alguna razón, se habría encon-
trado con Pablo y habría abrazado gracias a éste la fe cristiana. Pablo,
enviando de vuelta a Onésimo a su amo, habría escrito una carta de pe-
tición en favor de éste, cosa que podía ser muy necesaria si tenemos en
cuenta las leyes de la época sobre los crímenes cometidos por esclavos
contra sus amos. Curioso es también comprobar que muchas de estas su-
14. Véanse 1 Co 1, 1; 6, 6; 8, 12; 16, 12; Rm 14, 10; 13, 15; 16, 23; cfr. Rm 8, 29:
eij" to; ei\nai aujto;n prwtovtokon ejn polloi`" ajdelfoi`"; 1 Co 5, 11.
15. Cfr. Rm 1, 1; 1 Co 1, 1; 2 Co 1, 1; Ga 1, 1.
pone una gran limitación cara a las conclusiones. Éste es uno de los pro-
blemas que presenta el trabajo de Church 16, y que Pitta 17 supera al poner
de relieve la complementariedad de los vv. 1-3 y 4-7 como marco gene-
ral de la carta. Heil 18 también subraya la importancia de estos versículos.
4
Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones
(ejpi; tw`n proseucw`n mou), 5 pues tengo noticia (ajkouvwn) de tu cari-
dad y de tu fe para con el Señor Jesús (pro;" to;n kuvrion ∆Ihsou`n) y
para bien de todos los santos, 6 a fin de que (o{pw") tu participación en la
fe (hJ koinwniva th`" pivstewv" sou) se haga eficiente (ejnergh;" gevnh-
tai) mediante el conocimiento perfecto (ejn ejpignwvsei) de todo el bien
que hay en nosotros (panto;" ajgaqou` tou` ejn hJmi`n) en orden a Cris-
to (eij" Cristovn). 7 Pues tuve gran alegría (cara;n ga;r pollh;n e[scon)
y consuelo (paravklhsin) a causa de tu caridad, por el alivio que los co-
razones de los santos han recibido de ti (o{ti ta; splavgcna tw`n aJ-
givwn ajnapevpautai dia; sou`), hermano (ajdelfev).
Los vv. 4-7 constituyen una acción de gracias 19, y tienen la función
de captatio benevolentiae, aunque no sólo. Con el v. 8 se empieza una
unidad diferente de la carta, marcada por diov y por la temática: a partir
del v. 8 Pablo realiza una petición general y, sobre todo, da las motiva-
ciones. Pitta une los vv. 4-7 con los vv. 8-9, considerándolos como el
exordio de la carta, dentro del cual los vv. 8-9 serían lo que él llama una
insinuatio. Esta división no parece muy correcta. Los vv. 4-7 y 8-9 están
netamente separados por diov. Además, los vv. 8-9 no son una insinua-
ción, sino que forman parte de la petición misma: parakalw` (v. 9).
16. F.F. CHURCH, Rhetorical Structure and Design in Paul’s Letter to Philemon, HTR
71 (1978) 17-33.
17. A. PITTA, Come si persuade un uomo? Analisi retorico-letteraria della lettera a File-
mone, en C. MARCHESELLI-CASALE (dir.), Oltre il racconto. Esegesi ed ermeneutica: alla ri-
cerca del senso, Colloquium dei docenti della Facoltà dell’Italia Meridionale, Sezione S.
Tommaso d’Aquino (12/2/1993), M. D’Auria, Napoli 1994, 93-108.
18. J.P. HEIL, The Chiastic Structure and Meaning of Paul’s Letter to Philemon, Bibli-
ca 82 (2001) 178-206.
19. Cfr. 1 Ts 1, 2-5; Flp 1, 3-11; 1 Co 1, 4-8; Rm 1, 8-12; Col 1, 3-8.
En los vv. 4-7 se ponen las bases de la petición apelando a las vir-
tudes que Filemón deberá poner por obra para responder afirmativa-
mente. A través de diferentes recursos retóricos queda de relieve la cen-
tralidad de la fe en Cristo Jesús, que se manifiesta en la caridad hacia los
demás cristianos. Se unen aquí la fe y el amor para expresar la relación
que hay entre ambas virtudes; más adelante, Pablo apelará a ese amor
(vv. 9.20). El recurso más importante usado aquí es la reversio 20 entre
caridad/santos y fe/Señor (v. 5), ampliada después en los vv. 6 (fe) y 7
(caridad). De este modo se resaltan ambas, pero la fe queda en primer
lugar, como la base 21. Con estos versículos se introducen los elementos
centrales de la carta: las oraciones de la comunidad (vv. 4.22), el amor
(vv. 5.7.9), las buenas acciones (vv. 6.14), la comunión (vv. 6.17), el co-
razón de Pablo (vv. 7.10.12.16.20).
La forma verbal ajkouvwn del v. 5 tiene un sentido de continuidad
y repetición: las virtudes que se van a elogiar en Filemón son algo habi-
tual, no puntual; es decir, su fe —cuyo objeto es el Señor Jesús— y su
caridad son algo reconocido entre los demás cristianos, los «santos» 22.
Más adelante veremos que este detalle es importante, porque de aquí
surgirá la pregunta: ¿por qué, entonces, la misiva paulina, si el apóstol
encuentra habitualmente consuelo en el obrar de su amigo?
En el v. 6, un versículo de difícil interpretación 23, Pablo adelanta
lo que luego será su petición: se entienda como se entienda la expresión,
lo que queda claro es que Pablo espera que haya una participación eficaz
en la fe de Filemón, una fe práctica, que tenga sus efectos en el modo de
vivir y de comportarse 24.
20. Reversio es la palabra latina para la ajnastrofhv griega. Este recurso consiste, nor-
malmente, en el cambio de la posición de una palabra dentro de la frase, con la consi-
guiente modificación de la sintaxis normal, con el objeto de producir un determinado
énfasis. A menudo es sinónimo del hipérbaton. En nuestro caso «para todos los santos»
es desplazado de «caridad», para producir el quiasmo mencionado en la nota siguiente.
21. Cfr. J.-N. ALETTI, «Paul et la rhétorique. État de la question et propositions», en
J. SCHLOSSER (dir.), Paul de Tarse, Cerf, Paris 1996, 28-29: en el v. 5 hay un quiasmo
entre caridad/fe y Señor Jesús/santos; luego, estos temas se desarrollan: la fe en el v. 6 y
la caridad en el v. 7, de tal manera que queda resaltada la fe sobre la caridad.
22. Cfr. Rm 1, 7; 16, 15; 1 Co 1, 2; 16, 15; 2 Co 1, 1; 13, 12; Flp 1, 1; 1 Ts 3, 13.
23. Cfr. J.A. FITZMYER, The Letter to Philemon, 96-99.
24. La «eficacia» de la fe de Filemón (v. 6) es uno de los temas centrales de la carta.
Del mismo modo, nos encontramos aquí con una expresión muy importante en el cor-
pus paulino, el «conocimiento», ejpivgnwsi", cuyo análisis detallado en otros textos (cfr.
nada, para que (i{na) esta buena acción tuya no fuera forzada sino vo-
luntaria (ajlla; kata; eJkouvsion). 15 Ya que (gavr) tal vez fue alejado (ejcw-
rivsqh) de ti por algún tiempo (pro;" w{ran), precisamente para que lo
recuperaras (ajpevch/") para siempre (aijwnv ion), 16 y no como esclavo (ouj-
kevti wJ" dou`lon), sino como algo mejor que un esclavo (ajlla; uJpe;r
dou`lon), como un hermano querido (ajdelfo;n ajgaphtovn), que, sién-
dolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo en la carne (kai;
ejn sarkiv), sino también en el Señor (kai; ejn kurivw/)!
Los vv. 8-16 forman una unidad, aunque dentro de ella podemos
identificar diferentes movimientos. Estos versículos son inseparables,
porque dentro del texto tenemos una unidad temática que les da cohe-
sión, muy especialmente entre los vv. 10b-16. Con el v. 17 se da un cam-
bio tanto sintáctico como de contenido 25.
En la unidad que estamos tratando, los vv. 8-10a, que tratan sobre
Filemón, constituyen el marco concreto de la petición: dado que las vir-
tudes de Filemón ya existen y son operativas, Pablo saca una primera
conclusión, «por eso» (diov), y se apoya en su caridad para pedirle una co-
sa. Estos versículos tienen una íntima conexión con los vv. 1-3 y 4-7 a
través de los motivos de la fe, la caridad y el servicio al evangelio que re-
aliza Pablo. Pero antes de especificar su petición, Pablo prefiere pasar al
desarrollo de las motivaciones que la apoyan, y cuya esencia es la nueva
identidad de Onésimo. Con Flm 10a se hace la petición, y con los vv.
10b-16 se exponen las motivaciones. Los vv. 10b-13 se refieren a Oné-
simo, y los vv. 15-16 se refieren a Filemón. Todas estas motivaciones son
externas, y hacen referencia al ajgavph, tanto desde el punto de vista de
Pablo como desde el punto de vista de Filemón 26.
A juicio de Pitta, los vv. 11-18 contendrían la prueba que apoya la
propositio del v. 10. En primer lugar Pablo insistiría en la utilidad de
25. Church, de acuerdo con J.L. WHITE, The Structural Analysis of Philemon: A Point
of Departure in the Formal Analysis of the Pauline Letter, SBL.SP 1 (1971) 36, dice que,
debido a criterios gramaticales (la partícula al inicio del versículo, la serie de imperati-
vos), el v. 17 ya no pertenece al cuerpo (que él llama de las «pruebas») formado por los
vv. 8-16; se trataría simplemente de una reiteración de la petición paulina, no de la afir-
mación primaria. Cfr. F.F. CHURCH, Rhetorical Structure and Design in Paul’s Letter to
Philemon, 28-29.
26. Cfr. el detallado estudio de B.L. Migliazza citado arriba, aunque sus resultados
no coinciden en algunos puntos con los presentados en este trabajo.
Onésimo para Filemón (v. 11). Aquí se daría a entender que esa nueva
utilidad del esclavo depende de su nuevo ser en Cristo. En segundo lugar
se mencionaría la utilidad de Onésimo para Pablo (vv. 12-14). Esta utili-
dad estaría expresada de un modo muy gráfico, ya que Onésimo es aho-
ra lo más íntimo de Pablo. Los vv. 15-16 añadirían una prueba teológi-
ca. Pitta considera que el pasivo ejcwrivsqh tiene a Dios como sujeto.
Pablo insistiría en que Onésimo es hermano tanto de Pablo como de Fi-
lemón, en cuanto que su Señor es Cristo 27. En último lugar, los vv. 17-
18 serían la expresión de una autogarantía paulina 28. A lo largo de este
parágrafo iremos viendo por qué este planteamiento no es correcto.
Los vv. 8-10a no pueden ser considerados como pruebas; ni si-
quiera forman parte de las motivaciones, ya que éstas versan sobre la
nueva condición de Onésimo, y aquí no se habla de ella 29. Tampoco for-
marían parte de un argumento, como Church define también los vv. 8-
16 30, ya que en la carta no se trata de argumentar, en un sentido delibe-
rativo propiamente dicho. Pitta establece en el v. 10 su propositio 31, pero,
como ya hemos dicho, esto no tiene mucho sentido, porque en la Car-
ta a Filemón no se quiere «demostrar» nada.
Wilson opina que Pablo, con toda la carta, lo que está haciendo es
negociar con Filemón. Según él, a este objeto estarían encaminados los
vv. 8-9 y 14 32. Sin embargo, parece más bien que lo que el apóstol quie-
re poner de relieve con estos versículos no es que esté dispuesto a nego-
ciar, sino la importancia de la caridad y de la libertad.
Con mucha frecuencia Pablo añade a algunas palabras un califica-
tivo referente a Jesucristo: Cristou` ∆Ihsou` (vv. 1.9), kurivou jIhsou`
27. Desde un punto de vista social, Onésimo sigue siendo un esclavo: Pablo no está
pidiendo, según Pitta, la liberación de Onésimo, en cuanto cristiano.
28. A. PITTA, Come si persuade un uomo? Analisi retorico-letteraria della lettera a File-
mone, 102-105.
29. Martin, en la misma línea que Church, considera que los vv. 8-9a y 9b-10a son
pruebas. Cfr. C.J. MARTIN, The Rhetorical Function of Commercial Language in Paul’s
Letter to Philemon (Verse 18), en D.F. WATSON, (ed.), Persuasive Artistry, Studies in the
New Testament Rhetoric in Honor of George A. Kennedy, JSNT Sup. 50, JSOT Press,
Sheffield 1991, 325-327.
30. F.F. CHURCH, Rhetorical Structure and Design in Paul’s Letter to Philemon, 24-28.
31. A. PITTA, Come si persuade un uomo? Analisi retorico-letteraria della lettera a File-
mone, 101-102.
32. A. WILSON, The Pragmatics of Politeness and Pauline Epistolography: A Case Study
of the Letter to Philemon, JSNT 48 (1992) 115-117.
Cristou` (v. 3), pro;" to;n kuvrion Ij hsou`n (v. 5), eij" Cristovn (v. 6),
ejn Cristw/` (v. 8), ejn kurivw/ (v. 16), ejn kurivw/ (v. 20), ejn Cristw`/ (v.
20), ejn Cristw`/ Ij hsou` (v. 23), tou` kurivou Ij hsou` Cristou` (v. 25).
Cristo mismo, convertido en uno de los personajes centrales de la carta,
es el que hace cambiar radicalmente la situación y la condición de las
personas y las realidades: Pablo es prisionero a causa de su relación con
Cristo, pero Cristo es, al mismo tiempo, fuente de gracia y paz, y tam-
bién de la autoridad de Pablo en cuanto apóstol. Como se verá en el v.
16, además, la relación con Cristo es la que marca en último término có-
mo deben ser las relaciones entre los cristianos. Ésta es una de las claves
hermenéuticas de la carta: la relación que uno tiene con Cristo Jesús
cambia la propia identidad, y esto tiene también un reflejo externo. De
hecho, la relación básica que debe darse entre los miembros de la co-
munidad cristiana es la regida por la caridad, y es aquí donde ahora Pa-
blo quiere insistir, pasando por encima de su autoridad, admitida implí-
citamente (vv. 8.13.14) pero a cuyo recurso renuncia explícitamente (vv.
8.9.14).
La caridad es, además, vital en el razonamiento paulino, desde el
punto de vista de que la fe obra a través de ella 33. Además, para que sea
verdadera caridad, debe ser ejercida «libremente» (cfr. v. 14: kata; eJ-
kouvsion).
Es interesante ver cómo se va definiendo a sí mismo Pablo a lo lar-
go de la carta, porque esto también tiene una función retórica: «prisio-
nero de Cristo Jesús» (v. 1), «anciano, prisionero de Cristo Jesús» (v. 9).
El status de Pablo es el de una persona que no se puede valer por sí mis-
ma. Y esta condición se suma a la relación que intenta establecer con Fi-
lemón: «a nuestro querido amigo y colaborador» (v. 1), «hermano» (v.
7), koinwnovn (v. 17), «hermano» (v. 20). Pablo se desliza poco a poco
hacia un campo muy personal e íntimo. Y todo esto con un objeto muy
claro: esta misma relación que se da entre ambos, es la que le va a pedir
que tenga con Onésimo, ahora que es cristiano.
Entre los vv. 8-9 y 10-11 Pablo establece un interesante paralelis-
mo. En los dos primeros, él se define al mismo tiempo como un ancia-
mera relación humana 34. Oído por una persona de la época, el contras-
te creado aquí por Pablo causa un gran efecto: el apóstol, fariseo, judío
ejemplar, de una esmerada educación, se está identificando con un es-
clavo que, además, ha ocasionado algún perjuicio a su dueño, gran ami-
go de Pablo.
El v. 11 expresa con un juego de palabras que el que antes fuera
inútil —el texto no explicita el porqué; se podría entender que es por-
que ha causado alguna pérdida o molestia a su dueño con su actitud (cfr.
v. 18), aunque también podría referirse a una «inutilidad espiritual»—
ha pasado ahora a ser útil 35. Esta utilidad podría entenderse en sentido
material o en sentido espiritual. En todo caso, Onésimo es ahora una
persona diferente: su pasado ha quedado, en cierto modo, cancelado al
pasar a ser un hombre nuevo en Cristo por el bautismo 36.
A lo largo de la carta, cuando se trata de la relación entre Filemón
y Onésimo, Pablo siempre respeta la prioridad del dueño del esclavo
frente a él mismo: «para ti y para mí» (v. 11); «mas, sin consultarte, no
he querido hacer nada» (v. 14); «que, siéndolo mucho para mí, ¡cuánto
más lo será para ti!» (v. 16). De este modo, el apóstol no sólo acepta los
derechos legales de Filemón, sino que insiste en que es su amigo el res-
ponsable de tomar una decisión.
Pitta califica los vv. 12-14 como captatio benevolentiae. Conside-
rarlos así empobrece bastante su contenido. Por un lado, Pablo sigue
profundizando en el tema de su identificación con Onésimo, incidien-
do en el tema de la caridad («mi propio corazón», «para que me sirviera
en tu lugar», «esta buena acción tuya») y la libertad («voluntaria»), que
debe regir el comportamiento del cristiano. Además, el verbo katevcein
(v. 13) podría tener una interesante connotación, una motivación a aña-
dir: Onésimo querría volver con su amo.
¿A qué aluden los vv. 13-14? No está claro. De hecho, detrás de es-
tas palabras debe haber muchas cosas conocidas para Pablo y para File-
37. Allen piensa que Pablo, con el v. 14, estaría insinuando la liberación completa
del esclavo. Cfr. D.L. ALLEN, «The Discourse Structure of Philemon: A Study in Text-
linguistics», en D.A. BLACK (ed.), Scribes and Scriptures: New Testament Essays in Honor
of J. Harold Greenlee, Eisenbrauns, Winona Lake 1992, 88-90. Como ya hemos visto,
esto es poco probable. El apóstol no lo explicita; ni siquiera parece que esté preocupa-
do por la posible liberación del esclavo.
amor de Pablo por Onésimo y en la libertad que Pablo quiere dar a Fi-
lemón. El v. 15 introduce con el gavr una razón para el v. 12; esta razón
es una motivación teológica —no se habla para nada de una fuga o de
un robo; sea como fuere la situación concreta, Pablo le da un sentido te-
ológico—, que también explicita la utilidad de Onésimo para Filemón:
Dios ha permitido esa separación, que no ha sido querida por Filemón
—como da a entender el pasivo usado— para que ahora lo pueda tener
de nuevo, por siempre, gracias al cambio de su identidad, y además co-
mo hermano amado. La motivación final que se da ahora, también in-
troducida por i{na, hace que el cuerpo de las motivaciones llegue a su
culmen: de hecho, el v. 16 es clave en la carta, porque expresa cuál debe
ser la nueva relación, marcada por el amor, que debe existir entre File-
món y Onésimo.
En estos versículos, poco a poco, Pablo va desarrollando los campos
semánticos dominantes de la carta. Uno: él, prisionero de Cristo y en ca-
denas por el Evangelio, pero al mismo tiempo libre en Cristo, como libre
debe ser Filemón de tomar una decisión; Onésimo, esclavo, ahora gene-
rado por Pablo y, por tanto, algo totalmente íntimo a él 39. Otro: el de los
afectos, la caridad, el «agape». La exposición será gradual: entre Pablo y
Filemón hay una unión muy estrecha; Filemón consuela a los cristianos
gracias a su fe operativa a través de la caridad; Onésimo, uno de sus es-
clavos, ha sido convertido por Pablo y es, en el momento presente, el mis-
mo corazón de Pablo; el apóstol intercede por Onésimo, y esto lo hace
hablando de cómo debe ser el «agape» cristiano; Pablo cuenta a Filemón
de un modo muy expresivo cuál es su experiencia de este amor, para ani-
marle a que siga sus huellas; Pablo pide así consuelo a Filemón, y éste le
vendrá también a través de lo que se haga con Onésimo.
En las motivaciones de las que hemos hablado se adivina una cier-
ta progresión. En el v. 10, Pablo ha incoado su petición y la motivación
principal que se desarrollará luego en diferentes grados: la nueva condi-
ción de Onésimo, conseguida por Pablo, fruto de su servicio al evange-
39. Onésimo es definido así en la carta: tou` ejmou` tevknou, o}n ejgevnnhsa (v. 10),
tovn potev soi a[crhston nuni; de; ªkai;º soi; kai; ejmoi; eu[crhston (v. 11), ta; ej-
ma; splavgcna (v. 12), diakonh/` (v. 13), ejcwrivsqh pro;" w{ran, aijwnv ion aujto;n aj-
pevch/" (v. 15), oujkevti wJ" dou`lon (v. 16). Respecto a Filemón y a Pablo, su trabajo
«externo» es servir; internamente, para Pablo ha pasado de pagano a cristiano, para Fi-
lemón debe pasar de esclavo a hermano amado, en cuanto cristiano.
17
Por tanto (ou\n), si me tienes como algo unido a ti (koinwnovn),
acógele como a mí mismo (proslabou` aujto;n wJ" ejmev). 18 Y si en algo
te perjudicó (eij dev ti hjdivkhsevn se), o algo te debe (ojfeivlei), pon-
lo a mi cuenta (tou`to ejmoi; ejllovga). 19 Yo mismo, Pablo, lo firmo con
mi puño (e[graya th`/ ejmh`/ ceiriv); yo te lo pagaré (ajpotivsw)... Por no
recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes (seautovn
moi prosofeivlei"). 20 Sí, hermano (ajdelfev), hazme este favor en el Se-
ñor (ejgwv sou ojnaivmhn ejn kurivw/). ¡Alivia mi corazón (ajnavpausovn
mou ta; splavgcna) en Cristo (ejn Cristw`/)!
40. Cfr. el ejemplo de 2 Co 9, 4: «No sea que, si llegan conmigo los de Macedonia,
os encuentren desprevenidos y quedemos avergonzados nosotros, por no decir vosotros
(i{na mh; levgw uJmei`")».
41. «He defines peak as any episode like unit set apart by special surface structure fe-
atures and corresponding to the Climax or Denouement in the notional [deep] struc-
ture» (D.L. ALLEN, The Discourse Structure of Philemon: A Study in Textlinguistics, 81).
42. Cfr. Lc 5, 10.
ce Pablo. Esta expresión retoma «mi propio corazón» del v. 12. Pablo y
Onésimo son «uno» porque los cristianos son uno en Cristo.
Los imperativos que aparecen en los vv. 17-18 están basados en
dos condiciones. Pablo remarca aquí su apoyo en dos cuestiones perso-
nales: la relación personal que tiene con Filemón y la confianza que de-
be despertar en él.
El v. 18 tiene una gran importancia cara al sentido de algunos as-
pectos centrales de la carta. Aunque Pablo pone una condición real: «y si
en algo te perjudicó, o algo te debe», entendida como hipótesis, es difí-
cil negar que detrás exista un hecho cierto: de algún modo, Onésimo ha
perjudicado a Filemón. Es cierto que no se menciona nada concreto; ni
siquiera el teórico arrepentimiento de Onésimo. Sea como fuere hay que
tener en cuenta dos cosas. Una, que Filemón ya sabe de qué se trata y no
hay por qué repetirlo. Dos, que «lo que uno calla» también tiene un sen-
tido. Pablo no quiere insistir en una falta concreta, ni pone como moti-
vación para la respuesta de Filemón el arrepentimiento del esclavo. He
aquí una de las características de la caridad cristiana que Pablo quiere su-
brayar: la iniciativa de acoger al hermano debe ser incondicional.
Martin postula la posibilidad del sentido fundamentalmente me-
tafórico y retórico de la terminología comercial del v. 18, igual que ya
ocurre en otras expresiones paulinas, con el objeto de anticipar una so-
lución a una posible dificultad, y remover al mismo tiempo los afectos
de Filemón 43. Esta autora encuadra el v. 18 dentro de lo que dice ser la
peroratio (vv. 17-20) 44. Este versículo, y especialmente la expresión
43. «Sin embargo, cuanto era para mí ganancia, por Cristo lo considero como pér-
dida. Es más, considero que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de
Cristo Jesús, mi Señor. Por él perdí todas las cosas, y las considero como basura con tal
de ganar a Cristo» (Flp 3, 7-8). C.J. MARTIN, The Rhetorical Function of Commercial
Language in Paul’s Letter to Philemon (Verse 18), 321-337. Este tipo de lenguaje es usa-
do en otras ocasiones por el apóstol (Flp 3, 7-8; 4, 15-19; 2 Co 12, 14b; Col 2, 14) pa-
ra describir aspectos de la relación entre Pablo y las comunidades locales y, metafórica-
mente, para hacer afirmaciones teológicas. Cfr. M. STERNBERG, The Poetics of Biblical
Narrative. Ideological Literature and the Drama of Reading, Indiana University Press,
Bloomington 1985, 482.
44. Cfr. ARISTÓTELES, Rhetorica 3, 19, 1-6. En el v. 17, donde se explicita la peti-
ción, Pablo usa los siguientes recursos: «intensificación de la apelación» con eij ou\n me
e[cei" koinwnovn, recordándole la sociedad que comparten y subrayando la lealtad (fide-
litas), y la buena voluntad (studium); «anticipación» con la que se pretende apartar de
antemano las posibles objeciones. Cfr. ANAXÍMENES, Rhetorica ad Alexandrum 36.
45. Para sacar esta deducción, según Martin, se han basado en interpretaciones del
lenguaje, en suposiciones históricas, etc., que no están expresadas directamente en el tex-
to. Cfr. C.J. MARTIN, The Rhetorical Function of Commercial Language in Paul’s Letter
to Philemon (Verse 18), 330-332.
46. Martin los compara con el uso del condicional eij ejgw; ejn Beelzebou;l ejk-
bavllw ta; daimovnia, que se hace en Mt 12, 27, con una intención retórica primaria.
Cfr. ibid., 334.
47. ARISTÓTELES, Rhetorica 3,19,3; QUINTILIANO, Institutio Oratoria 6,1,1; 7,23;
CICERÓN, Rhetorica ad Herennium 2,30,1; 2,31,50, dan mucha importancia a este uso
retórico.
48. Cfr. N.R. PETERSEN, Rediscovering Paul: Philemon and the Sociology of Paul’s Na-
rrative World, 74.
49. «The mode of Philemon’s repayment of his debt is important because it is linked
to the source of his indebtedness to Paul, namely, Philemon’s own conversion, for which
his indebtedness is a metaphor, and by which he became a brother to Paul (cfr. vv.
7.20)» (ibid., 75-76).
50. Ibid., 74.
16), no por ello deja de hacer una oferta real. Tanto es así, que la carta
se convierte en una especie de documento jurídico que será leído delan-
te de la comunidad, válido ante terceros y gracias al cual Filemón podría
reclamar una compensación: «Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño;
yo te lo pagaré» (v. 19).
Una cosa que llama la atención es que Pablo ofrezca una compen-
sación económica estando como está entre cadenas, situación en la que
seguramente no tiene mucha solvencia. Cabría pensar en este caso que
Pablo, mezclando dos sentidos, insiste en su disposición a hacer todo lo
que sea necesario para sufragar esos gastos, y esto es otro símbolo del
amor que siente por Onésimo y de hasta donde debe llegar la caridad
cristiana.
Con la expresión seautovn moi prosofeivlei" (v. 19), Pablo de-
ja claro a Filemón que éste le debe mucho. De nuevo se produce así un
desplazamiento de sentido: la deuda pasa del nivel jurídico al figurado
espiritual. La segunda es mucho mayor que la primera, porque el nivel
espiritual va siempre mucho más allá. En cierto modo, esto también se
expresa con la diferencia entre las formas verbales ojfeivlei (v. 18) y pro-
sofeivlei" (v. 19). Como ya hemos dicho, el v. 19 debe entenderse co-
mo una praeteritio: Pablo no está aquí insistiendo en su autoridad, como
dice Pitta, pues no encaja con el tono general de la carta, especialmente
con los vv. 8-9.
El v. 20 pone el broche al cuerpo de la carta. Con estas palabras
queda claro que Pablo está pidiendo un favor doble: por un lado pide
por Onésimo, pero por otro está pidiendo por sí mismo: ojnaivmhn. ¿Có-
mo entender esta petición por sí mismo? De nuevo la expresión que da
la clave es ejn kurivw/. Aunque no se dice nada concreto, no parece que
Pablo esté directamente pidiendo un favor material, sino espiritual: po-
dría referirse sin más al consuelo que recibirá si Filemón acepta su peti-
ción, o a que el motivo último que debe regir la actuación de Filemón
es la fe en Jesucristo, o a un favor relacionado con la labor evangeliza-
dora.
La expresión «¡alivia mi corazón en Cristo!» retoma el v. 7, aunque
ahora la tenemos en imperativo. Con ella Pablo reafirma que pide un
doble favor, para Onésimo y para él, que en el fondo es uno solo. El mo-
tivo para concederlo se apoya en Jesucristo.
Los vv. 21-25 son el cierre de la carta en dos fases. Éstas pueden
considerarse por separado o juntas, ya que no hay motivos claros para
decantarse por una solución u otra. Las dos funcionan como conclusión,
usando motivos típicos de estas partes de las cartas. En primer lugar, con
el aoristo e[graya del v. 21, Pablo no sólo retoma la misma forma del v.
19, remachando la petición, sino que se refiere a todo lo escrito con an-
terioridad 51. En el v. 22 todavía tenemos un imperativo, pero ahora se
refiere al mismo Pablo, no a Onésimo. Aunque esta petición es un ele-
mento que también aparece en las despedidas, aquí puede tener el valor
retórico de insistir en lo ya dicho, sobre todo en la confianza en la fe, la
caridad y las oraciones de la comunidad. Por último, se cierra el marco
con una nueva mención al servicio al evangelio, a la cooperación en su
difusión, y a la gracia (vv. 23-25).
Pablo, al concluir la carta, vuelve a insistir en los temas funda-
mentales. Pepoiqw;" th/` uJpakoh/` sou, escribe. El participio expresa de
nuevo la gran convicción que alberga Pablo. La palabra uJpakoh/`, aunque
ordinariamente se traduce por «obediencia», en este caso es más suave,
porque de otro modo no concordaría con el tono de la carta, donde Pa-
blo insiste tanto en no usar su autoridad de apóstol (vv. 8-9), si bien la
tiene. Esta docilidad en la que confía Pablo puede ser docilidad ante la
petición paulina o, en un sentido más amplio, docilidad ante las exigen-
51. Pablo suele usar el verbo gravfein para acabar sus cartas (Ga 6, 11; Rm 16, 22;
2 Co 13, 10; 2 Ts 3, 17) (A.H. SNYMAN, «A Semantic Discourse Analysis of the Letter
to Philemon», en P.J. HARTIN y J.H. PETZER [eds.], Text and Interpretation: New Ap-
proaches in the Criticism of the New Testament, NTTS 15, Brill, Leiden 1991, 97).
cias de la fe. En estos últimos versículos se añade así una presión suave a
favor de la petición.
La frase «seguro de que harás más de lo que te pido» (v. 21) es un
segundo clímax de la carta. Pablo ya no sólo «confía» en su amigo, sino
que «sabe» que oirá su petición. Con el uJpevr se retoma el v. 16: oujkevti
wJ" dou`lon ajlla; uJpe;r dou`lon, ajdelfo;n ajgaphtovn, mavlista ej-
moiv, povsw/ de; ma`llon soi; kai; ejn sarki; kai; ejn kurivw/. Pablo no
especifica ese «más», porque quiere que la decisión concreta sea de File-
món. La solución no tiene por qué acabar necesariamente en la manu-
misión del esclavo, porque quizá, en las circunstancias concretas, no es
ésta la mejor forma de actuar 52. Sea cual sea, su esencia debe ser ese cam-
bio de relación entre ambos. La ambigüedad de Pablo es querida, y se-
guro que detrás del problema hay otros factores que sólo conocían File-
món y él mismo. No hacía falta escribirlos. O quizá ponerlos hubiera
restringido mucho el mensaje de la carta. Ahora cualquier lector tiene el
marco y la puerta abierta para decidir libremente en casos análogos.
En la petición del v. 22 podríamos ver un reflejo de la autoridad
apostólica de Pablo: él irá a visitar a Filemón, para ver cómo se ha com-
portado. De todos modos, de esto no se dice nada. Más bien se trata de
un motivo típico de las cartas paulinas, que aquí también tiene su fun-
ción retórica: presionar suavemente a Filemón. En este versículo, la
mención a las oraciones de la comunidad tienen también su importan-
cia: las oraciones pueden ayudar a obtener un bien sobrenatural y tam-
bién humano, incluida la liberación del apóstol. El asunto de Pablo y
Onésimo concierne a toda la comunidad, dentro de la cual debe darse
una unidad de sentimientos. Por eso Pablo pide la ayuda de la gracia a
la que ya había invocado en el v. 3.
Por último, la comunidad sigue jugando un papel importante en
toda la situación. De nuevo Pablo habla, usando las palabras sunaic-
mavlwtov" ejn Cristw/` Ij hsou` y sunergoiv, de la cooperación que se da
entre los cristianos. El cierre de la carta insiste así en el carácter comu-
nitario —los personajes que ahí aparecen apoyan la petición de Pablo—
y en el carácter sobrenatural. La caridad viva será así fruto de la acción
de la gracia en los corazones de los hombres.
52. Quizá, por ejemplo, al dejarle libre, el esclavo se quedaría sin recursos, obligado
a llevar un estilo de vida poco cristiano.
Pasemos ahora a las conclusiones. Una de las cosas que más llama
la atención es encontrar, en un texto tan corto, tantos y tan variados re-
cursos 53 y tanto «contenido». Con ello se confirma algo que ya podemos
ver en el resto del corpus paulino: en estas cartas no hay una sola palabra
ociosa. ¿Cuál es el hilo de la misiva paulina? Resumirlo es muy difícil,
porque supondría pasar por encima de muchísimos pequeños detalles.
Sin embargo, se hace necesario en el momento de las conclusiones. Po-
dría ser éste: Pablo escribe a su amigo Filemón para pedirle que reciba
como hermano amado en el Señor al esclavo Onésimo. Suponemos que
éste se ha alejado de su amo, Filemón, y lo ha perjudicado de algún mo-
do. Por eso, en la carta, en primer lugar, situándonos en un plano de me-
ras relaciones humanas, Pablo aboga por Onésimo, sin romper las rela-
ciones jerárquicas, pero introduciendo éstas en el contexto más amplio
del amor entre los hombres. Pero la carta no se mueve sólo a este nivel,
sino que el apóstol traslada toda la situación y la petición al plano «cris-
tiano», esto es, «en Cristo»: se trata de las relaciones que existen entre
bautizados, y que se definen perfectamente con las palabras ajgavph y
koinwniva dentro de la kat∆ oi\kovn sou ejkklhsiva. Esto queda corro-
borado con una «segunda» petición de Pablo: pide las oraciones de la
iglesia para obtener la gracia de su presencia, esto es, de su liberación; su
hospedaje (xenivan) retoma el tema de la acogida de Onésimo.
De hecho, en nuestra carta las relaciones humanas se plantean en
más de dos planos, ya que se habla de relaciones jerárquicas en el mun-
do profano, relaciones de «amor» en el mundo profano, relaciones de au-
toridad «en Cristo», relaciones de «amor en Cristo». Pablo quiere llegar
a este último, pero sin olvidar los demás: Onésimo sigue siendo esclavo
de Filemón, ya que dentro de la comunidad cristiana, delante de Cristo,
todos somos iguales, pero cada uno sigue conservando su propia función
en la sociedad. Filemón sigue teniendo un siervo, aunque ahora debe
acogerlo públicamente, delante de la comunidad cristiana, como uno
más de la iglesia doméstica; es más, debe tratarlo como si fuese Pablo
mismo. El apóstol le pide ahora lo que hizo ya en otro tiempo, con un
53. Cfr. G.J. STEYN, Some Figures of Style in the Epistle to Philemon: their Contribu-
tion towards the Persuasive Nature of the Epistle, Ekklesiastikos Pharos 77 (1995) 64-80.
54. D.M. Russell apunta con acierto esta idea; sin embargo, a pesar de hacer una
aplicación teórica muy similar a la de D.L. Allen, en más de una ocasión parece forzar
el texto recurriendo a una estructura o a unos presupuestos históricos poco fundados;
por ejemplo, la teoría del esclavo fugitivo o la división de la carta en «autoridad/credi-
bilidad» (vv. 1-3), «problema/situación» (vv. 7-13), «mandato» (vv. 14-17), «súplica
motivada» (vv. 18-22). Cfr. D.M. RUSSELL, The Strategy of a First-Century Appeals Let-
ter: A Discourse Reading of Paul’s Epistle to Philemon, Journal of Translation and Textlin-
guistics 11 (1998) 3.8-11.18.20.
61. Se trata de la influencia de Cristo resucitado en la ética cristiana. Cfr. I.H. MARS-
HALL, «The Theology of Philemon», en K.P. DONFRIED e I.H. MARSHALL (eds.), The
Theology of the Shorter Pauline Letters, New Testament Theology, Cambridge Univer-
sity, Cambridge 1993, 187; J.A. FITZMYER, The Letter to Philemon, 34-36.
Que duda cabe que nuestro texto ofrece también luces para la la-
bor evangelizadora. Aunque Pablo quiere atenuar su autoridad en esta
carta, queda claro que la tiene. Pero ésta es una autoridad por y para la
actividad evangelizadora. Esta potestad le viene del mismo Jesucristo, y
su alcance llega hasta poder decir a un cristiano cómo debe obrar por su
propio bien (v. 8). Pablo es consciente de ser una persona especial den-
tro de la estructura de la Iglesia naciente. En nuestra carta, además, se
refleja una teología de la autoridad de Pablo, no como apóstol, sino co-
mo soldado, prisionero a causa de su fe, a causa de su fidelidad 62. En su
respuesta fiel, Pablo no elude los obstáculos materiales que se le puedan
presentar, incluso la prisión. Este desvelo queda insinuado con el desve-
lo que una madre tiene por sus hijos. De hecho, parte de la labor con-
siste en velar por el bien de los hermanos, en predicar e impartir los sa-
cramentos, en dar catequesis, como en esta carta, para aportar
argumentos que ayuden a la formación de sus hermanos en la fe. En es-
ta labor apostólica, todos trabajan a una. No en vano, Pablo se esfuerza,
con los términos que usa (hermano, colaborador, compañero de armas,
compañero de prisión, etc.), en incluir a los demás cristianos como res-
ponsables de la labor evangelizadora y de la común familia cristiana.
Concluyamos con una consideración sobre la institución de la es-
clavitud. Pablo no la trata directamente, y ni siquiera podemos decir que
ejerza un juicio sobre ella, ni para justificarla ni para condenarla. De to-
dos modos, podemos plantearnos una pregunta: las motivaciones que
aduce el apóstol, ¿orientan de algún modo la decisión concreta de File-
món?; ¿implica su argumentación la petición de libertad absoluta de
Onésimo? 63. Es más, ¿es compatible la enseñanza y la práctica cristiana
con un estado social donde perdure la esclavitud? 64. ¿Qué quiere decir
62. C.S. WANSINK, Chained in Christ: The Experience and Rethoric of Paul’s Impri-
sonment, Sheffield Academic, Sheffield 1996, 157-174, hace un interesante estudio, en
esta línea, sobre la terminología militar usada en nuestra carta.
63. Si se escoge como hipótesis de trabajo que el estatuto social jurídico de Onési-
mo es el de esclavo de Filemón (no importa si siervo fugitivo o un esclavo que solicita
la mediación de Pablo ante su dueño), es inevitable que se deba afrontar también el
problema de la coherencia entre el mensaje paulino sobre la libertad cristiana (Ga 3, 28;
1 Co 7, 21-23; 12, 13) y su posición en el caso de Onésimo. Cfr. R. FABRIS, Lettera ai
Filippesi. Lettera a Filemone. Introduzione, versione, commento, 287.
64. Los que opinan que son dos cosas incompatibles, se basan sobre todo en Flm 21.
La consecuencia social de esto sería que con el cristianismo ha empezado un proceso
que, necesariamente, acabará con la esclavitud.