Manual de Vigias Del Patrimonio
Manual de Vigias Del Patrimonio
Manual de Vigias Del Patrimonio
Ministerio de Cultura
República de Colombia
MINISTERIO DE CULTURA
DIRECCIÓN DE PATRIMONIO
patrimonio@mincultura.gov.co
www.mincultura.gov.co
Programa de Participación
Vigías del Patrimonio
Vigías del Patrimonio
1
MINISTERIO DE CULTURA Coordinación editorial
L. Fas Producciones Editoriales
María Consuelo Araújo Castro Claudia Burgos Ángel
Ministra de Cultura
Concepto gráfico original
Adriana Mejía Hernández Diego Pinilla Amaya
Viceministra de Cultura Diana María Muñoz Montoya
6 PRESENTACIÓN
8 EL PATRIMONIO CULTURAL
12 LAS ACCIONES
El Ministerio de Cultura y la Defensoría del Pueblo se unieron para presentar esta cartilla de
participación ciudadana, que constituye la primera de una serie de publicaciones. Con ellas se pre-
tende ofrecer una herramienta que oriente a los colombianos que han decidido participar activa-
mente en la conservación y protección de nuestro patrimonio cultural.
El Ministerio de Cultura, a partir de los lineamientos establecidos en el Plan Nacional de Cultura 2001-
2010 relacionados con la participación ciudadana, el diálogo cultural y la conservación de nuestras
memorias, le ha propuesto al país avanzar hacia una ciudadanía democrática cultural. Ésta constituye
una condición básica en el proceso de construir la nación que deseamos.
El ejercicio efectivo de la ciudadanía implica asumir de manera activa y responsable los derechos y
obligaciones establecidos en la Constitución y las leyes. En el país se han registrado en años recientes
desarrollos normativos importantes en esta materia. La Constitución de 1991, que define a Colombia
como un “Estado social de derecho” (Artículo 1), así como los desarrollos legislativos a partir de la Ley
de Participación Ciudadana 134 de 1994; la Ley General de Cultura 397 de 1997; y la Ley General de
Educación 115 de 1994, constituyen los fundamentos sobre los cuales se puede construir una sociedad
más plural y participativa.
El espíritu de estas normas busca ampliar los espacios de participación social en la defensa y protección
de los derechos culturales y la conservación del patrimonio. Lo anterior se concreta en la participación
ciudadana en los procesos de planeamiento y control de las políticas, programas, proyectos y acciones
que adelantan los diversos actores involucrados con el manejo del patrimonio cultural. En consecuencia,
las actuaciones que se realizan están sustentadas sobre una base social sólida, lo cual garantiza la
apropiación del patrimonio por parte de las comunidades, así como su sostenibilidad.
La Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Cultura quieren invitar a los colombianos a que se
comprometan con los referentes culturales que constituyen el fundamento de nuestra identidad. Es el
momento de valorar e identificar la diversidad de nuestro patrimonio cultural, para reconocernos desde
la diferencia. En esa medida, el patrimonio constituye un espacio de convivencia y tolerancia. Representa
una oportunidad para generar acuerdos y pactos en las relaciones interculturales.
También podría asegurar que usted vive cerca de un patrimonio cultural o natural, o conoce un sitio de
importancia arqueológica; o sitios donde la roca ha formado esculturas; o ha visitado edificios singulares,
lugares sagrados o ciudades con historia; o tiene la fortuna de vivir cerca de un maravilloso bosque que
es una reserva natural, o tiene en su memoria la imagen de un paisaje en una costa colombiana o el olor
de una fruta tropical; o tal vez ha visto saltar una de las cientos de ranas que habitan en los pantanos de
nuestras selvas; o ha disfrutado de un carnaval con sus ritmos y gentes...
Todo lo anterior hace parte de su patrimonio cultural y de su identidad, como miembro de un grupo al que
pertenece. Cuando hablamos de identidad, nos preguntamos ¿quién soy?, y por ende ¿quiénes somos
nosotros?; aquí "nosotros" bien puede representar un grupo étnico, una comunidad, una región, la nación a la
que pertenecemos o la fe que profesamos, por lo tanto estamos vinculados a otras personas a otros colombianos,
a través del idioma, las creencias, los rituales, las costumbres, la comida, el modo de vestir, etc.
Entonces en un país como el nuestro tan diverso en culturas y tan rico en patrimonio, solemos unirnos
y expresar nuestra identidad nacional, mediante los símbolos patrios, las fiestas y carnavales, el
reconocimiento de productos hechos y cultivados por nuestra gente o mediante el clamor y el
sentimiento de ver jugar a nuestros deportistas o mejor, mediante el triunfo al esfuerzo del trabajo de un
colombiano en el exterior...
Si usted hoy reconoce el patio de juegos de la casa, la esquina de la cuadra, el árbol de su parque, la
plaza de su ciudad; valora las canciones de una serenata, el olor del anís, el aroma del café, el abrazo de
su familia, el acento de su paisano; recuerda quién era la pata sola, el cinco a cero, como se jugaba a la
coca, los dulces de frutas, la misa de los domingos, los aguinaldos y la novena; aprecia los conciertos en
la plaza, el patrimonio hace parte de usted y debe participar en su conservación conservación.
Nuestro patrimonio
El término "patrimonio" suele definirse como nuestro legado del pasado, nuestro equipaje en el presente
y la herencia que les dejaremos a las futuras generaciones para que ellas puedan aprender, maravillarse
y disfrutar de él. También se define como algo que ha sido heredado. Quizás por eso, cuando pensamos
en patrimonio, lo hacemos en términos de lugares, objetos y tradiciones que deseamos conservar, que
valoramos porque vienen de nuestros ancestros, tienen importancia científica, o porque son parte de
nuestra vida cotidiana o son ejemplos irremplazables de fuentes de vida e inspiración. Son nuestros
8 estándares de excelencia, nuestros puntos de referencia, nuestra identidad.
El patrimonio cultural está conformado por las manifestaciones de la cultura que permanecen en el
territorio y dentro de la memoria colectiva de las comunidades. Las comunidades presentes y futuras
tienen derecho al acceso y disfrute de este patrimonio, por lo tanto es un deber del Estado y de los
particulares su protección y conservación
conservación.
El patrimonio cultural de la Nación está constituido por todos los bienes y valores culturales que son
expresión de la nacionalidad colombiana, tales como la tradición, las costumbres y los hábitos, así como
el conjunto de los bienes inmateriales y materiales, muebles e inmuebles, que poseen un especial interés
histórico, artístico, estético, plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, ambiental, ecológico, lingüístico,
sonoro, musical, audiovisual, fílmico, científico, testimonial, documental, literario, bibliográfico,
museológico, antropológico y las manifestaciones, los productos y las representaciones de la cultura
popular. (Artículo 4, Ley de Cultura 397 de 1997).
Al consultar esta cartilla usted reconocerá la importancia de los derechos culturales y ciudadanos,
podrá detectar cuándo están violando o están en riesgo de ser quebrantados estos derechos, de saber
cuáles son más vulnerados diariamente y cómo actuar para prevenir o denunciar ante quien corresponda
las violaciones o amenazas contra el patrimonio cultural.
Derechos fundamentales
Los derechos culturales reconocidos forman parte del conjunto de los derechos humanos y solo
pueden ser interpretados en esta coherencia: la elección y respeto de la identidad cultural, conocimiento
y respeto de la cultura propia, la conservación del patrimonio común, el acceso al patrimonio cultural
y la participación en la vida cultural, son derechos fundamentales.
En derecho internacional, la noción general de los derechos culturales es muy amplia y compleja. El
artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el artículo 15 del pacto internacional
relativo a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, abarcan:
(...) el derecho a participar en la vida cultural, el derecho a beneficiarse del progreso científico y de sus
aplicaciones, el derecho a beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que se
derivan de toda producción científica, literaria o artística de la que se es autor, y la libertad indispensable
para la investigación científica y las actividades creativas. (p. 32) 9
Entre los derechos culturales, está el derecho a preservar la identidad cultural de las minorías, que el
pacto internacional sobre los derechos civiles y políticos garantiza en su artículo 27 en los siguientes
términos: En los Estados donde existen minorías étnicas, religiosas o lingüísticas, las personas que pertenecen
a estas minorías no pueden estar privadas del derecho a tener, en comunión con los otros miembros de su
grupo, su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión o a emplear su propia lengua.
La doctrina sobre los derechos humanos fortalece cada día el criterio de que la defensa de los
derechos es una responsabilidad del Estado
Estado, mediante la cual éste adopta las políticas suficientes
y necesarias para evitar el deterioro de los mismos, mientras que a la sociedad le corresponde
participar y estar atenta para denunciar y actuar ante el Estado en caso de que se presenten
situaciones de violación o amenaza de sus derechos.
También se entiende cada día más el criterio de que la protección de los derechos es la principal
acción jurídica y normativa del Estado, el cual debe diseñar las herramientas necesarias para
restablecerlos cuando éstos hayan sido violados.
Ejemplo: Cuando no se conserva el archivo histórico, público o cultural de una población, conlleva a la
pérdida de la historia de una comunidad.
Ejemplo: Los objetos de arte religioso o precolombinos son sacados del país con fines personales y
comerciales, por personas que se lucran con el tráfico ilegal de estos bienes, perjudicando y empobrecien-
do la memoria cultural de los colombianos.
10
> Desconocimiento del patrimonio cultural
Es un deber conservar todo aquello que identifica a una comunidad, sin excepción ni
discriminación. Salvaguardar los bienes culturales implica la transmisión de destrezas y técnicas
para preservarlos.
Ejemplo: Los miembros de una comunidad indígena poseen conocimientos sobre una planta que tiene
poderes medicinales. Investigadores ajenos a su etnia se benefician de estos conocimientos y los explotan
tecnológicamente, excluyendo a los miembros de esa comunidad.
11
12 Las acciones
ACCIONES QUE CONTRIBUYEN
A LA PRESERVACIÓN DEL
PATRIMONIO CULTURAL
Para contribuir con la conservación del patrimonio cultural y fortalecer la identidad de nues-
tras comunidades debemos:
Para preservar el patrimonio cultural es necesario fomentar el orgullo por la identidad y el respeto por
otras culturas. La preservación de los bienes culturales también implica la transmisión de saberes,
oficios y técnicas tradicionales.
• Contar con un inventario y mecanismos de seguridad para evitar el tráfico ilegal de bienes
culturales. 13
• Sensibilizar a las comunidades para que conozcan los riesgos del patrimonio cultural, con el
fin de que actúen preferiblemente en forma preventiva, de tal forma que mediante la actuación
oportuna se evite o minimice el daño sobre dicho patrimonio.
Palafito
14
Defensa del patrimonio 15
PROTECCIÓN DEL DERECHO
COLECTIVO A LA DEFENSA DEL
PATRIMONIO CULTURAL
Nuestro ordenamiento jurídico consagra una serie de mecanismos que fortalecen los espacios
de participación democrática, los cuales permiten la intervención de las comunidades en los ámbitos
judicial, administrativo, político, de planeación y de gestión, para proteger el derecho colectivo a la
defensa del patrimonio cultural.
La participación comunitaria es fundamental para la defensa de este derecho. Las comunidades tienen
derecho a ser informadas, a decidir, a opinar, a proponer normas, a que se dejen sin efectos leyes,
decretos o actos administrativos, a que las autoridades empleen mecanismos eficaces de convocatoria
a la comunidad, a solicitar que se cumpla lo dispuesto en los instrumentos jurídicos y se debatan temas
relacionados con el reconocimiento, valoración, protección y de difusión de los bienes culturales.
Es la garantía constitucional que tiene toda persona de solicitar ante un juez la protección inmediata
de sus derechos fundamentales, cuando éstos han sido amenazados o vulnerados por una autoridad
pública o por particulares.
Derechos fundamentales son los que permiten que la persona se desarrolle plenamente como ser
humano, entre otros, los derechos al libre desarrollo de la personalidad, a la libertad de cultos, de
participación y de petición.
Cualquier persona por sí misma o a través de representante -en el caso de los niños, los ancianos,
personas con discapacidad-, que considere amenazados o vulnerados sus derechos fundamentales,
tiene la facultad de interponer acciones de tutela, sin necesidad de abogado. También lo puede hacer
el defensor del pueblo o el personero.
Se interpone ante cualquier juzgado o tribunal del lugar donde ocurra la amenaza o violación del derecho
fundamental, narrando los hechos, el derecho que se está amenazando o vulnerando y el causante de la
amenaza o vulneración, nombre y dirección del solicitante. Si se actúa por medio de representante
también se debe incluir su nombre y dirección. Se deben proporcionar las pruebas de los hechos.
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El juez debe pronunciarse dentro de los diez (10) días hábiles siguientes a la fecha en que es presentada
la acción de tutela, la cual sólo resulta procedente cuando el afectado no disponga de otro medio de
defensa judicial, a no ser que se interponga en aras de evitar un perjuicio irremediable.
Para la protección de los derechos colectivos no procede la tutela, salvo cuando la afectación de un
interés colectivo, implique la vulneración o amenaza de un derecho fundamental del peticionario.
Azaí pertenece a una comunidad indígena que tiene como tradición realizar el rito sagrado de agradecimien-
to al río Mataje. Las autoridades municipales decidieron prohibir dicha práctica, sin considerar que esta hace
parte de su identidad cultural. Azaí, al considerar que le están vulnerando sus derechos y los de su comu-
nidad, decide interponer una acción de tutela, por cuanto con esta prohibición se está violando su derecho
y el de su comunidad de practicar y conservar esa tradición que forma parte del patrimonio cultural de su
pueblo y también de la Nación; la accionante aporta para la acción de tutela las pruebas que demuestran la
vulneración del derecho.
Aunque Azaí pretende el restablecimiento de la práctica ritual de rendir culto al agua del río Mataje, consagra-
do como derecho fundamental a la diversidad étnica y cultural reconocida y protegida por la nación
colombiana, la tutela de ese derecho resulta también protegiendo el derecho colectivo a la defensa del
patrimonio cultural.
Acción popular
Artículo 88, Constitución Nacional. Ley 472 de 1998.
Su objetivo no es buscar la solución de una controversia entre dos (2) partes, sino evitar el daño, cesar la
lesión o amenaza contra un derecho colectivo y, si es posible, restablecer las cosas a su estado anterior.
Una acción popular se presenta ante los jueces administrativos y, mientras estos entran en funcionamiento,
ante el Tribunal Contencioso Administrativo. Donde no existan estos jueces, ante cualquier juez civil municipal.
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Puede ser presentada directamente por cualquier persona, o representada por un abogado. El
interesado puede solicitar a la Defensoría del Pueblo o al personero distrital o municipal colaboración
para elaborar la demanda.
Toda persona natural o jurídica podrá coadyuvar en estas acciones, también lo pueden hacer las
organizaciones populares, cívicas y similares, así como la Defensoría del Pueblo, los personeros
distritales o municipales y demás autoridades que por razón de sus funciones deban proteger o
defender los derechos e intereses colectivos.
Estas acciones pueden ser ejercidas durante el tiempo que subsista la amenaza o el peligro.
Ante el constante saqueo de objetos de arte religioso, precolombino, colonial y piezas arqueológicas, los
cuales son sacados del país con fines comerciales, sin restricción por parte de las autoridades o de las
empresas que revisan los equipajes y, luego de constantes requerimientos ante las autoridades, sin lograr
que se pusieran en práctica medidas de seguridad eficientes para evitar este tráfico ilegal, una persona que
no tiene cómo recurrir a un abogado, decide acudir a la Defensoría del Pueblo, para que le colaboren en la
elaboración de una demanda de acción popular por considerar que se está vulnerando el derecho a la
defensa del patrimonio cultural de la Nación.
El juez que conoció el proceso decidió proteger el derecho colectivo mencionado. Asimismo, ordenó a diferen-
tes autoridades implementar medidas en procura de la salvaguarda del derecho e interés colectivo vulnerado.
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Acción de grupo
Artículo 88, Constitución Nacional. Artículo 3°, Ley 472 de 1998.
Esta acción permite a un conjunto o grupo de personas unirse para acudir ante la autoridad
judicial, con el propósito de que se le repare a cada uno de los miembros del grupo el perjuicio
ocasionado por un daño común.
La causa del daño y el interés de que el perjuicio sea reparado, es lo que justifica que se conforme un
grupo para ejercer una acción judicial conjunta. Necesita promoverse por medio de abogado, dentro
de los dos (2) años siguientes a la fecha en que se causó el daño o cesó la acción vulnerante del mismo.
El defensor del pueblo puede interponer acción de grupo en nombre de cualquier persona que lo
solicite, caso en el cual será parte del proceso al lado de los perjudicados.
La demanda, para que sea admitida, debe reunir los siguientes requisitos:
Si se reúnen todos los requisitos, la demanda es admitida por el juez y continúa su trámite procesal de
notificación, traslado, contestación, audiencia de conciliación y, finalmente, sentencia.
Cualquier persona que haya sufrido un perjuicio, puede hacerse parte dentro del proceso. Antes de
que se inicie el período probatorio y una vez proferida la sentencia, dentro de los veinte (20) días
después de su publicación, podrá acogerse a ella, aún quien no haya concurrido al proceso, siempre
y cuando su acción no haya prescrito.
De modo contrario, es posible también, que quien haya hecho parte del grupo desde el inicio de la
demanda, desista y decida retirarse de la misma dentro de los cinco (5) días siguientes al vencimiento
del término de traslado de la demanda, evitando así ser vinculado por la conciliación o por la sentencia.
Si el fallo ya ha sido proferido, puede aún desistir demostrando que sus intereses no fueron bien
representados. En este caso puede intentar una acción individual por indemnización de perjuicios.
La sentencia tiene efectos de cosa juzgada para quienes hicieron parte del proceso.
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Ejemplo de caso ficticio:
Un grupo superior a veinte (20) personas, perteneciente a la etnia afrocolombiana del corregimiento de
Palogrande, que vive a orillas del río Colombia, del cual ancestralmente han derivado los recursos de
subsistencia y adicionalmente ha sido parte de su contexto cultural, decide otorgarle poder a un abogado
para interponer acción de grupo, por cuanto la empresa Oriol, que adelanta un megaproyecto en la región,
realizó actividades que han contaminado las aguas del mencionado río. Estos hechos ocasionaron una
catástrofe ambiental y social para esa comunidad, por lo tanto, consideran que tienen derecho a una
indemnización que repare los daños causados a cada uno de los miembros de dicha comunidad.
Este grupo de personas afectadas en su seguridad alimentaria, también ve afectada una riqueza cultural y
natural de la Nación.
Acción de cumplimiento
Artículo 87, Constitución Nacional. Artículo 16, Ley 397 de 1997.
Si la demanda reúne los requisitos legales, el juez librará mandamiento de ejecución, pero previamente
debe haber requerido al jefe o director de la entidad demandada para que por escrito señale la forma
como se está dando acatamiento a lo dispuesto en las leyes y actos administrativos que sustentan la
acción de cumplimiento.
Si no se obtiene respuesta del funcionario en ocho (8) días hábiles, el juez procederá a decretar la
ejecución. En el mandamiento de ejecución, 1. Se ordena el cumplimiento. 2. Se condena en costas al
funcionario renuente y a la entidad a la que pertenezca, salvo justa causa comprobada, quienes serán
20 solidariamente responsables del pago.
En ningún caso se podrá desistir de la acción interpuesta y la ejecución del cumplimiento será
imprescriptible.
El decreto que reglamenta las funciones de la Alcaldía del municipio de El Carmen estipula que para salva-
guardar los bienes culturales de su ámbito territorial se debe elaborar un inventario de los mismos y remitirlo
al Ministerio de Cultura.
Ante el hecho de que ese inventario no se había realizado, Flor Lugo le solicitó al alcalde el cumplimiento de
ese deber, pero no hubo respuesta; por lo cual, decidió interponer ante Tribunal Administrativo del Departa-
mento una acción de cumplimiento.
El juzgador requirió al alcalde por escrito para que señalara la forma en que se estaba cumpliendo lo
dispuesto en el decreto que sustenta la acción de cumplimiento.
Teniendo en cuenta que pasaron más de ocho (8) días hábiles y no hubo respuesta del funcionario, el tribunal
libró el mandamiento de ejecución, en el cual le ordenó elaborar el inventario de todos los bienes culturales
existentes en su territorio y además lo condenó en costas.
a. Inconstitucionalidad
Decreto 2067 de 1991.
Puede ser presentada por cualquier persona y busca que las autoridades judiciales
dejen sin efecto leyes o decretos que estén en contra de la Constitución.
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b. Nulidad
Artículo 84, Código Contencioso Administrativo.
A las decisiones de las entidades administrativas se les denomina actos administrativos, los cuales
crean, modifican o extinguen un derecho particular, o afectan derechos o intereses colectivos, por
cuanto a pesar de referirse a una situación individual, tienen repercusiones de alcance general.
Procede la acción de nulidad cuando una entidad profiera un acto administrativo que:
Cualquier persona que crea lesionado el derecho a la defensa del patrimonio cultural, con un acto
administrativo, en cualquier tiempo a partir de la expedición del acto, podrá solicitar a la Jurisdicción
Contenciosa Administrativa que se declare la nulidad, o sea, la invalidez del acto administrativo.
Derecho de petición
Artículo 23, Constitución Nacional. Artículos 5 al 26, Código Contencioso Administrativo.
Es un derecho fundamental que toda persona tiene para hacer peticiones respetuosas ante
las autoridades o ante los particulares que cumplen funciones públicas, en forma verbal o
escrita, con el propósito de que le sean resueltas en forma oportuna.
No requiere de abogado, lo pueden interponer todas las personas, sean nacionales o extranjeras, adultas
o menores de edad, letradas o analfabetas.
En la petición escrita se debe designar la persona ante quien se dirige, nombre y domicilio del solicitante,
objeto de la petición, razones en que se apoya, documentos que se acompañan y la firma del peticionario
cuando fuere el caso.
• Para que por motivos de interés particular o de la comunidad se inicie por las autoridades una
actuación administrativa.
La autoridad tiene un plazo de quince (15) días hábiles para resolver estas quejas, reclamos o
manifestaciones.
• Para que por motivos de interés particular o de la comunidad, las autoridades permitan el
22 acceso a la información sobre las acciones por ellas desarrolladas.
El término para contestar peticiones de información es de diez (10) días hábiles.
Cualquier información solicitada por la Defensoría del Pueblo se debe suministrar en un plazo
máximo de cinco (5) días (Ley 24 de 1992).
• Para que por motivos de interés particular o de la comunidad, las autoridades
permitan conocer documentos no reservados u obtener copias de los mismos.
Cuando se niegue un derecho de petición para tener acceso a documentos públicos,
es necesario que se indiquen las normas en que se basa para negarlo.
Cuando se soliciten copias, el costo de éstas lo asume la persona que hace la petición.
La revisión de documentos debe efectuarse en horas de atención al público y, según
sea el caso, en presencia de un servidor público.
• Para que por motivos de interés particular o de la comunidad, las autoridades
profieran dictámenes o conceptos sobre asuntos de su competencia.
El término para contestar las consultas es de treinta (30) días.
La respuesta a la petición debe ser adecuada a la solicitud planteada, efectiva para la
definición del respectivo caso y oportuna, o sea, ser resuelta dentro de los términos
establecidos en la ley, en caso contrario se puede acudir a la tutela.
Audiencia pública
Ley 489 de 1998.
Es una reunión pública convocada por las entidades, cuando lo consideren conveniente y oportuno,
en la que se discuten aspectos relacionados con la formulación, ejecución o evaluación de políticas
y programas a cargo de la entidad, y en especial cuando esté de por medio la afectación de
derechos o intereses colectivos.
Las comunidades y las organizaciones podrán solicitar la realización de audiencias públicas mediante
escrito dirigido a la entidad.
La solicitud o las conclusiones de las audiencias no tienen el carácter de vinculante para la administración.
En todo caso, se debe explicar a las comunidades las razones de la decisión que se tomó.
La metodología que se utilice en las audiencias se define por la entidad en el acto de convocatoria a la
audiencia.
Cuando se desarrolle o pretenda desarrollarse una obra o actividad que pueda causar impacto al
patrimonio natural, para la cual se exija permiso o licencia ambiental, el defensor del pueblo, o por lo
menos cien (100) personas, o tres (3) entidades sin ánimo de lucro, entre otros, pueden solicitar la
realización de una audiencia pública ante la autoridad competente para el otorgamiento del permiso
o la licencia ambiental respectiva, quien se encargará de convocarla y celebrarla con anticipación al
acto que le ponga término a la actuación administrativa, bien sea para la expedición, la modificación,
o la cancelación del permiso o licencia.
La información debe ser pública y difundida por los medios que se estime conveniente, allí debe
señalarse el plazo dentro del cual la comunidad podrá presentar sus opiniones al respecto.
La entidad debe elaborar un registro público de las observaciones y de las respectivas respuestas.
Participación política
a. Consulta popular
Ley 134 de 1994. Decreto 895 de 2000. Ley 720 de 2001.
Si una norma le impone a la autoridad municipal la consulta popular respecto de obras que impliquen
modificación importante en el suelo de un bien de interés cultural, le corresponde al alcalde impulsar el
procedimiento administrativo tendiente a hacer operativa la consulta, aún cuando el alcalde goce de cierta
discrecionalidad para convocar a consulta a la comunidad.
b. Cabildo abierto
Ley 134 de 1994.
El cabildo deberá ser pedido por un número no inferior al cinco por mil (5x1.000) del censo electoral del
municipio, distrito, localidad, comuna o corregimiento. En la solicitud se especificará el asunto y los
funcionarios a quienes se quiere citar. La desatención a la citación sin justa causa será causal de mala
conducta. Dicha solicitud se debe hacer con no menos de quince (15) días de anticipación a la fecha de
iniciación del período de sesiones.
Las organizaciones civiles podrán participar en todo el proceso de convocatoria y celebración de los
cabildos abiertos.
Los concejos municipales o distritales, o las juntas administradoras locales, difundirán ampliamente la
fecha, el lugar y los temas que serán objeto del cabildo abierto y ordenarán la publicación de dos (2)
convocatorias en un medio de comunicación idóneo. 25
A los cabildos abiertos podrán asistir todas las personas que tengan interés en el asunto. Además del
vocero de quienes solicitaron el cabildo abierto, tendrán voz quienes se inscriban a más tardar tres (3)
días antes de la realización del cabildo en la secretaría respectiva, presentando para ello un resumen
escrito de su futura intervención.
Dentro de la semana siguiente a la terminación del cabildo, en audiencia pública a la cual serán
invitados los voceros, el presidente de la respectiva corporación dará respuesta escrita y razonada a
los planteamientos y solicitudes ciudadanas.
Cuando se trate de un asunto relacionado con inversiones públicas municipales, distritales o locales,
la respuesta deberá señalar el orden de prioridad de las mismas dentro del presupuesto y los planes
correspondientes.
Cuando se trate de asuntos que afecten específicamente a una localidad, corregimiento o comuna, el
cabildo abierto podrá sesionar en cualquier sitio de éste, con la presencia del respectivo concejo
municipal o distrital, o la junta administradora local, según el caso.
Según el censo electoral, el municipio de El Remanso cuenta con trescientos mil habitantes, el período de
sesiones se inicia el 2 de febrero.
El 10 de enero, mil seiscientos (1.600) habitantes solicitan al Concejo Municipal que se lleve a cabo un
cabildo abierto para tratar el tema del mejoramiento del plan financiero del municipio que conlleve a destinar
recursos para la preservación y conservación de los bienes culturales del municipio, toda vez que el archivo
histórico, público y cultural se encuentra en precarias condiciones.
Al igual, la iglesia de la época colonial que fue declarada bien de interés cultural se encuentra en estado de
ruina. Los demandantes, personas de la comunidad que quieren intervenir en el cabildo, deben presentar
tres (3) días antes de la fecha fijada por el concejo su intervención por escrito en la Secretaría de Gobierno.
Los promotores o voceros son ciudadanos en ejercicio, organizaciones cívicas o indígenas o comunales
del orden departamental, municipal o local, entre otros, que cuentan con el respaldo del cinco por mil
(5x1.000) de los ciudadanos inscritos en el respectivo censo electoral.
Los promotores se constituyen en comité y se inscriben ante la Registraduría del Estado Civil de la
correspondiente circunscripción electoral. Este comité está integrado por nueve (9) ciudadanos que
26 eligen un vocero quien lo presidirá y representará.
Para inscribirse en la Registraduría, se requiere que el vocero del comité de promotores presente el
formulario diligenciado que previamente le entregó esta entidad.
Inscrita la iniciativa legislativa y normativa ante Registraduría del Estado Civil, el registrador dispone de
quince (15) días hábiles para la elaboración y entrega de los formularios a los promotores. Una vez les
sean entregados, cuentan con seis (6) meses para la recolección de las firmas de quienes apoyan el
proceso.
Vencido el plazo sin que se haya logrado completar el número de apoyos requeridos, la iniciativa legislativa
y normativa será archivada.
• La decisión sea de la mitad más uno de los miembros del comité de promotores.
• Se efectúe antes del vencimiento del plazo para la recolección de los apoyos.
• Se presente por escrito, motivada y personalmente al registrador correspondiente, junto con
todas las firmas recogidas hasta el momento.
El Registrador del Estado Civil tiene el término de un (1) mes, contado a partir de la fecha de la entrega
de los formularios por los promotores para que, previas las verificaciones de ley, certifique el número total
de respaldos consignados, el número de respaldos válidos y nulos y, finalmente, si se ha cumplido o no
con los requisitos constitucionales y legales exigidos para el apoyo de la iniciativa legislativa y normativa
o de la solicitud de referendo. 27
Con la certificación de cumplimiento de los requisitos exigidos por la ley para la iniciativa legislativa y
normativa, el vocero presenta el certificado conjuntamente con el proyecto de acto legislativo, de ley, de
ordenanza, de acuerdo o de resolución local, según el caso, ante la corporación correspondiente.
El nombre de la iniciativa, el de sus promotores y vocero y el texto del proyecto con su exposición de
motivos, deben ser divulgados en la publicación oficial de la correspondiente corporación.
El Defensor del Pueblo quien por mandato constitucional debe promover el ejercicio y la divulgación de
los derechos humanos, está facultado para presentar proyectos de ley sobre materias relacionadas con
su competencia, en este caso relativas a la protección y defensa del patrimonio cultural y natural
reconocidos legalmente como derechos colectivos.
Participación en la planeación
Artículo 339, Constitución Nacional.
a. Plan de Desarrollo
Ley 152 de 1994.
Dentro de los principios generales que rigen las actuaciones de las autoridades nacionales,
regionales y territoriales, en materia de planeación, encontramos el de la "participación". En
aplicación de este principio las autoridades de planeación, de acuerdo con su competencia,
durante el proceso de discusión de los planes de desarrollo, tienen la obligación de garantizar
la efectividad de los mecanismos de participación ciudadana consagrados en la Constitución y
28 las leyes.
• Conformación del Plan Nacional de Desarrollo
Está conformado por una parte general y un plan de inversiones de las entidades públicas del
orden nacional. En la parte general están señalados los propósitos y objetivos nacionales de
largo plazo, las metas y prioridades de la acción estatal a mediano plazo y las estrategias y
orientaciones que serán adoptadas por el gobierno.
El plan de inversiones debe contener los presupuestos de los programas y proyectos definidos
en la parte general y la especificación de los recursos financieros requeridos para su ejecución.
- El Congreso de la República.
- El Consejo Nacional de Planeación.
El Consejo Nacional de Planeación es convocado por el gobierno. Se conforma una vez el presidente
ha tomado posesión de su cargo y está integrado, entre otros, por:
Dos (2) personas en representación del sector educativo y cultural, escogidos de la terna que presenten
las agremiaciones nacionales jurídicamente reconocidas de las universidades, las organizaciones
jurídicamente reconocidas que agrupen a nivel nacional instituciones de educación primaria y
secundaria de carácter público o privado, las organizaciones nacionales legalmente constituidas,
cuyo objeto sea el desarrollo científico, técnico o cultural y las organizaciones que agrupen a nivel
nacional los estudiantes universitarios.
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Un (1) representante del sector comunitario escogido de una terna que presenten las agremiaciones
nacionales, de asociaciones comunitarias con personería jurídica.
Aprobado el Plan Nacional de Desarrollo, los organismos públicos de todo orden deben preparar
su correspondiente plan de acción.
Están conformados por una parte estratégica y un plan de inversiones a mediano y corto
plazo, en los términos y condiciones que de manera general reglamenten las asambleas
departamentales y los concejos distritales y municipales o las autoridades administrativas
que hicieren sus veces.
- El alcalde o gobernador.
- El concejo de gobierno municipal o distrital, o la asamblea departamental .
- La secretaría, departamento administrativo u oficina de planeación.
Tienen las mismas funciones definidas para el Consejo Nacional, en cuanto sean compatibles.
Los consejos territoriales de orden departamental, distrital o municipal están integrados por
las personas que designe el gobernador o el alcalde de las ternas que presenten las
correspondientes autoridades y organizaciones, de acuerdo con la composición que definan
las asambleas o concejos, según sea el caso.
Como mínimo, deben estar integrados por representantes de su jurisdicción territorial de los
sectores económicos, sociales, ecológicos, educativos,
culturales y comunitarios.
El artículo 7 del convenio 169 de la OIT, plantea el derecho de los pueblos indígenas a un
desarrollo propio, integral, amplio, participativo y concertado, que involucre diseño, formulación,
aplicación y evaluación de los planes, programas y proyectos orientados a la materialización
de sus derechos en las políticas públicas a cargo del Estado.
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Una expresión de este proceso es el derecho a desarrollar en estos planes de carácter colectivo sus
necesidades, intereses y permanencia cultural, preservación de la identidad, usos y costumbres
que son formas tradicionales de desarrollo integral y colectivo. En estos planes también se expresa
el ejercicio de la autonomía de los pueblos frente a sus formas de organización, control social y
relaciones de convivencia.
Los planes de vida a su vez permiten la adecuación, regulación y distribución equitativa de los
recursos para el logro de sus objetivos. Estas decisiones inciden en el manejo del territorio y, por
ende, en el ordenamiento territorial.
- Componente general del plan, constituido por los objetivos, estrategias y contenidos estructurales
de largo plazo. Contiene el señalamiento de las áreas de reserva y defensa del paisaje, así como
de las áreas de conservación y protección del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico.
- Componente urbano, constituido por las políticas, acciones, programas y normas para
encausar y administrar el desarrollo físico urbano. Debe contener la delimitación en los
suelos urbano y de expansión, de las áreas de conservación y protección de los recursos
naturales, paisajísticos y de conjuntos urbanos, históricos y culturales, así como la
determinación, en suelo urbano y de expansión urbana, de las áreas objeto de los diferentes
tratamientos y actuaciones urbanísticas.
- Componente rural, constituido por las políticas, acciones, programas y normas para orientar
y garantizar la adecuada interacción entre los asentamientos rurales y la cabecera municipal,
así como la conveniente utilización del suelo.
3. Una vez revisado el proyecto por las respectivas autoridades ambientales y metropolitanas,
en los asuntos de su competencia, se someterá a consideración del Consejo Territorial de
Planeación, instancia que deberá rendir concepto y formular recomendaciones.
Los documentos básicos del plan se deben exponer en sitios accesibles a todos los
interesados y, para proceder a su evaluación, de acuerdo con la factibilidad, conveniencia
y concordancia con los objetivos del plan, debe recoger las recomendaciones y
observaciones formuladas por las distintas entidades gremiales, ecológicas, cívicas y
comunitarias del municipio o distrito.
La consulta democrática debe garantizarse en todas las fases del plan de ordenamiento, incluyendo el
diagnóstico, las bases para su formulación, el seguimiento y la evaluación.
Veeduría ciudadana
Ley 850 de 2003.
Las veedurías ciudadanas son asociaciones de ciudadanos que buscan proteger el interés público
mediante la participación, la investigación, el estudio y la denuncia, para lo cual ejercen vigilancia
sobre las actividades que realizan las entidades públicas.
• Conformación
Todos los ciudadanos, inclusive los menores de edad, pueden organizar veedurías, ya sea en
forma plural o a través de organizaciones civiles como: organizaciones comunitarias,
profesionales, juveniles, sindicales, benéficas o de utilidad común, no gubernamentales o sin
ánimo de lucro.
Las organizaciones civiles o los ciudadanos eligen, de una forma democrática a los veedores. Luego
elaboran un documento o acta de constitución en la cual conste el nombre de los integrantes,
documento de identidad, el objeto de la vigilancia, nivel territorial, duración y lugar de residencia.
La inscripción de este documento se realiza ante las personerías municipales o distritales o ante las
Cámaras de Comercio, quienes deben llevar registro público de las veedurías inscritas en su
jurisdicción.
En el caso de las comunidades indígenas, esta función es asumida por las autoridades propias.
Las veedurías ejercen una vigilancia permanente del proceso de gestión, hacen recomendaciones
escritas y oportunas ante las entidades que ejecutan el programa, proyecto o contrato y ante los
organismos de control del Estado.
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- Fortalecer los procesos de participación ciudadana y comunitaria en la toma de decisiones,
en la gestión de los asuntos relacionados con el patrimonio cultural y en el seguimiento y
control de los proyectos de inversión.
- Apoyar las labores de las personerías municipales en la promoción y fortalecimiento de los
procesos de participación ciudadana y comunitaria.
- Promocionar el liderazgo y la participación ciudadana.
• Funciones
A las veedurías ciudadanas en el ejercicio de sus funciones les está prohibido, sin el concurso de
autoridad competente, retrasar, impedir o suspender los programas, proyectos o contratos
objeto de la vigilancia.
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A dónde dirigirse:
Ministerio de Cultura
Dirección de Patrimonio
Calle 9 N° 8 -31 • Conmutador 3420984 - 3422873
www.mincultura.gov.co
patrimonio@mincultura.gov.co
Se terminó de imprimir
en los talleres litográficos de Escala,
en noviembre de 2004.
Bogotá, Colombia.
Vigías del Patrimonio
Mecanismos de Participación
Ministerio de Cul-