Sagrada Familia de Nazaret.
Sagrada Familia de Nazaret.
Sagrada Familia de Nazaret.
La
Sagrada Familia es reflejo de la Trinidad y modelo de toda familia.
La devoción popular a la Sagrada Familia se propagó en gran escala a partir del siglo
XVII. Entre los papas modernos, Pío IX en 1847 y León XIII en 1892 promovieron esta
devoción. La solemnidad de la Sagrada Familia se celebra en el domingo de la octava
de Navidad. ...“Jesús, al encarnarse en el hogar de María y José, manifiesta y consagra
la familia como santuario de la vida y célula fundamental de la sociedad”... San Juan
Pablo II.
“Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a su propio Hijo, nacido de una mujer,
nacido bajo el dominio de la ley, para liberarnos del dominio de la ley y hacer que
recibiéramos la condición de hijos adoptivos de Dios” (Gal 4, 45).
He aquí que, en el principio del Nuevo Testamento, como ya al inicio del antiguo
testamento, está una pareja. Pero mientras que en aquella de Adán y Eva estaba la
fuente del mal que ha dominado al mundo, en la de José y María encontramos el
vértice desde el cual se expande la santidad sobre toda la tierra. El Salvador ha
iniciado la obra de la salvación con esta unión virginal y santa, en la cual se manifiesta
su voluntad omnipotente de purificar y santificar a la familia, santuario del amor y la
cuna de la vida.
Oremos para que el Espíritu Santo renueve a las familias, según el modelo de la
Sagrada Familia de Nazaret.
1 vez:
Ave, Oh Sagrada Familia de Nazareth, Jesús, María y San José, Tú Eres Bendita por
Dios y Bendito es el Hijo de Dios que en Ti ha Nacido, Jesús.
Santa Familia de Nazaret a ti nos consagramos, guía, sostiene, protege y santifica en
el Amor de Dios a nuestras familias, Amén.
1 vez:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu
Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del
mal. Amén.
10 veces:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 vez:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
1 vez:
Jesús, María y José,
Ilumínennos, socórrannos y sálvennos. Amén.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz de nuestra familia otro Nazaret. Amén.
Segundo misterio:
LA SAGRADA FAMILIA EN BELÉN
“El ángel les dijo: ‘No teman, pues les anuncio una gran alegría, que lo será para
ustedes y para todo el pueblo: Les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador,
que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán un niño recién
nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre’ ... Fueron de prisa y
encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre (Lc. 2, 10-12, 16)”.
Oremos para que María y José: mediante su intercesión obtengamos la gracia de amar
y adorar a Jesús sobre todas las cosas.
1 vez:
Ave, Oh Sagrada Familia de Nazareth, Jesús, María y San José, Tú Eres Bendita por
Dios y Bendito es el Hijo de Dios que en Ti ha Nacido, Jesús.
Santa Familia de Nazaret a ti nos consagramos, guía, sostiene, protege y santifica en
el Amor de Dios a nuestras familias, Amén.
1 vez:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu
Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del
mal. Amén.
10 veces:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 vez:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
1 vez:
Jesús, María y José,
Ilumínennos, socórrannos y sálvennos. Amén.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz de nuestra familia otro Nazaret. Amén.
Tercer misterio:
LA SAGRADA FAMILIA EN EL TEMPLO
“Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían de él. Simeón los
bendijo y dijo a María, su madre: ‘Mira, este niño debe ser causa tanto de caída como
de resurrección para la gente de Israel. Será signo de contradicción, y a ti misma una
espada te atravesará el corazón (Lc. 2,33-35)”.
El rescate del primogénito es deber del padre, que es cumplido por José. El evangelista
revela que “el padre y la madre de Jesús se admiraron de las cosas que se decían de
él” y, en particular, de lo que dice Simeón señalando a Jesús, en su cántico a Dios,
como la “salvación preparada por Dios ante todos los pueblos” y “luz para alumbrar a
las naciones y gloria para el pueblo de Israel”.
1 vez:
Ave, Oh Sagrada Familia de Nazareth, Jesús, María y San José, Tú Eres Bendita por
Dios y Bendito es el Hijo de Dios que en Ti ha Nacido, Jesús.
Santa Familia de Nazaret a ti nos consagramos, guía, sostiene, protege y santifica en
el Amor de Dios a nuestras familias, Amén.
1 vez:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu
Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del
mal. Amén.
10 veces:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 vez:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
1 vez:
Jesús, María y José,
Ilumínennos, socórrannos y sálvennos. Amén.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz de nuestra familia otro Nazaret. Amén.
Cuarto misterio:
LA SAGRADA FAMILIA HUYE Y REGRESA DE EGIPTO
“El ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: ‘Levántate, toma al niño y
a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a
buscar al niño para matarlo ‘. José se levantó de noche, tomó al niño y a su madre, y
partió hacia Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes... Cuando murió
Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo:
‘Levántate, toma al niño y a su madre, y regresa a la tierra de Israel, porque ya han
muerto los que querían matar al niño’” (Mt. 2,13-14. 19-21).
Así como Israel había emprendido el camino del éxodo “de la condición de esclavitud”
para iniciar la antigua Alianza, así José, depositario y cooperador del misterio
providencial de Dios custodia también en el exilio a aquel que habría de realizar la
nueva alianza.
Oremos para que nuestra adhesión al evangelio sea total y fielmente activa.
1 vez:
Ave, Oh Sagrada Familia de Nazareth, Jesús, María y San José, Tú Eres Bendita por
Dios y Bendito es el Hijo de Dios que en Ti ha Nacido, Jesús.
Santa Familia de Nazaret a ti nos consagramos, guía, sostiene, protege y santifica en
el Amor de Dios a nuestras familias, Amén.
1 vez:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu
Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del
mal. Amén.
10 veces:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 vez:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
1 vez:
Jesús, María y José,
Ilumínennos, socórrannos y sálvennos. Amén.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz de nuestra familia otro Nazaret. Amén.
Quinto misterio:
LA SAGRADA FAMILIA EN LA CASA DE NAZARET
“Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba fielmente
en su corazón todos estos recuerdos. Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en
edad y en gracia, ante Dios y ante los hombres (Lc 2, 51-52)”.
Jesús fue desde el inicio el centro de su gran amor, lleno de solicitud y afecto; fue su
gran vocación; fue su inspiración; fue el gran misterio de su vida. En la casa de Nazaret
él fue obediente y sumiso, así como debe serlo un hijo hacia sus propios padres. Esta
obediencia de Jesús a María y José llena casi todos los años de su vida sobre la tierra
y constituye por tanto el símbolo de aquella total e ininterrumpida obediencia que tributa
al Padre Celeste. A la Sagrada familia pertenece así una parte relevante de aquel
divino misterio, cuyo fruto es la redención del mundo.
Oremos y pidamos la luz y la ayuda de Dios para crear en familia el mismo clima
espiritual de la casa de Nazaret.
1 vez:
Ave, Oh Sagrada Familia de Nazareth, Jesús, María y San José, Tú Eres Bendita por
Dios y Bendito es el Hijo de Dios que en Ti ha Nacido, Jesús.
Santa Familia de Nazaret a ti nos consagramos, guía, sostiene, protege y santifica en
el Amor de Dios a nuestras familias, Amén.
1 vez:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu
Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del
mal. Amén.
10 veces:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre
todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 vez:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
1 vez:
Jesús, María y José,
Ilumínennos, socórrannos y sálvennos. Amén.
Sednos propicia,
Os lo rogamos, oídnos.
Sednos fuerte muro contra los ataques del enemigo de nuestra salud,
Os lo rogamos, oídnos.
Sed medianera de los que mueren en el Señor y Abogada de los pecadores cerca del
Soberano Jesús,
Os lo rogamos, oídnos.
Sed liberadora de las almas detenidas en el purgatorio y salud de los que esperan en
Vos,
Os lo rogamos, oídnos.
Sed siempre apoyo y defensa de los que se han consagrado a vuestro servicio,
Os lo rogamos, oídnos.
https://www.archmil.org/ArchMil/Resources/INTCUL/Hispanic-Ministry/Sagrada-
Familia/SagradaFamilia.pdf
PRIMER DIA
ORACIÓN A JESÚS
¡Oh hermosísimo Jesús, esplendor del Padre, gloria de los ángeles, y príncipe de la
eterna paz! ¡qué ejemplos de tan extraordinaria grandeza, ofrece a mi vista el trascurso
de vuestra vida! ¡qué mudas, pero qué serias reprehensiones le dais a mi soberbia!
¿La imagen del Dios vivo, el igual con el Padre y el Espíritu Santo, ocupado en el
humilde oficio de carpintero?
¿Y tengo el descaro de llamarme discípulo de Jesús?
¡Oh maestro divino, cuánto distan mis obras de las vuestras!
¡cuán ásperas me parecen las sendas que conducen a vuestra escuela!
Yo corro infatuado por los caminos del placer, sin gustar jamás de sus delicias
¡Ah! son mentiras, pues cuando creo llegar a mis labios la dulce miel que me prometen,
solo pruebo la insipidez y la amargura; su copa fatal se ha derramado de un golpe
sobre mi corazón, y en mi tormento busco un lenitivo para tanto mal.
¿Y dónde mejor cumplidos mis deseos?
¿dónde más bien satisfecho mi ansioso padecer que, en vos, suavísimo Jesús, que
cual delicado panal me dais en vuestros ejemplos el néctar exquisito de la más sana
doctrina? Así lo conozco, y penetrado de esta verdad me postro a vuestros pies,
pidiéndoos me concedáis el ejercicio de las virtudes, por cuya falta me veo hecho el
juguete de las pasiones: ellas me han conducido al borde del abismo, y por ellas
experimento multitud de necesidades.
Compadeced mi dolor, y juntamente con el remedio de mis dolencias espirituales
dispensadme la gracia especial que ahora solicito. Amén.
ORACIÓN
Amabilísimo Jesús, Cordero de Dios que quitáis los pecados del mundo, á vos que sois
camino, verdad y vida me llego confiado esperando el pronto socorro de mis males: en
vos encontraré la senda recta de la piedad, justicia y santidad: por vos seré
desengañado de los fraudes y mentiras del mundo seductor, y por los esfuerzos de
vuestra doctrina resucitaré a la vida de los justos.
Conceded me, humildísimo Jesús, una ciega obediencia a los decretos celestiales,
como la que vos tuvisteis con los de vuestro eterno Padre.
Sois muy rico, Jesús amorosísimo, y vuestra liberalidad infinita me llena de consuelo.
Amén.
SEGUNDO DIA
ORACION
Dulcísima María, suprema Señora del empíreo, Reyna de los ángeles, digna madre de
Jesús, lumbrera eterna que brilláis sin cesar ante el trono de Dios, ¿qué elogios serán
bastantes á encomiar vuestra augusta dignidad? ¿quién será el temerario que crea
llenar la línea inmensa de vuestras alabanzas con los toscos rasgos que presta a la
pluma la inteligencia humana? ¿y quién el fatuo que pretendiera enumerar el nublado
infinito de vuestros beneficios? Para satisfacer, Señora, los deseos de mi corazón, os
diré por elogio que sois Madre de Jesús y de los pecadores; y en orden a vuestros
beneficios os diré, que habiéndoos constituido fiel Corredentora del linaje humano,
trabajasteis con vuestro Hijo por labrar mi felicidad. Yo entono al Señor mis himnos de
bendición porque os hizo tan grande, y a vos os dirijo millones de gracias por vuestros
incomparables favores; sí, Reina poderosa, estos me hacen echarme a vuestras
plantas y deciros: ¿qué os daré por tantos beneficios? ¡Qué mal ha correspondido a
ellos mi ingratitud!!!! Ahora pretendo uno nuevo, Señora: dadme, os suplico, el consuelo
de que carezco: muévalos mi situación y la franqueza con que os confieso que he sido
ingrato a los especialísimos favores que siempre me habéis dispensado. ¡Bellísima
María, ya veo brincar vuestro compasivo corazón! ¡oh cuánto se dilata el mío!
ORACIÓN
Soberana Virgen María, Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo.
¡Refugio de pecadores! animado de la más grande confianza me dirijo a vos, seguro de
alcanzar lo que pidiere: en vuestras manos, Señora, están depositados los tesoros
inagotables de la gracia: se complace el Altísimo en derramar por ellas sus beneficios,
y cual impetuosa corriente os desatáis en dones singulares. Permitidme, Gran Reina,
llegue mis labios a los raudales que corren de esa fuente perenne de gracias; dejadme
viva hasta apagar la sed de mis tribulaciones, que yo en agradecimiento os tributaré
cánticos perpetuos de alabanza. Amén.
ORACIÓN
¡Poderosísimo Padre mío Señor San José Esposo dignísimo de María, y estimativo
Padre de Jesús! ya disfrutáis el premio que os destinó el Príncipe inmortal por vuestras
relevantes virtudes: ya el banco humilde de carpintero se os convirtió en un refulgente
trono de gloria, y vuestras manos empuñan, no ya el escoplo y la azuela, sino la
brillante palma señalada al mérito. Gózome de tanta recompensa ¡oh Justo predilecto!
y al daros el parabién, os suplico echéis sobre mí una mirada de ternura con que salga
de tanto infortunio. Libradme, José Santísimo, de caer en culpa mortal: haced no
experimente más el rigor de la pobreza, lo penoso de la enfermedad, ni lo amargo del
padecer. Mucho os pido, pero mucho podéis, y no dudo alcanzarlo. Amén.
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