018 Los Relatos de La Infancia de Jesus - Charles Perrot
018 Los Relatos de La Infancia de Jesus - Charles Perrot
018 Los Relatos de La Infancia de Jesus - Charles Perrot
LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
DE JESUS
Mateo 1-2
Lucas 1-2
2." edición
EVANGELIOS APOCRIFOS
Ya en el siglo segundo de nues- poniéndolos en tres columnas para latos fantásticos en los que lo ma-
tra era, comenzaron a circular en poderlos situar rápidamente). Es ravilloso aparece revestido de un
algunas comunidades cristianas necesario conocerlos, ya que mu- gusto más que dudoso. Una rápida
ciertos relatos que se presentaban chas leyendas que rondan nuestros lectura de estos textos nos hará
con el nombre de "evangelios", pe- espíritus o ciertas representaciones comprender, mejor que un largo
ro que la iglesia no los hizo suyos. de "navidad" corrientes y tradi- discurso, la razón por la que la
pues en ellos no se reflejaba con- cionales en nuestras cristiandades Iglesia cerró el canon de sus escri-
venientemente la fe de la comuni- dependen de estos textos. Pero, so- turas a tiempo. Una presentación
dad. Se les llama "apócrifos", es bre todo, comparándolos con los más amplia de estos textos en F.
decir "secretos" o no-lefclos en las textos de Mateo y Lucas, aparece Amiot, Evangiles apocryphes. Cerf-
iglesias. mejor la projundidad teológica 11 Fa1lard, Paria 1975.
En este cuaderno citaremos al- la sobriedad de estos últimos, 1Ia
gunos extractos de estos libros (dis- que los primeros son más bien re-
l. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
PUESTOS EN TELA DE JUICIO
Las dificultades que presentan los relatos de la ¿Qué debemos pensar de estas dos maneras de abor-
infancia son abundantes, provocando en los cristianos dar el texto? En lugar de sentirse acomplejado ante
reacciones de todo tipo. Unos aceptan su historicidad estas formas de situarse ante los textos, ¿no es más
de manera global y se niegan a abordar con honradez lógico tratar de aclarar los problemas? Quizá entonces
las dificultades que presentan, tratando de armonizar descubramos la significación extraordinaria de estos
arbitrariamente los testimonios discordantes de los relatos que son como perlas utilizadas por Mateo y
evangelistas. Otros, cada vez más numerosos, selec- Lucas para mejor designar y referirse a su Señor.
cionan los elementos esenciales y los datos de tipo Las dificultades son de orden literario, histórico
legendario como pueden ser la estrella o los ángeles. y teológico. Hagamos un rápido inventario.
3. Problemas teológicos
Tanto en la interpretación de los textos como en lo primero que debemos hacer es penetrar en lo
las conclusiones que de ellos sacan los teólogos, tamo más profundo de estos escritos redactados hace ya
poco faltan los problemas. Un ejemplo: todos sabemos 2.000 años. Intentaremos, para salvar esta distancia,
el lugar tan distinto que ocupa María en las diversas comprender lo mejor posible el contexto mental en el
tradiciones. ecleslales y cómo, en el catolicismo, esta que estos textos nacieron. SI no. corremos el peligro
presencia mariana, alimentada principalmente por la de multiplicar los anacronismos y proyectar los pro-
meditación de lc 1-2, está siendo prácticamente dejada blemas de nuestro tiempo en unos textos escritos en
de lado. Esto quiere decir sencillamente que la ma- un contexto cultural totalmente dIferente. Asi, pues.
nera de leer los evangelios de la Infancia tiene Impor- debemos realizar un viaje a través de los tiempos
tantes repercusiones en el pensamiento y en la prác- para comprender mejor el sentido primero de estos
tica cristianas. Vamos a componer un -dossier- exegé- antiguos textos.
tico que fundamente una comprensión teológica nueva.
11. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
EN EL JUDAISMO ANTIGUO
o
EL MIDRA8H DE MOISES NIÑO
1. El Midrash
Durante la semana, y sobre todo la mañana del sá· para descubrir en ella en primer lugar las reglas del
bado, los judios del siglo primero se reunian en la comportamiento moral, social y religioso. De esta forma.
sinagoga para escuchar y meditar -la Tora-, es decir las numerosas leyes de Moisés iban adaptándose poco
la revelación de Dios tal y como se encuentra en el a poco a las necesidades concretas del tiempo. En tér-
texto fundamental de Moisés (el Pentateuco) y orques- minos técnicos, se trata del Midrash halaka. Así, por
tada más tarde por los profetas.' Todo esto era para ejemplo. Jesús toma como punto de partida Gén 2, 24
ellos evidentemente la palabra de Dios, una palabra para sacar una nueva regla de vida a propósito del
siempre viva y nueva. Ayudados por un escriba (o matrimonio (Mt 19, 1·9). En el judaísmo. todas estas
Rabbl), o por los predicadores del sábado, los judios reglas y concreciones fueron coleccionadas más tarde
del tiempo de Jesús eran invitados a una búsqueda en lo que recibió el nombre de Mishna (siglo 11 des-
continua (darash en hebreo) y a un perseverante pro- pués de Cristo) y en el Talmud.
fundizar espiritual; la pregunta decisiva era: ¿cómo
y hasta dónde me Interpela y concierne la palabra de 2. la reflexión de los escribas se extendió igual-
Dios que se lee en los textos de Moisés actualmente, mente a los hombres importantes y a los'grandes
a mi personalmente y a todo Israel conmigo? Esta acontecimientos de la salvación y de los que habla
re·actuallzación continuada de la palabra de Dios se la escritura mostrando que estos hombres del pasado
llama en hebreo Mldrash (de la misma raíz darash) seguían siendo -ejemplares- en el presente y que los
y se concreta en las obras literarias llamadas también acontecimientos pasados se realizaban o -cumplían-
Mldrash (siendo Mldrashlm su plural). Dicho de otra Igualmente en los tiempos actuales. El Midrash aggada
forma, el Mldrash es una reflexión sobre la escritura reúne todas estas consideraciones, recuerdos y actua·
y una actualización del dato bíblico en función de la Iizaclones de la historia bíblica realizadas partiendo
situación presente. Esta reflexión se realizó en dos de la escritura y de las numerosas tradiciones orales
direcciones: que circulaban normalmente en Palestina. De esta for-
1. los escribas reflexionaron sobre la escritura ma, se llegó a una especie de -re-escritura de la biblia-.
en la que se Inspiraban generosamente los predica·
I Cf. Ch. Perrot, La lec/ure de la bible dans les syna- dores de la sinagoga. para edificación de sus oyentes.
gogues au premier siec/e de no/re ere: MD (1976) 2441. Algunas veces, y en ambientes cristianos y esenios
sobre todo, se llevó hasta sus últimas consecuencias ficados definitivamente en el presente de la vida co-
el principio del cumplimiento de las escrituras siguien- munitaria: en esto consiste el Midrash pesher. Las
do la dirección marcada por el Midrash aggádico. Par· gentes de Qumran, por ejemplo. releían a los pro-
tiendo del principio de que los últimos tiempos estaban fetas de esta manera, identificando cada uno de los
ya a las puertas y que se estaba viviendo el final de detalles del texto en función del mundo presente (véa-
la historia humana. se daba por segura y cierta la se por ejemplo el Pesher de Habacuc descubierto en
posesión de la última y definitiva clave para la inter- Qumranr. Así también, en la tarde de pascua, Jesús
pretación de la escritura. Los hombres y los aconte- explicaba a los discípulos de Emaús, -comenzando por
cimientos de los tiempos pasados podían ser identi· Moisés y por todos los profetas, todo lo que le
La literatura intertestamentaria
La a.ntigua literatura judía, que nace y vive fecha incierta, s. 1 después de J. C.
entre los siglos II antes de nuestra era y 1 Apócrifo del Génesis, descubierto en
después de Cristo, contiene numerosas tradi- Qumran, siglo 1 después de J. C.
ciones a propósito del nacimiento y de la infan- Documento de Damasco, texto esenio,
cia de los patriarcas. Por lo que a estos libros siglo 1 de nuestra era (1).
apócrifos se refiere (así llamados porque no Pesher de Habacuc, texto descubierto en
fueron aceptados en el canon de las escrituras), Qumran.
consúltese A. Paul, Intertestamento (Cuadernos Libro de las Antigüedades bíblicas (sigla
bíblicos n.O 12), que entre otras muchas cosas de LAB), del Pseudo-Filón, antes del final del
valor contíene un índíce con definicíones de siglo 1 de nuestra era, probablemente antes
gran interés. Esta es la lista de los principales del año 70.'
escritos mencionados en este cuaderno, indi- Apocalipsis siriaco de BaTUC, final del si-
cando al mismo tiempo para algunos de ellos glo I de nuestra era.
las siglas con las que los citaremos: Testamento de los XII Patriarcas (Testa-
TRADUCCIONES:
mento de Levi y de Judá) , de diferentes
Los Setenta (sigla LXX), traducción gie- épocas
ga de la biblia (siglo m-I antes de C.). LITERATURA RABINICA
El Tárgum Palestino, traducción aramea Midrash Mekhilta, sobre el Exodo, siglo II
(siglo I-TI después de CJ. de nuestra era.
AUTORES JUDIOS HELENISTICOS: Midrash Rabba, sobre el Génesis y sobre
Eupolemo y Artapán (siglo TI antes de C.). el Exodo; los diversos elementos son de épo-
Filón de Alejandria (mitad del siglo I), cas diferentes.
uno de cuyos tratados está consagrado a la Midrash Sefer ha-Yashar, texto tardío
Vida de Moisés. de la edad media.
Flavio Josefa, historiador judío, autor de Midrash ha-Gadol, texto tardío.
las Antigüedades judías (sigla AJ). hacia Talmud de Jerusalén, finales del siglo VI
93-94 de nuestra era). de nuestra era.
Talmud de Babilonia, finales del siglo V
OBRAS llamadas apócrifas o pseudoepigráfi-
cas: . de nuestra era.
Jubileos (Apocalipsis), del m-TI s. antes
de J. C. I Acaba de aparecer, en francés, una edición de esta
obrJ.: T. I. lntroduction el texte critiqu"s, por D. J. Ha-
Henoc (etiópico), del siglo m-TI antes de rrington, traducción por J. Cazeaux, revisada por Ch. Pe-
J. C., aunque contiene elementos más re- rrot y Pierre M. Bogaert, 392 p. T. JI. lntroduction litérain,
cientes. eommentairt et index, por Ch. Perrot y P. M. Bogaen,
Libro de los secretos de Henoc (eslavo), 339 p. (Col. Sources Chrétiennes). Cerf, Paris 1976.
concernía en las escrituras- (Lc 24, 27). Como vere- derlo en función de los otros relatos de infancia de
mos más adelante. muchos de los elementos de Mt la biblia? ¿V de los relatos de infancia tal y como
1-2 pertenecen al género Midrash aggada; las citas circulaban de boca en boca en las tradiciones aggádl-
bíblicas de Mt 1-2. cuyos detalles se identifican cas de la época? Para los cristianos de la época. el
(ejemplo: Mt 2, 15 citando a Oseas 11,2: -De Egipto acontecimiento de Belén resumía, en cierta manera,
llamé a mi hijo-o que para el evangelista es Jesús). al mismo tiempo que los llevaba a término, todos los
pertenecen al Mldrash pesher. relatos de infancia anteriores. Por ello. el relato de la
Este proceso de actualización del texto bíbli~o Infancia de Belén debía utilizar el tesoro narrativo nor-
se realizaba principalmente en la sinagoga. Señalemos mal de las sinagogas, en el que se celebraba el na-
brevemente algunos elementos importantes de la prác- cimiento de los patriarcas y profetas. Los cristianos,
tica sinagoga!. El sábado por la mañana, como se nos el utilizar las expresiones y temas aggádicos cono-
dice en Hech 13, 15, se leía en primer lugar un pasaje cidos en su tiempo, afirmaban con esto que Jesús
escogido del Pentateuco. al que seguía la lectura de había -cumplido- a la perfección la sagrada escritura.
un texto de los profetas capaz de ayudar a comprender Actualmente, en nuestro siglo XX, la utilización de
el pensamiento de Moisés. Finalmente, el predicador, estos métodos y procedimientos nos parece curiosa
tomando como base las dos lecturas, daba a los oyen- y choca con nuestra manera (historicista) de ver las
tes un mensaje de tipo exhortativo. Así, por ejemplo, cosas y los textos sagrados. Sin embargo. para los
después de leer Génesis 21 sobre el nacimiento de cristianos del siglo l. negar el carácter midráshico de
Isaac. se añadía generalmente la lectura de 1 Sam 2. Mt 1-2 Y de Lc 1-2, supondría negar que Jesús había
21s que habla del nacimiento de Samuel, utilizando realizado el cumplimiento pleno de la palabra divina.
al mismo tiempo las numerosas tradiciones orales so- ¿Cómo habrían podido hacerlo?
bre el nacimiento milagroso de niños, a pesar de que Todo esto explica la razón por la que los moder-
sus madres fueran estériles. Al mismo tiempo. la lec- nos exegetas tratan de recuperar y conocer lo mejor
tura de los profetas. llamada en arameo Ashlemata. posible las tradiciones bíblicas y sinagogales que son
es decir -cumplimiento- de las escrituras, se iba como la paja resplandeciente sobre la que descansa
enriqueciendo con numerosas aportaciones aggádicas. el niño de Belén. Sólo como botón de muestra seña-
Es decir, que la sinagoga era el lugar en el que se laremos a continuación algunos de los elementos del
realizaba una -concordancia viva- de la biblia y por Midrash de Moisés niño. A lo largo de todo el cuader-
ello el terreno privilegiado en el que se realizaban no, Irán apareciendo igualmente otra serie de elemen-
las transformaciones, ósmosis y adaptaciones de los tos de este género. Hasta tal punto, que nuestra in-
relatos-arquetipo. tención es hacer de este aspecto una de las caracte-
En el contexto de las primeras comunidades cris- rísticas principales de este trabajo. sacando a la luz
tianas se utilizó corrientemente el mismo tipo de pro- y explotando de esta forma los datos de la litera-
cedimientos de lectura y relectura. CQmo era posi- tura Intertestamentaria y rabínica.
ble meditar en el nacimiento de Jesús, sin compren-
Es más que probable que en las páginas que siguen germen: en el pesebre de Belén se encuentra .el pri-
tendremos la ocasión de precisar más algunos de los mogénito de entre los muertos- (Col 1, 18). Y como es
detalles de este Midrash de la infancia en función de lógico, ante este niño, que reunía en sí la esperanza
los paralelos descubiertos en Mt 1-2 Y Lc 1-2. No se de Israel cumpliendo las escrituras, los primeros cris-
trata ciertamente de establecer paralelos ni relaciones tianos utilizaron este lenguaje del corazón empleado
de dependencia literaria -como si por ejemplo Ma- normalmente en las sinagogas para celebrar su asom-
teo hubiera copiado a algún autor judío. Lo que ver- bro ante las maravillas y los dones de Dios. ¿Qué
daderamente importa es penetrar en la mentalidad del mejor medio de expresar la identidad y la misión del
siglo I de nuestra era. La piedad y el respeto de los salvador, que utilizar los términos mismos de la pa-
hombres de la sinagoga para con el niño Moisés y para labra divina, tomados del texto sagrado y las tradicio-
con los otros niños milagrosos se prolongará, natural- nes orales que la acompañaban impregnadas de pie-
mente, en el Emmanuel. También se meditaba en las dad? El diccionario de los primeros cristianos era la
sinagogas en la misión del niño predestinado, porta- biblia, escrita y oral; diccionario de peso, cierta-
dor del destino del pueblo, en su obra liberadora y en mente, ya que Dios era su autor.
los obstáculos que debía vencer. Todas estas refle- A su debido tiempo, señalaremos los múltiples con-
xiones, presentadas en forma de relatos, ofrecen de tactos entre las tradiciones aggádicas y los relatos
antemano la clave de la interpretación del hombre y de evangélicos: el sueño y el anuncio del ángel; el nom-
su obra futura. Se trata sencillamente de un metalen- bre y la misión del salvador; la presencia de los ma-
guaje (= lenguaje sobre un lenguaje ya existente) tra- gos; la luz y la estrella, amén de las persecuciones
ducido en imágenes plásticas y proyectado a los orí- .(Ex 2, 15 Y Mt 2, 13; Ex 4, 19 Y Mt 2, 20) Y del ex-
genes de la historia del héroe, constituyendo un pró- terminio de los niños. Ahora bien, ¿se trata sencilla-
logo que ilumina el mensaje esencial del libro. mente de una simple copia literaria de la historia de
En la tradición cristiana, este mensaje es el de Moisés y de los otros aggadot de este tipo, sin más?
pascua. En los prólogos evangélicos que constituyen Mt 1-2 ¿es únicamente el Midrash del niño Jesús, en
los relatos de I"a infancia, todo está contenido como en la misma línea del de Moisés? La respuesta a esta pre-
gunta es capital, aunque difícil de captar exac- que de esta forma traicionaríamos la situación ori-
tamente: en efecto, en ella se juega nuestra manera ginal de los evangelistas en relación a la escritura. Y
de comprender la relación existente entre Jesús y la esto, aunque muchos elementos midráshicos han pa-
escritura. Resumamos lo esencial. sado al texto de Mt 1-2 particularmente y a veces al
Para un judío del siglo 1, el texto de Moisés es de Lucas. Para los evangelistas, como para los cris-
normativo, en tanto en cuanto que es el lugar funda- tianos, todo parte de Jesús y todo vuelve a él. La
mental de la revelación. La reflexión exegética de los escritura ayuda a formular su misterio, ya que, en
escribas y el comentario aggádico de los predicadores adelante, esta escritura -este Testamento que lla-
tenían como finalidad esencial el .servicio- de la pa- mamos (desafortunadamente) -antiguo-- se ha hecho
labra de Dios siempre viva, por medio de la literatura cristiana. La presencia de Jesús que .Ia cumple- la
(oral o escrita) sobre la escritura. El Midrash, actuali- ha cristianizado. Y junto con ella serán transformadas
zación de la palabra de Dios al momento presente, no igualmente las tradiciones orales aceptadas en las si-
pierde nunca de vista su lazo y su referencia radical: nagogas y utilizadas por los evangelistas para hablar
el texto sagrado. Ahora bien, los primeros cristianos de Jesús.
trastocaron por completo los datos del problema. El Todas estas consideraciones tendrán evidentemen-
lugar y la referencia radical es en adelante Jesús resu- te su importancia en el momento de evaluar la his-
citado y, por consiguiente, la escritura no es sino la toricidad de los prólogos evangélicos: el evangelista
servidora de la nueva palabra de Dios. Jesús susti- parte siempre de la realidad, incluso cuando esta
tuye a la Tora. En adelante, el cristiano no sirve ya realidad -la persona y obra de Jesús- no se adecua
a la escritura, sino que sirve al Señor, apoyándose exactamente a lo que una visión historicista de las
para ello, de forma radicalmente nueva, en la escri- narraciones evangélicas quisiera descubrir en ellas.
tura. El autor judío de un Midrash parte de la escri- Actualmente, se habla mucho de -desplazamiento de
tura para mejor poder volver a ella, re-escribiendo la teología-; es probable que en las páginas que si-
la biblia, de manera adaptada a su época. El evange- guen tengamos que realizar igualmente un -despla-
lista parte de Jesús, declara su identidad y cuenta su zamiento de la historia-.'
obra de salvación con ayuda de la escritura y de las
tradiciones orales en la .biblia continuada- que el 1 Para todo lo que se refiere a este capítulo, véase
evangelio constituye. Por ello, no podemos definir el Ch. Perrot, Les récits d'enfance dans la haggada antérieure
género literario de los relatos de la infancia ponién- atl 2eme siecle de notre ere: Recherches de Science Reli-
dolos sencillamente en paralelo con el Midrash, ya gicuse (1967) 481-518.
Los leones y los leopardos le mucho miedo, pero el niño Jesús, y con los bueyes, los burros y las
adoraban y les acompañaban en mirándola fijamente con el rostro demás bestias de carga que lleva-
el desierto; por dondequiera que iluminado por la alegria, le dijo: ban el equipaje y no les hacían
iban María y José, les precedían "no temas, madre, pues no tienen ningún mal; al contrario, se com-
mostrando el camino e, inclinando intención de haceros ningún mal, portaban con gran mansedumbre
la cabeza, adoraban a Jesús. Sin sino de servit-os". Y, con estas pa- entre las ovejas y carneros que Jo-
embargo, el primer dia que Maria labras, disipó completamente sus sé traía de Judea e incluso los
vio a su alrededor leones y todo miedos. guardaban con él. Marchaban és-
género de bestias salvajes, tuvo Los leones marchaban con ellos tos en medio de lobos 'Y nadie su-
frfa lo más mínimo. Así se cumplía posible". José respondió: "Me ex- frutos, la palmera seguía inclinada.
lo anunciado por el profeta Isaías: traña que hables de esta maner'l, esperando la orden del que le habi7.
"Los lobos pastarán con los corde- pues ves perfectamente que las pal- mandado que se inclinase. Jesús le
ros, el león y el buey comerán hier- meras son muy altas y, a pesar de dijo entonces: .. Enderézate. palme-
ba juntos". todo, quisieras comer sus frutos. ra. recupera tu fuerza. En adelante,
Había en efecto dos bueyes y Por lo que a mí respecta, mi preo- participarás del destino de mis ár-
un carro para transportar los cupación principal es la falta de boles en el paraíso de mi Padre.
objetos de uso corriente y los leones agua, ya que no queda nada en Abre con tus raíces la fuente es-
los iban guardando en la marcha. nuestros pellejos y no tenemos na- condida en el fondo de la tierra
El tercer día de marcha, suce- da que beber ni nosotros ni nues- y que broten las aguas que cal-
dió que María sintió fatiga debido tras cabalgaduras". men nuestra sed". La palmera se
al calor del sol del desierto. Viendo Entonces, el niño Jesús, que re- enderezó al instante y por entre sus
a lo lejos una palmera, dijo a Jo- posaba tranquilamente en el regazo raíces comenzaron a brotar fuentes
sé: "Vaya descansar un poco a su de su madre, dijo a la palmera: de aguas extremadamente limpiaJ.
sombra". José Be apresuró y la lle- "Inclínate, árbol, y alimenta a mi frescas y dulces. Viendo las fuen-
vó debajo de la palmera, haciéndole madre con tus frutos". Obedecien- tes, se llenaron de gran alegría lJ
bajar de la burra. Cuando se sen- do a estas palabras, la palmera in- calmaron su sed, ellos, sus gentes
tó. María miró hacia la copa de la clinó al instante su cima hasta los y todos sus ganados, dando por
palmera y vio que estaba llena de pies de María, recogiendo así los ello gracias a Dios (Evangelio del
frutos. "Quisiera, dijo a José, pro- frutos con los que se alimentaron. Pseudo-Mateo. 19-20. siglo VI).
bar alguno de esos frutos si fuera Cuando hubieron cogido todos los
[11. EL RELA'1'0 DE LA INFANCIA
SEGUN SAN MATEO
Descripción literaria y contenido teológico de Mt 1-2
El prólogo del evangelio de Mateo está formado Un mismo procedimiento literario sirve para con-
por tres bloques de forma literaria diferente: catenar unos relatos con otros; el relato comienza con
una palabra o una frase o una idea que se encontraba
-una genealogía (1, 1-17) en la última parte del relato anterior; este tipo de
-un relato de anunciación: el anuncio a José «enganche verbal" era corriente en aquella época. Por
(1, 18-25) ejemplo, Mt 1, 18 (el origen de Jesús) nos remite a
-un relato de tipo aggádico sobre la persecución Mt 1, 1 Y 16 (José, el esposo de María). El lazo de
de Herodes, en el que se encuentra igualmente unión entre 1, 25 Y 2, 1 es más tenue (el nombre de
la visita de los magos (2, 1-12) Y tres pequeños Jesús), pero a pesar de ello la unión entre los dos re-
relatos que se terminan con una cita de los latos es fuerte, ya que al anuncio sigue su realización;
profetas: huída a Egipto (2, 13-15), exterminio además, la expresión «habiendo nacido .. (en griego
de los niños (2, 16-18), instalación en Nazaret gennethentos) utiliza una de las expresiones clave de
(2, 19-23). 1, 16-20: «engendrado" (en griego gennethen). La men-
ción de la vuelta de los magos a su tierra es la misma
Desde un punto de vista diferente, podemos decir en 2, 12 Y 13, sirviendo así de lazo de unión. Final-
igualmente que, después de la genealogía, nos encon- mente, 2, 15 Y 19 recuerdan la muerte de Herodes; el
tramos con cinco escenas en las que alternan los proyecto asesino de Herodes (2, 13) se cumple en el
sueños de José (1, 1-18; 13-15; 2, 19-23) Y lás inter- exterminio de los inocentes (2, 16). Así, pues, el
venciones de Herodes (2, 1-12; 2, 16-18) conjunto forma un todo bastante compacto en el que
La narración sigue su propia progresión cronológi- las escenas se evocan unas a otras y en las que se
ca y paralelamente su desarrollo topográfico, de Belén repiten las mismas expresiones: el ángel del Señor
a Nazaret. (1,20; 2, 13. 19); el sueño (1, 20; 2, 13. 19.22); el niño
Si hacemos un recuento sistemático de los datos, y su madre (2, 11. 13. 14. 20. 21).
llegamos a la conclusión de que Mateo se preocupa A pesar de todo, esta unidad aparente del texto
esencialmente por dos cosas: Quién es Jesús y de dón- no impide vislumbrar ciertas deficiencias en la cons-
de es? La genealogía, a la que sigue el relato de trucción narrativa, partiendo de las cuales el exegeta
anunciación, pretende responder a la primera pre- podrá quizá hacer algunas hipótesis sobre la génesis
gunta: se identifica a Jesús como hijo de Abrahán, literaria del texto. Debemos concentrar nuestra aten-
hijo de David, salvador y Emmanuel. El resto del texto ción, sin embargo, en esta primera fase, en el texto
tiene como finalidad responder a la segunda pregun· tal y como se presenta actualmente. Las considera-
ta, recordándonos las diversas peregrinaciones del ciones sobre la historia literaria del texto que tendre-
niño. Los dos primeros pasajes son «estáticos", mien- mos que hacer algunas veces serán sumamente breves.
tras que el resto es «móvi 1" Y sus personajes se Al aceptar la unidad del actual conjunto, recono-
mueven de un lado para otro. cemos que cada elemento textual puede y debe ser
comprendido: a) en función de la perícopa en la escribir corriente en los ambientes judíos y judeo-cris-
que se encuentra; b) en función del relato de la infan- tianos -llamado inclusión-, podemos descubrir expre-
cia considerado en su globalidad; c) en función, final· siones semejantes al comienzo y al final del texto
mente. de todo el evangelio de Mateo en el que se de Mateo. Así, la expresión «rey de los judíos» (Mt
encuentra situado. El intérprete del texto de Mateo de- 2, 2 Y Mt 27, 37); Emmanuel, Dios con nosotros y -yo
be desarrollar las diversas posibilidades de sentido, te- estoy con vosotros- (1, 23 Y 28, 20); la frase capital
niendo en cuenta estos tres niveles, tejiendo al mismo .salvar de los pecados- (1, 21 Y 26, 28); el tema de
tiempo en profundidad los lazos creadores de un pen- la adoración (2, 11 Y 28, 17); el espíritu (1, 18-20 Y 28,
samiento nuevo. De todas formas, sería arbitrario se- t9); a esto podemos añadir el tema del respeto de los
parar a Mateo 1-2 del resto del evangelio en el que mandamientos (1, 24 Y 28, 20) Y el del universalismo
se encuentra. De hecho, la expresión -evangelio de la religioso (2, 1-12 Y 28, 19). Por todo ello, deberemos
Infancia- tantas veces empleada corre el riesgo de tener sumo cuidado en no aislar el/los relato(s) de la
llevarnos por caminos equivocados. No hay más que un infancia del conjunto evangélico.
evangelio. una sola palabra de salvación, y tanto en Las indicaciones que daremos a continuación so-
Mateo como en Lucas el relato de la infancia forma bre cada una de las perícopas de Mateo y que reúnen
parte del conjunto evangélico. Una división arbitraria diversos datos linguísticos y culturales. pretenden úni-
en este sentido de los relatos provoca inevitablemen- camente iniciar la reflexión, sin que por ello se inten-
te la incomprensión del género literario adoptado, en- te limitar arbitrariamente las fronteras del sentido.'
gendrando una falsa historización de los datos narra-
tivos. Por otro lado, es evidente que los temas de Mt I Véase el excelente estudio del conjunto de Mt 1-2
1·2 se encuentran orquestados en el resto del evan- en A. Paul, L'Evangile de l'enfance selon Sto Matthieu (col.
gelio. Y además, siguiendo un procedimiento de Lire la Bible). Cerf, París 1968, 192 p.
i Qué intercambio!
¡Qué intercambio! El creador del género hu- los tiempos, esto no impide que, de hecho, el
mano, tomando un cuerpo y un alma, se ha dig- conjunto de los fieles nacidos de las aguas bau-
nado nacer de la Virgen y, hecho hombre sin tismales, crucificados con Cristo en su pasión,
intervención del hombre, nos ha hecho partí- resucitados en su resurrección, situados en su
cipes de su divinidad" (Antífona de la liturgia ascensión a la derecha del Padre, nazca hoy con
latina) . él. Todos y cada uno de los creyentes, de cual-
"La fiesta que hoy celebramos renueva en quier parte del mundo que sean, regenerados en
nuestro favor el sagrado acontecimiento de Je- Cristo, rompen con el pasado que corresponde
sús, nacido de la Virgen María; resulta que, al a sus orígenes y se hacen hombres nuevos gra-
adorar la natividad de nuestro salvador, cele- cias a un segundo nacimiento; en adelante, ya
bramos nuestros propios orígenes: en efecto, el no pueden ser contados según la descendencia
nacimiento de Cristo es el comienzo, el origen de sus padres carnales, sino que pertenecen a
del pueblo cristiano y el cumpleaños de la cabe- la raza del salvador que ha llegado a ser hijo del
za es el mismo tiempo el del cuerpo. Si a cada hombre para que podamos nosotros llegar a
uno se le llama personalmente, si los hijos de ser hijos de Dios" (S. León, sermón 6 para
la iglesia se reparten a través de las épocas y navidad)
Genealogía de Jesús (Mt 1, 1-17)
Podríamos comenzar comparando las dos gene- Génesis de Adán-. Mateo inaugura la nueva revela-
alogías, la que nos ofrece Mateo y la que nos da ción. imitando el texto sagrado de la Tora, es decir
Lucas (3, 23-38). Lugar que ocupa cada una de ellas el Pentateuco. Ahora bien, éste comienza precisa-
'en los evangelios respectivos, orden de presenta- mente con el -Libro del Génesis- (según el título
ción, punto de partida de estas genealogías, per- griego. Compárese con Jn 1, 1 que toma el título he-
sonajes comunes a las dos, mujeres que se men- breo -En un principio-J. A pesar de esto, el evangelis-
cionan ... ta no hace hincapié en el personaje de Adán, y por
tanto en Jesús como nuevo Adán. como lo hace la
El evangelio de Mateo comienza con la genealogía genealogía empleada por Lucas (Le 3. 38).
de Jesús. En este sentido, el autor sigue la costumbre La genealogía se divide en tres ciclos de catorce
oriental que consiste en comenzar una historia por la generaciones correspondientes a los tres períodos de
genealogía del personaje principal para situarlo así la historia de Israel: período patriarcal, período mo-
socialmente. En el antiguo oriente, la genealogía hacía nárquico y época posterior al exilio. Mateo parte de
las veces de nuestro -carnet de identidad-o En la épo- Abrahán para llegar hasta Jesús (mientras que Lucas
ca del nomadismo, fundamentaba las relaciones entre remonta de Jesús a Adán). La historia del pueblo ad-
las diversas tribus en función de un antepasado co- quiere sentido y culmina en Jesús.
mún. Después del exilio (586-538) y de la confusión que Esta división en tres partes era conocida en el
siguió consecuentemente, la genealogía adquirió una mundo judío de entonces. El midrash Exodo Rabba,
importancia considerable. aunque ahora ya desde el 15. 26 la utiliza. aunque cuenta quince generaciones
punto de vista del individuo y de manera particular en por ciclo: de Abrahán a Salomón y de Salomón al
el caso de la tribu sacerdotal: sin una genealogía debi- hijo de Yoyaquin. Mateo utiliza catorce generaciones.
damente identificada. no era posible probar su perte- Esta cifra ha dado mucho que hablar y para explicarla
nencia a Israel y a la raza de Leví en particular (véase se han inventado las hipótesis más extrañas. La más
Esd 2. 61). En el siglo I de nuestra era. exceptuando 'sencilla de ellas se basa en la comparación del texto
quizá el caso de la tribu de Leví que ejercía sus fun- con la genealogía transmitida por Rut 4, 18-22. en la
ciones sacerdotales en el templo. no era fácil que que se encuentran 10 nombres de Fares a David. Aña-
los judíos presentasen documentos dignos de fiar. ya diendo los nombres de los tres patriarcas -Abrahán,
que Herodes había quemado muchos archivos. Isaac y Jacob- y el de Judá. padre de Fares (1 Cro 1.
Así, pues, en esta nueva -sagrada escritura-o re- 34; 2, 1-15), llegamos al número 14. Mateo ha
dactada por Mateo y destinada probablemente a ju- utilizado la misma cifra para organizar los dos ciclos
deo-cristianos. era necesario presentar una genealo- que siguen. Esta disposición es normal. ya que en las
gía que situase socialmente a Jesús dentro del pueblo genealogías se utilizaba ordinariamente los ciclos de
de Abrahán y que apoyase de lleno las pretensiones 7. Así, según Judas 14, Abrahán desciende de Henoc
mesiánicas de la comunidad respecto a su persona. -en la séptima generación- (cf. p. 14) Y Jesús. igual-
-Libro del Génesis de Jesucristo. hijo de David, mente. desciende de Abrahán .en la séptima genera-
hijo de Abrahán- (1. 1). Podemos comparar este título ción-. en la aurora del jubileo escatológico, en el um-
inaugural con el versículo 18 que termina la perícopa bral de los tiempos mesiánicos.
utilizando el procedimiento de la inclusión (que con- 1. El primer ciclo (1, 2-6) enumera las catorce ge-
siste en empezar y terminar una pericopa o una obra neraciones de Abrahán a David siguiendo la lista de
con la misma expresión o el mismo tema); también Rut (4, 18-22. versión griega) corregida y aumentada en
podemos compararlo con Gén 5. t: -Este es el libro del 1 Cro 2, 5·15. En Mateo, los catorce nombres se su-
ceden rápidamente, unidos entre sí por el verbo -en· especial. ¿Por qué menciona a estas cuatro mujeres
gendrar-. La mención de los hermanos de Judá romo (Tamar. Rahab. Rut y la mujer de Urias), en vez de
pe ligeramente esta monótona cadena, evocando rá· hablar de las santas mujeres cuya memoria era ve·
pidamente las doce tribus de Israel. Una de las cosas nerada por Israel. como Sara, Rebeca o Lea? ¿En qué
que más llama la atención es la mención de las cua· se les parece María?
tro mujeres, Tamar, Rahab, madre de Booz, Rut y Una cosa es cierta: Mateo no las menciona sino
la mujer de U~ías (Betsabé). Más abajo volveremos a como pecadoras, queriendo significar de esta manera
hablar de ellas detalladamente. la misión salvadora de Jesús. salido de una raza pe·
2. El segundo ciclo enumera catorce generaciones cadora. Una lectura superficial de estos episodios po·
de David a Josías, volviendo a empezar por David (al dría darnos esta impresión: incesto de Tamar (Gén
que se cuenta dos veces). siguiendo en esto la coso 38, 14-18), prostitución de Rahab (Jos 2. n, adulterio
tumbre de la época. la lista, salvo algunas diferencias, de Betsabé (2 Sam 11, 1·5), historia de Rut (Rut 3,
es la de 1 Gro 3, 10-16 (versión griega). Para poder 7-15). Ahora bien, la tradición bíblica. y sobre todo
llegar al número catorce, Mateo suprime a tres reyes las tradiciones orales de todos conocidas en aquella
(malditos según 1 Re 21. 20-21), Y reemplaza a Yo- época, cantaban principalmente la justicia y los méritos
yaquin por su hijo Jeconías. inmensos de estas mujeres. -Es más justa que YO-, de·
3. El tercer ciclo (1, 12-16), que corresponde a clara Judá a propósito de Tamar (Gén 38. 26); se en·
la época postexilica. utiliza doce veces el verbo en· salza igualmente la fidelidad de Rut (Rut 3, 10); en
gendrar y catorce nombres, contando a José y a Jesús. Heb 11, 31 Y Sant 2, 25, siguiendo la tradición judía.
Mateo suprime intencionadamente la fórmula habitual. se considera a Rahab como heroína nacional.
significando así la concepción virginal. Los nombres ¿Se les menciona acaso debido a su origen extran·
de este ciclo (salvo Salatiel y Zorobabel. cf. 1 Gro jero? Betsabé es la mujer de un hitita; Rut, moabita;
3, 17-19) son desconocidos. aunque se presenta a estos Rahab, prosélita (extranjera agregada al pueblo de
personajes como de sangre real y herederos del trono Dios) según la tradición judía, asi como Tamar. que,
de David. El v. 16, punto culminante de la genealogía. según Filón (De virtutibus, 221), se convirtió al verda·
reúne los dos temas esenciales: Jesús es hijo de dero Dios. Es indudable que este tipo de universalis·
Abrahán y de sangre real; sin embargo. existe una mo es frecuente en Mateo y uno de sus temas pre·
ruptura real entre esta ascendencia gloriosa y su feridos, el universalismo de la salvación; ahora bien.
propio nacimiento, ruptura que se concreta en la en el marco de la genealogía no deja de ser un tema
ausencia del verbo -engendrar-o Para llegar a una con· relativamente secundario y el caso de María dificil·
c1usión tan extraordinaria como inesperada. es preciso mente puede ser comparado con el de las mujeres
que la fuerza de la tradición anterior a Mateo fuera mencionadas en la geneaología.
grande. Por un lado. la comunidad creía firmemente que Es cierto que se podria insistir en la gratuidad con
Jesús era descendiente de David (-en la línea de Da· la que estas mujeres fueron introducidas por Dios en
vid según la carne-: Rom 1,3); por otro lado, e incluso la linea mesiánica, partiendo de las tradiciones ju-
con peligro de contradecirse, se afirma el misterio días subyacentes. En el Midrash ha-Gadol, por ejemplo
del nacimiento de Jesús. Volveremos a ocuparnos de (texto ciertamente tardío), se explica el incesto de
estos dos temas. Tamar de la siguiente manera: -El Espíritu santo se
manífestó y dijo: Tamar no se ha prostituido y Judá
LAS CINCO MUJERES no quiso fornicar con ella; esto sucedió por mi causa,
Aunque en las genealogías antiguas no fuera co- para que pudiese llegar el rey mesías- El Midrash
rriente, la mención de las mujeres no era sin embar· Génesis Rabba recuerda igualmente que -el rey me·
go imposible: 1 Gro 2, 4 Y 3. 5 citan a Tamar y Bet· sías proviene de Rut, la moabita-o Finalmente, Mateo
sabé; también las genealogías del Pseudo-Filón meno une Rahab a la línea mesiánica. contrariamente a lo
cionan mujeres. Sin embargo. el caso de Mateo es que hacia la tradición judía. Si el motivo mesiánico
juega efectivamente un papel real. no acabamos de diferentes. Lucas presenta una larga lista de 77 nom-
ver la razón por la que Mateo eligió una serie de mu- bres que van de Jesús a David, Abrahán y Adán. Jesús
jeres tan extravagantes y no las -madres de Israel-. es el nuevo Adán en quien culmina la historia del
mucho mejor situadas que ellas en la tradición y en pueblo elegido y de la humanidad entera; Lucas. cris-
la línea mesiánica. tiano helenista, manifiesta claramente su intención
La respuesta está precisamente en esta extrava- universalista. En Mateo. la genealogía se encuentra
gancia: todas estas mujeres. incluida María, dieron a al comienzo de su evangelio, antes del relato del
luz -irregularmente- un auténtico hijo de David. La nacimiento: ya en su mismo ser, Jesús se sitúa en
tradición judía subraya fuertemente que Dios inter- el seno del pueblo de Dios. En Lucas, por el contra-
vino en el caso de estas mujeres para modificar el rio, la genealogía se encuentra al comienzo del mi-
curso normal de las cosas. En el Tárgum Palestino nisterio de Jesús, como la de Moisés se sitúa al co-
sobre Gén 38. 25. por ejemplo, Judá declara: -Lejos mienzo de su actividad liberadora (Ex 6, 14-20): de esta
de Tamar. mi nuera. el haber concebido hijos de pros- forma. se justifica la actividad salvífica y universal
titución. Entonces, una voz bajó del cielo y dijo: Los de Jesús. Esto muestra que el hecho de escribir una
dos (Judá y Tamar) han sido justificados. pues el genealogía puede encubrir motivos muy diferentes.
asunto viene de Dios-. Por ello. podemos concluir Las dos listas son muy diferentes: de Jesús a
de la siguiente manera: Mateo cita a estas cinco mu- David. sólo coinciden dos nombres. Salatiel y Zoroba-
jeres porque fueron introducidas en la línea mesiánica be!. El padre de José se llama EIí en Lucas y Jacob
gracias a un acto gratuito de Dios, eliminando para en Mateo. ¿Cómo pueden explicarse estas discordan-
ello un obstáculo insuperable a primera vista. Con cias? No sabemos. Sólo podemos decir que la lista
esto hemos llegado al núcleo del texto de Mateo.' de Mateo es de carácter más bien monárquico. de
pretendientes al trono, mientras que la de Lucas es
LAS DOS GENEALOGIAS DE JESUS más bien de tipo profético. ¿Utilizaron ambos ele-
Para componer su genealogía. Mateo utilizó la bi- mentos dispersos de alguna genealogía que no ha
blia griega. En cuanto a los elementos desconocidos de llegado hasta nosotros? De todas formas, una cosa
su genealogía (v. 12-16). sólo podemos hacer hipó- es cierta y es la que tiene suma importancia para
tesis. La genealogía de Lucas no permite confirmar Mateo: Jesús es el hijo de Abrahán. el hijo de David,
ni desmentir la de Mateo. ya que ambas son muy el que nació de la virgen María. en quien culmina
toda la historia del pueblo elegido y que hereda. por
I Véase X. Léon-Dufour, Livre de la genese de fésus José. la promesa mesiánica.
Christ, en Etudes d'Evangile. Seuil, París 1965, 49-63, y Ahora bien, ¿cómo es esto posible? El siguiente
sobre todo A. Paul, L'évangile de l'enfance ...• 9-44. relato nos da la respuesta.
A la pregunta sobre la identidad de Jesús, Mateo A'. v. 9-10. El astro conduce a los magos, llenos
respondía diciendo que Jesús era el Emmanuel, na- de gozo, hasta donde se encuentra Jesús.
cido de Dios, y el mesías hijo de David. El c. 2 gira B'. v. 11. Encuentran a Jesús en persona y se
en torno a otro problema: ¿de dónde es y de qué época? postran.
Mateo sitúa a Jesús en el espacio: es de Belén y C'. v. 12. Desbaratan los planes homicidas de
de Nazaret (2, 1-23). El texto en su conjunto se ocupa. Herodes.
no solamente del «lugar» en el que Cristo debía nacer Los magos encuentran, Herodes no. Primera
(2, 4), sino también de Jerusalén, de Belén, de Egipto, de las oposiciones del relato. Sería interesante
de Rama y de Nazaret. Las cuatro profecías citadas por buscar las antítesis que ponen en evidencia los
el evangelista aluden a estos lugares. mecanismos del relato, así como sus temas esen·
Mateo sitúa igualmente a Jesús en el tiempo: en ciales; por ejemplo:
la época de Herodes el Grande y en la de su hijo - Herodes quiere adorar. Los magos adoran.
Arquelao. Ahora bien, el papel jugado por Herodes en - El justo José (verdadero Israel) y los magos
cada uno de los pequeños relatos que presenta Mateo (paganos) acogen al niño/Herodes y Jerusalén
supera con creces el de simple indicador de una épo- le rechazan.
ca. El juego antitético de los personajes-clave, Jesús - El rey Herodes/Jesús, el rey de los judíos.
y Herodes, es la base de este conjunto relativamente - Lectura todavía velada de las escrituras/descu-
bien unificado. El capítulo está formado por la visita brimiento tangible del salvador.
de los magos (2, 1-12), al que siguen tres pequeños Partiendo de estas oposiciones, ¿cuáles son los
relatos que se terminan con una cita bíblica (2, 13-15. temas esenciales que parecen desprenderse de
16-18. 19-23).' este refato?
1. La VISITA DE LOS MAGOS (Mt 2, 1-12) Herodes
A Jesús se le sitúa en el espacio y en el tiempo: A partir del año 40 antes de nuestra era, Herodes
en adelante, todos podemos llegar hasta él, como los el Grande reinó en Judea, por obra y gracia del sena-
magos, cuyo relato podría titularse de la siguiente foro do romano. De origen extranjero, idumeo (Edón es
ma: -En busca de Jesús-. Así se articulan los elemen· uno de los enemigos tradicionales de Israel, cf. MI 1,
tos del relato: 2-5), se impuso a los judíos por fa fuerza después
A. v. 1-2. Los magos buscan al rey de los judíos, de suplantar y exterminar a la dinastia real de los
guiados por el astro. judíos asmoneos. La lucha por el poder le era de so·
B. v. 3-6. El rey Herodes. asustado, busca la res- bra conocida. Sus policías, muy eficaces, dejaron tris-
puesta en la escritura. tes recuerdos. Incluso en su vejez se negó constante-
C. v. 7-8. También Herodes quiere buscar a Jesús mente a abandonar el trono, no teniendo escrúpulo
y confía esta misión a los magos. alguno en asesinar a algunos de sus hijos demasiado
ambiciosos para su gusto. Por ello, era más que im-
posible que aceptase la existencia de descendientes
I Podríamos igualmente distinguir cinco elementos di· de David pretendientes al trono. El relato de Mateo 2
vidiendo en dos el primer relato: búsqueda de los magos es como un eco y su trasposición de esta situación
(2, 1-6); adoración de los magos (2, 7-17). En este caso,
el primer elemento se termina con una cita (2, 6), pero no conflictiva. El gran rey, del que todavía se guardaba
el segundo; a no ser que consideremos la frase «le ofre- vivo recuerdo a finales del siglo I de nuestra era, se
cieron oro... » como una alusión a ls 60, 6, aunque en convertía en el adversario del verdadero rey; él
este caso faltaría la introducción corriente «para que se era el faraón perseguidor del Nuevo Moisés (cf. p. 14)
cumpliese... ». Y por tanto el simbolo de los poderes amenazadores
de este mundo. Por ello, la situación histórica de la un astro., vienen a postrarse ante Jesús. La astrología
época de Herodes aclara en cierto modo el texto de se postra. En una época en que las creencias astrales
Mateo. estaban tan extendidas (y desde entonces no hemos
Herodes murió días antes de la pascua del año 750 cambiado mucho), era necesario que el evangelista,
(de la fundación de Roma), es decir en el año 4 antes al igual que la primera comunidad de san Pablo, su-
de la era cristiana.' Si añadimos los dos años men- brayase la supremacía del Señor sobre los -elemen-
cionados en Mt 2, 16, muchos sitúan el nacimiento de tos del mundo» (Gál 4, 3). Ahora bien, el relato no se
Jesús hacia el año 7-6 antes de nuestra era. Pero reduce a esto. Otra finalidad de tipo polémico existe
este tipo de cálculos es muy delicado (cf. p. 52). también en el relato: Herodes, y Jerusalén con él, no
reconocen al mesías y le ponen una trampa; por el
Los magos contrario, los magos extranjeros, símbolo de las na·
Según Herodoto, los magos eran originariamente ciones paganas, son los primeros que vienen a adorar
una tribu meda que se convirtió en casta sacerdotal al salvador. Este es, evidentemente, uno de los temas
de los persas. Practicaban la adivinación, la medicina preferidos de Mateo (Mt 8, 10; 12, 18s; 15, 24: 24,
y la astrología. Por ello, Jerjes, asustado por un eclipse 14; 28, 19). El mesías inaugura una religión abierta a
de sol, preguntó su significación a unos magos. La todos los pueblos (cf. Sal 72, 11, con el mismo verbo
astrología no tiene muy buena fama en la biblia: véase utilizado para -postrarse»; Is 2, 2-3; 45, 14; 60, 1-6).
Dn 1,20; 2,2. 10 o Hech 8, 9 Y 13, 8; los magos Yannés La estrella
e Ymbrés aparecen en el relato del anuncio de Moisés -Hemos visto su astro cuando salía., dicen los
a Faraón (cf. p. 13). En Mateo, sin embargo, se pre- magos. No perdamos tiempo buscando una estrella en
sentan como personajes honorables. La tradición la- el cielo. Mateo no piensa en un fenómeno de tipo na-
tina los convertirá en reyes (según el salmo 72, 10), tural, sino más bien en un astro que aparece y de-
concretamente tres, teniendo en cuenta los regalos saparece en un momento determinado. Sólo su fun-
ofrecidos e incluso se precisarán sus nombres: Gaspar, ción tiene sentido y no su existencia como tal. En
Melchor y Baltasar, según un manuscrito parisino del la comunidad judeo-cristiana del evangelista, este len-
siglo VI. Los cristianos sirios y armenios piensan que guaje era comprendido sin ninguna dificultad. En el
se trataba de una docena de magos. Mateo es mucho mundo helenístico se utilizaba este lenguaje para re-
más parco en detalles. Incluso su país de origen que- cordar a la gente su destino, -su estrella». El tema
da en la oscuridad: para un judio, -el oriente» designa de una estrella que aparece en el momento de na-
todo lo que está más allá del Jordán. Debido a los cer un gran hombre estaba muy extendido (en los
regalos, la tradición cristiana pensará que vinieron de casos de Alejandro, César, etc.). Lo mismo sucedía
Arabia, país del incienso. Además, Balaán, ¿no era un en el mundo judío; se contaba que unos astrólogos ha-
mago venido de oriente (Núm 23, 7), que anunció la bían anunciado al rey el nacimiento de Abrahán: -han
estrella de Jacob (24, 17)? Plinio (Hist. Nat.. 30, 1, 16) visto una estrella que subía .por los cielos ... Esto sig-
Y Suetonio (Nero, 13) cuentan que, en el año 66 de nifica que un niño se hará dueño del mundo entero·
nuestra era, algunos magos de Persia fueron a honrar (Midrash Sefer ha-Yashar).
a Nerón, siguiendo la indicación de los astros y luego En efecto, la estrella es la metáfora del rey-mesías.
se volvieron por otro camino, como en Mt 2, 12 (véase El texto de Números 24, 17 (-de Jacob sube una es-
igualmente 1 Reyes 13, 9). trella, de Israel surge un cetro.) ha sido traducido en
En Mateo, los magos, alertados por -el surgir de la biblia griega de la manera siguiente: -Un astro
subirá a Jacob y un hombre surgirá de Israel •. El Tár-
gum palestino precisa todavía más. -Un rey se levan-
I Nuestro sistema de datación se basa en los cálculos
de Dionisia el joven, monje del siglo VI, que se equivocó, tará de la casa de Jacob y un salvador de la casa de
haciendo comenzar nuestra era en el año 754 de Roma, es Israel.. Este lenguaje era corriente en aquella épota,
decir, con cuatro años de retraso. como se ve en Apoc 22, 16: -Soy un vástago de la
posteridad de David, la estrella brillante de la maña- conducen a los pastores al pesebre. En ambos casos,
na-, dice Jesús. La segunda rebelión judia contra Ro- la providencia de Dios guía a los hombres.
ma (135 de nuestra era) estaba dirigida por un hombre
llamado «el hijo de la estrella- (en arameo Bar Kokhba], Belén
en función de Núm 24, 17 Y el célebre rabino Aquiba
no dudó un instante en reconocerlo como mesías. Herodes convoca a «todos los sumos sacerdotes
En Mateo, sin embargo, la estrella no es única- y escribas del pueblo-. La expresión es extraña (mien-
mente una sencilla metáfora para designar al me- tras que la fórmula los «ancianos del pueblo- era más
sías. Sirve igualmente para guiar a los magos. Es al común). Es probable que Mateo hable, de hecho, del
mismo tiempo un signo de Dios que traduce en hechos sanedrín del que formaban parte los sumos sacer-
lo que los escribas no podían descubrir enteramente dotes, los escribas y los ancianos del pueblo o nota·
en la profecía de Miqueas. Además, en la antígüedad bies. De esta forma, en la respuesta que van a dar al
se consideraba a las estrellas como seres animados rey, se hallan comprometidos todos los representantes
de naturaleza espiritual, divinidades para los paganos, del pueblo, los más calificados, es decir, todo Israel.
ángeles para los judea-cristianos. Por ello, no hay tan- Se trata, en efecto, de una respuesta con autoridad,
ta diferencia entre la estrella que guía a los magos ya que se apoya en la palabra profética de Miqueas
en el texto de Mateo y los ángeles de Lucas que 5, 11, a la que se añade un elemento sacado de 2 Sam
Nazaret
Perdida entre las colinas galileas existia, ya basilica bizantina de modestas proporciones. Sin
desde el siglo VIII antes de nuestra era, una embargo, la aldea de Nazaret sigue siendo poco
humilde aldea semitroglodita llamada Nazaret. conocida en la tradición patrística. Citemos,
Sin fortificación de ninguna clase, esta aldea sin embargo, este trozo curioso de un autor del
reunia una veintena de casas-cuevas con un siglo VI, el Anónimo de Placencia: "En la
lagar y un silo para granos excavados en la ciudad, es tal la gracia de las mujeres judías
roca. Esta aldea, cuyo nombre evoca el de que en ningún otro sitio del país pueden en-
un "depósito" para almacenar la cosecha (la contrarse otras más bellas; dicen que eso se
raiz nzr significa guardar), era poco conocida; lo deben a un favor que les ha concedido santa
no se menciona en el Antiguo Testamento y María, por ser de su parentela".
Natanael declara:" ¿Es que puede salir de Na- Los cruzados se encontraron con una ciudad
zaret algo bueno?" (Jn 1, 46). Hay que esperar destruida por los sarracenos y con la iglesia en
hasta el siglo III o IV de nuestra era para leer ruinas. En 1105, Tancredo mandó levantar una
BU nombre (con la pronunciación de Nozerath espléndida catedral romana de tres naves, con
o Nazara. según Lc 4. 16 Y Mt 4, 13) en una ins- magníficos capiteles (pueden verse sus moldes
cripción' judia descubierta en 1962 en Cesarea. en el museo de monumentos del Palais de
Fue haciéndose célebre una de las grutas de Chaillot) . Fue en este monumento donde san
aquella aldea y para conservar su recuerdo se Luis celebró la fiesta de la anuncíación el 25
fueron sucediendo cinco construcciones desde el de marzo de 1254. Pero en 1263 el sultán Bai-
siglo III hasta nuestros días. En efecto, pron- bars asoló aquella construcción. Todo quedó en
to apareció el culto cristiano en aquel lugar. ruinas durante siglos; en el siglo XV, nace la
Unas manos piadosas esculpíeron sobre la píedra leyenda de la translación milagrosa de la "san-
su fe en Jesús: "Señor Jesús, Hijo de Dios, ta casa" a Loreto. En 1730, los franciscanos
¡ten piedad'" En el siglo IIJ, se edificó una levantaron una modesta iglesia que acogió a
iglesia judea-cristiana -prebizantina, por con- Bonaparte y más tarde a Carlos de Foucauld.
siguiente-; en una de sus piedras un peregri- En 1955, se levantó una basílica moderna, de
no escribió con poca destreza las palabras grie- estilo triunfalista, cuya construcción tuvo en
gas del saludo del ángel: Xe Maria (Ave, Ma- cuenta sin embargo las capas arqueológicas ante-
ria). Es el primer testimonio inscrito en la riores.'
piedra de una devoción mariana que se pro-
longaría a través de los siglos. Esta iglesia- I eL el numero 110 de Bible et Terre Sainte. abril
sinagoga fue sustituida en el siglo V por una (1969).
ra el giro del relato que va del saber del anuncio al -dueña. o -señora». Parece que María era de origen
poder del espíritu. Hay que evitar a toda costa situarse sacerdotal, como su pariente isabel (1, 36); los sacer-
a nivel del acontecimiento, intentando penetrar en los dotes se casaban generalmente con las mujeres de la
sentimientos de María o hacer como san Agustín, raza de Leví. De hecho, la ascendencia de Maria tie-
que no dudaba en poner el verbo en futuro: -¿cómo ne poca importancia, ya que, según las costumbres
será posible esto, ya que no conoceré varón?», sa- de la época, sólo contaba la línea paterna -sea ésta
cando como consecuencia de esta manera de hacer que real o legal. En ningún caso habría podido Jesús pre-
María había hecho voto de virginidad, como se creía tender ser hijo de David o de Aarón por su madre.
en la edad media. El texto no dice tanto ... Se pueden reunir fácilmente los diversos califica-
El ángel, sin que la virgen lo haya pedido, ofre- tivos que ponen de relieve el valor y la función de
ce una señal actual de la nueva posibilidad que se María. Se le llama «favorecida». Su llamada y su mi-
abre en la vida de María: el embarazo oculto de su sión son frutos de los designios de la providencia: «El
pariente se convierte en el signo visible de la reve- Señor está contigo-, frase que se encuentra muchas
lación evangélica, ya que -nada es imposible a Dios», veces en los relatos de vocación (Ex 3, 12; Jue 6. 12;
utilizando para ello las palabras que acompañan la con- Lc 1, 36). Ha encontrado gracia ante Dios (1, 30); es
cepción milagrosa de Isaac (Gén 18, 14). Al mencionar -sirvienta. (1, 38.48), «bendita» de Dios (1,42) Y gran-
este signo, los dos relatos de anunciación se cruzan de es su fe (1, 45; 2, 19. 51). La fórmula de saludo de
de nuevo y la palabra del ángel prepara directamente tipo griego «alégrate» recuerda el oráculo de Sofonías
el relato siguiente, la visita de María a Isabel. 3, 14-17: -Grita de júbilo, hija de Sion ... alégrate ....
el rey de Israel, Yavé mismo está en medio de ti. No
2. María y el anuncio temas, Sion ... tu Dios está en medio de ti como sal-
vador y héroe. (compárese con Zac 9, 9). Difícilmente
del Hijo de Dios se podría haber encontrado mejor manera de expresar
El relato de la infancia de Mateo se centra en la la alegría mesiánica que desborda ya en los tiempos
persona de José, mientras que el de Lucas lo hace nuevos, recién inaugurados. Si Jesús es el Dios «salva-
en la de María; ésta ocupa un lugar preferente en los doro, ¿no es María la «hija de Sión», la flor del pueblo
dos primeros capítulos, aunque en los que siguen elegido que lleva en ella al mesías? 2 Hay que señalar
desaparece discretamente, volviendo a aparecer en igualmente la insistencia de Lucas en la palabra -ma-
medio del primer grupo de cristianos (Hech 1, 14). dre. o -su madre. (1, 43; 2, 33; 2, 34. 48. 51). José.
El lugar de María está siempre en los comienzos. En el padre, es mencionado en 2, 33 Y 48 Y luego en 3,
la tradición joanea, con la que Lucas está ciertamente 23 Y 4,22. aunque, en estos dos casos últimos, en boca
emparentado, se señala la presencia de María al co- de la muchedumbre.
mienzo y al final de la actividad de Jesús (Jn 2, 1-12 La palabra del ángel. que hace suyo el oráculo me-
Y 19, 25-27). siánico de Is 7, 14, está centrada esencialmente en el
Vamos a reunir los diversos elementos del relato anuncio del rey mesías. Contrariamente a Juan, -gran-
de la infancia que se refieren a María. Este nombre de ante el Señor., Jesús será -grande» sencilla y abso-
era corriente en el mundo judío; era el de María·My· lutamente. Al igual que el rey del que hablan 2 Sam
riam, la hermana de Moisés -cuya cuñada se llama- 7, 14 Y Sal 2, 7, será llamado -hijo.; en él encontrará
ba Isabel (Ex 6. 23).' Este era también el nombre de su realización definitiva el reino de David. El anuncio
una de las mujeres de Herodes el Grande, Mariamme, es en primer lugar mesiánico en la línea de David,
de la dinastía de los asmoneos. La etimología proba- diferenciándose grandemente del de Juan, profeta y
ble de este nombre está en relación con la idea de sacerdote, precursor del mesías.
Consagración a la Virgen
Virgen santa, Madre verdadera del Verbo iglesia estaba al pie de la cruz del mundo y re-
eterno, participe de nuestra carne y nuestro cibía el fruto de la redención y de la salvación
destino, mujer que acogiste en tu fe y en tu eterna.
seno bendito nuestra salvación, madre de todos Nos consagramos a ti, virgen y madre santa,
los reseatados, siempre viva ante la vida de porque ya te hemos sido consagrados. Así co-
Dios, próxima a nosotros, ya que todos los que mo no estamos edificados únicamente sobre la
están unidos a Dios son los que más cercanos piedra angular constituida por Cristo, sino tam-
están de nosotros. bién en la base de los apóstoles y los profetas,
Al expresar el reconocimiento de los reseata- así nuestra vida y nuestra salvación dependen
dos, celebramos la eterna misericordia de Dios de manera permanente de tu "sí", de tu fe y del
que te ha l"eseatado. fruto de tus entrañas. Por ello, si decimos que
En un momento que ya nunca más se borrará, queremos consagrarnos a ti, no hacemos sino
y que sigue siendo válido para toda la eterni- confesar que queremos ser 10 que somos, que
dad, tu palabra fue la palabra de la humanidad queremos acoger lo que somos en nuestro espí-
y tu si el amén de toda la creación al sí sin ritu y en nuestro corazón.
reservas de Dios. Por eso pues, porque estamos consagrados
Para nuestra salvación dijiste sí, por nosotros a ti y porque nos consagramos a ti, muéstranos
pronunciaste tu fiat, en cuanto mujer de nues- a quien fue consagrado en tu gracia, a Jesús,
tra raza recibiste y guardaste en tu seno y en al fruto bendito de tus entrañas; muéstranos
tu amor aquel en cuyo solo nombre existe la a Jesús hoy y en la eternidad.
salvación en el cielo y en la tierra. Ave Maria, llena de gracia.
En ti, virgen santa que estabas al pie de la \K. Rahner, en Prieres pour jours de récollec-
cruz del redentor, la humanidad rescatada, la tion. Fleurus, Paris 1963).
PRESENTACION DE JESUS EN EL TEMPLO (Le 2, 22-40)
Después del díptico de los anuncios, como después los padres de Jesús eran fieles cumplidores de la
de los nacimientos, el espíritu se manifiesta en Isa- ley, fuertemente vinculados al pueblo de Israel (otro
bel y María por un lado, y en Simeón y Ana por otro. de los temas de los Hechos de los apóstoles). Pero
Como el relato de la visitación, el de la presentación es, el mismo tiempo, un medio de anunciar el tema
termina los dos relatos de anunciación al mismo tiempo de las divisiones dentro del mismo Israel (2, 34), uti-
que los une: el relato prolonga el del nacimiento de lizando ¡Jara ello el paralelismo, tan típico de Lucas.
J~sús d mismo tiempo que recuerda el tema del Be-
nedictus: .mis ojos han visto la salvación- (1, 67. 71, Sim~ón el profeta (2. 25-38)
77 Y 2, 30). Ahora bien, el hecho de que todos estos La ley que empuja a los padres de Jesús y el es-
relatos estén sólida y armónicamente enlazados entre píritu que lleva a Simeón se unen para designar a:
sí, no quiere decir que el de la presentación en el nuevo mesias en el corazón mismo de la religión de
templo no sea la primera parte del último díptico de Israel, en el templo. Simeón, perfecto representante
Lucas: a la primera visita al templo, seguirá la se· de los más altos valores espirituales, esperaba .el
gunda (2, 41-52). En Lucas, todo tiene su pareja, en consuelo de Israel-, es decir la inauguración de la
un continuo juego de paralelismos e inclusiones mu- era mesiánica. El tema del consuelo es particularmente
tuas, incluso por lo que a los personajes se refiere: apreciado por el Segundo Isaías (ls 40, 1s) y la pala-
Simeón y Ana. En los Hechos, igualmente, el fenóme- bra ·consolador- será uno de los títulos que recibirá
no es normal: Pedro y Juan, Pablo y Bernabé, etc. el mesías. Al i9ual que Isabel y Zacarías, llenos del
El cumplimiento de los ritos (2, 22-24) espíritu (1,41. 67; 2, 25. 27), Simeón identifica a Jesús
como .Cristo del Señor-, el rey ungido por Dios
Según el Levítico 12, 6-8, .cuando se termina (para (1 Sam 24, 7) para reinar sobre Israel y salvar al pue·
la mujer) el tiempo de su purificación, tanto por un blo de Dios. El anciano Simeón, a las puertas de la
hijo como por una hija. lleva al sacerdote un corde- muerte, tiene en sus brazos toda su esperanza.
ro de un año, .. Si no consigue hacerse con un cordero,
toma dos tórtolas o dos pichones- (cf. Lev 5, 7). Esta El cántico de Simeón. construido igualmente en el
ceremonia no atañe sino a la mujer y tiene lugar 40 hermoso estilo de los cantos bíblicos, vislumbra ya la
días después del nacimiento de un varón (cuando se misión de Jesús. El profeta ha visto el signo prome-
trata de una hembra son 80 días). tido y la larga espera del mesías se acaba. La salva-
El rito de rescate del primogénito es muy diferen- ción anunciada por Isaías (. Toda carne verá la sal-
te. Según Ex 13, 1-2, Dios dijo a Moisés: .Conságrame vación de Dios-: Is 40, 5; cf. Lc 3, 6), y anunciada por
todo primogénito, todo el que el abre el seno mater- Zacarías (Lc 1, 69. 71. 77), ya se ha realizado. El hori-
no-o Según Números 3, 47, al primogénito se le rescata zonte, sin embargo, supera el del solo pueblo de Israel
con cinco siclos y debe hacerse durante el mes que y se hace universal. El hecho concierne a todos los
sigue al nacimiento (Núm 18, 16). En esta ocasión es pueblos, como dice Si meón utilizando las palabras del
el padre el que tiene que actuar y nunca se pide que Segundo Isaías: • Te he destinado para luz de las na-
el niño esté presente en el templo. ciones, para ser mi salvación hasta los extremos de
A Lucas no le importan mucho estos ritos. Los la tierra- (cf. Is 42, 6; 49, 6). Estas palabras de Simeón
mezcla confusamente y habla indebidamente de .su- i nos recuerdan una vez más la figura del Samuel de
purificación (en plural) (2, 22). Lo único que le inta- las antiguas tradiciones aggádicas judías. En el rela-
resa es presentar al niño en el templo, como había to del Pseudo-Filón que habla de la presentación del
sido presentado el pequeño Samuel por Ana (1 Sam 1. pequeño Samuel en el templo y que presenta el cán-
22-28). Es posible que quiera decirnos igualmente que tico de Ana, que el autor retoca a su manera, la fi-
gura del profeta Samuel recibe tintes de .mesías-, y Jesús. Sus padres se extrañan y asombran (2, 33_
utilizando para ello expresiones sacadas del Segundo 48). no entienden (2, 50: cf. 18, 34): incluso María es
Isaías: Ana ha dado a luz .Ia luz de las naciones... regañada por Jesús (Me 3, 21. 31-35; Jn 2, 4). La fe
Vive el profeta del pueblo. Que sea por mucho tiempo de María no fue coser y cantar hasta el momento de
la luz de este pueblo • (LAS 51, 6-7). Mateo centró su la cruz. Precisamente por haber superado todas estas
reflexión sobre Jesús niño partiendo de la figura pruebas, estará presente en la nueva iglesia (Hech 1,
de Moisés. Lucas de la de Samuel. 14). Desde este punto de vista, el pensamiento teoló-
La doble profecía de Simeón en los v. 34·35 es di- gico de Lucas ha sido más agudo que el de Marcos o
fícil de comprender. Es el último anuncio del refato Pablo que no dan importancia a la presencia de María.
de la infancia.
Pueden encontrarse quizá en este pequeño relato La profecía de Ana
éJlgunos elementos del esquema de anuncio: extra- Después del profeta, la profetisa. Lucas nos da su
ñeza de los padres de Jesús (cf. el temor en los nombre, que coincide con el de la madre del pequeño
otros relatos), el término .he aquí., la mención SamueJ, mujer .que temia a Dios desde su juventud-,
de un .signo contestado (o expuesto a la contesta- como di ca el Pseudo-Filón (LAS 50, 2). Tenía 84 años.
ción) -, el reconocimiento del signo operado por edad fuera de lo normal en aquella época; se trataba
María en su propio interior... de una viuda muy piadosa. que participaba en el cuI-
La hija de Sion se verá dividida, como desarticu- ta .día y noche- (como se ve nuestro Lucas exagera
lada en su más íntimo ser. Nos encontramos con el un poquillo ...). En resumen, el autor nos presenta al
tema bíblico de la división de los corazones, aunque ideal de la viuda cristiana de la que habla 1 Tim 5.
no es posible alegar una cita bíblica concreta: quizá 5. También ella, a su vez, designa al mesías: los dos
Is 8, 14 Y 28, 16 (cf. Le 20, 17. 18), o quizá el poema testigos exigidos por la ley (Ot 19, 15) reconocen la
del siervo que sufre, al que se exalta y desprecia (ls llegada de la era de la salvación. V Lucas, que no pier-
52, 13-53, 12). En este texto se encuentra como con- de ocasión de hablar de las mujeres, se entusiasma
centrada toda la historia de Jesús, llena de gloria y recordándonos su corto pero valioso testimonio. Des-
de humillaciones, así como la historia de Israel pro- pués de la sombría profecía de Simeón, el personaje
fundamente dividido con su venida. María, en medio de Ana es como una brisa de aire fresco.
de esta lucha, será el preciso lugar en el que el signo Podemos comparar. finalmente. el versículo que se
de la división se manifestará con toda su fuerza, el refiere al crecimiento de Jesús (2, 40) con el que se
lugar del desgarro realizado por la espada de la que refiere a Juan (1. 80): en este caso, se insiste en la
habla Ez 14. 17. que corta a Israel en dos, dejando sabiduría y en la gracia de Dios (compárese 1, 66). La
únicamente un resto, la parte elegida por Dios.' Pero palabra sabiduría aparece igualmente en 2, 52, al final
esta ruptura produce un nuevo alumbramiento, y de la segunda parte del díptico de las presentaciones
arrastrado por la fuerza del tema, se designa a María en el templo. Este término es muy fuerte, en aquella
como madre del nuevo Israel (Jn 19, 26: .Ahí tienes época era más o menos el equivalente de lo que no-
a tu madre-J. Sin embargo. Lucas y la tradición que le sotros llamamos hoy .cultura-. Lucas insiste en este
precede insisten en primer lugar en la división y en tema (cf. 7, 35; 11, 31. 49; 21. 15; Hech 6, 3. 10; 7, 10;
la prueba de la ruptura que convertirá a María en la 19, 22). La sabiduría era igualmente el ideal de los
madre de los creyentes. Israel está dividido y María. escribas y de los doctores de aquel tiempo a los que
la hija de Sión.aún más. Aunque esto nos puede ex- egradaba llamarse precisamente .sabios». La repetida
trañar. no podemos menos de constatar que los evan- mención de la sabiduría de Jesús (2, 40. 52) que se
gelios subrayan varias veces la distancia entre María enfrenta a la de los doctores. tiene un profundo sen-
tido, por el uso de paralelismos antitéticos de Lucas.'
I Véase P. Benoit, Et toi-meme, un glaive te transper-
cera ['áme (Le 2, 35), en Exégese et Tbéologie, IlI. Cerf, 2 Puede leerse, al respecto, A. George, La présenta-
216-227 (este artículo había aparecido antes en CBQ 1963i. tion de ¡ésus au Temple: Ass.Sgn n.O 11 (1970) 29-39.
'JESUS ENTRE lOS DOCTORES (le 2, 41-52)
Toda esta narración, escrita en buen griego y con Jesús, como el joven Samuel, fue presentado en el
menos semitismos que los relatos precedentes, está templo. Tenía doce años, exactamente igual que Sa-
centrada principalmente en la palabra de Jesús del v. muel, según Flavio Josefo (AJ 5, 348). Era en la fies-
49: es la primera vez que Jesús habla situándose al ta de pascua, igual que en el caso de Samuel según
mismo tiempo en relación con su -Padre •. Así, pues, la el Pseudo-Filón (LAB 53, 2), precisando de esta forma
segunda parte del díptico de las visitas al templo ex- 1 Sam 1, 37. También este autor elogia grandemente
plicita aún más la cristología del relato de la infancia, la sabiduría de Samuel (.Ia luz de la que nacerá la
la del -Hijo de Dios- (1, 35) que puede dirigirse a sabiduría., LAB 51, 4) Y describe detalladamente la
Dios diciéndole .Padre mío- (2, 49). Por otro lado, llamada de la que fue objeto en el templo. Dios le
al mencionar dos veces la sabiduría de Jesús (2, 40. dirige tres veces seguidas su palabra imitando la voz
52), menciones que encuadran el relato de Jesús entre de su padre (LAB 53). El tema es antiguo: la tradición
los sabios y doctores, el autor hace suyo uno de los judía nos dice que Dios dirigió sus primeras palabras
temas corrientes en los relatos de infancia. También a Moisés utilizando la voz del padre de éste; y lo
el niño Moisés poseía toda la sabiduría de los egipcios, hará tan bien que deberá deshacer el equívoco: -No soy
según la tradición aggádica narrada por Lucas (Hech tu padre, sino el Dios de tu padre- (Midrash Exodo
7, 22). En el corazón de Israel, en el templo, -sentado Rabba sobre Ex 3, 6). Por su parte, Jesús no dudará
en medio de los doctores- (generalmente es el rabbí un instante y dirá: -¿No sabíais que tengo que estar
el que se sienta en medio de sus discípulos), Jesús en casa de mi Padre?-, al igual que Samuel que se
llamaba la atención de todos -por su inteligencia •. Es dedicaba al servicio del templo en presencia del Se-
de notar cómo esta última parte del relato de la in- ñor (1 Sam 3, 1). Jesús afirma los lazos de dependen-
fancia sirve de puente para el resto del relato evan- cia que le unen a su Padre (.Tengo que... ») y de esta
gélico. En Le 2, 16, se trataba de un recién nacido; en forma crea distancias y opera rupturas con los suyos,
2, 40, de un niño pequeño; en 2, 43, de un niño, y primer ejemplo de la palabra de Si meón a María (2,
en 2, 52, habla sencillamente de Jesús, como en el 34). De ahí nace, evidentemente, la incomprensión de
resto de su evangelio, Lucas es detallista. sus gentes como la de sus discípulos ante el anuncio
de la pasión de su maestro (18, 34).
Luego, dice el texto, .Ies estuvo sumiso» (2, 51).
la peregrinación al templo
La palabra de Jesús es tanto más chocante, cuanto
La ley prescribía tres peregrinaciones al año: en que María acaba de hablar de -tu padre y yo», mien-
pascua, en pentecostés y en la fiesta de las tiendas. tras que aquél les responde hablando de -mi Pa·
De hecho, se seguía generalmente la costumbre de dre». Una vez más, esta expresión de Jesús tenía que
una sola peregrinación. Las mujeres y los niños de suscitar la extrañeza de los que le escuchaban: en
menos de 13 años no estaban obligados por la ley, lo efecto, aunque se hablaba muchas veces de Dios
cual no impedía que los padres llevasen consigo al como de un padre y aunque se utilizase en las ora·
niño -desde que puede mantenerse en hombros., co- ciones judías frases como -Padre nuestro que estás
mo dice el rabbí Shammaí. Durante los siete días de en los cielos., ¿quién se habría atrevido a decir -mi
fiesta legal, las gentes participaban en el culto del Padre» sino Jesús? De esta forma, la primera y la últi·
templo, tanto en la fiesta de pascua como en la de ma palabra de Jesús en el evangelio de Lucas hablan
las tiendas; se dedicaban igualmente a escuchar las de su padre (23, 46 Y 24, 49). El evangelio de Lucas
discusiones de los rabbís en los pórticos del templo es el evangelio del Hijo que habla de su Padre.'
y sobre todo en la sala -ha-Gazith. del mismo en la
que los sabios y sus discípulos estudiaban la Tora I Véase J. Dupont, Jésus retrouvé au Temple: Ass.sgn.
(Talmud de Babilonia, tratado Baba Bathra 20a). Des- n.O 11 (1970) 40-51 Y un estudio más técnico en R. Lau-
pués de las fiestas, las caravanas que habían venido rentin, Jésus au Temple. Mystere de Paques et foi de
en peregrinación iniciaban la operación retorno, andan- Maríe en Le 2, 48-50 (col. Etudes Bíblíques). Gabalda, Pa-
do no más de 3 ó 4 horas el primer día. rís 1966, 280 p. 57
v. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
Y LA HISTORIA
1. El problema histórico
Hace sólo 20 o 30 años, el valor histórico de los gerían que había que distinguir entre los «hechos
relatos de la infancia no era puesto en tela de juicio, brutos» y la interpretación subsiguiente. Partiendo de
por lo menos en los ambientes católicos. Se decía que ahi, tanto la estrella como otra serie de elementos de
Mateo y Lucas eran gente seria, que apoyaban sus este tipo podían ser relegados a la categoría de refle-
relatos en una documentación de calidad. Así, por xiones posteriores, que la fe pascual había enrique-
ejemplo. Lucas habia realizado su búsqueda con toda cido y que más tarde habían sido traducidas utilizan-
diligencia, como él mismo lo afirma en su prólogo, do el lenguaje plástico del judea-cristianismo (una
precisamente antes de comenzar su relato de la in- especie de imágenes cosificadas). Lo difícil era saber
fancia. Por otro /é)do, María había sido acogida por hasta dónde se podía ir con esta distinción y cuándo
Juan el apóstol (Jn 19, 26l. Y las afinidades literarias se tocaba claramente el hecho bruto. En efecto, al-
de Lucas con la tradición joanea son ciertas. Por ello. gunos no se paraban en la distinción hasta reducir a
podía seguirse perfectamente el hilo que va de María cero la trama histórica de estos relatos. Es cierto que
a Juan y de Juan a Lucas. Como el mismo Lucas nos todo el mundo estaba de acuerdo en decir que los re-
dice, «María guardaba todos estos acontecimientos en latos de la infancia constituían un hecho límite: la le-
su interior meditándolos en su corazón- (2, 19. 51). yenda o la historia de la infancia no tiene el peso his-
Por ello, la narración de Lc 1-2 no era puesta en tela tórico de las palabras de Jesús que nos cuentan los
de juicio, incluso aunque el texto de Mateo (1-2) lla- sinópticos.
mara más la atención. Ante estas conclusiones aparentemente desastrosas
Las batallas históricas, de tipo más bien apologé- y demoledoras, otros se resistían con todas sus fuer-
tico, se reducian sobre todo a los puntos siguientes: zas, apelando a una especie de -historia de la salva-
el empadronamiento de Cirino, la estrella y la venida ción» (el término es de origen protestante), que sería
de los magos, sin que esto supusiese eliminar la una especie de doble de la historia profana y en la que
posibilidad del milagro como tal, como premisa teo- se podrían colocar alegremente todos los -hechos
lógica. De ahí que algunos afirmaban: «La biblia tie- históricos» de los que la «historia científica» no puede
ne razón-, y se dedicaban a buscar desesperadamente decir nada. Por ejemplo, la concepción virginal pero
la presencia del gobernador Cirino en Siria durante tenecería a la historia de la salvación sin que la histo-
el reinado de Herodes el Grande. Más aún, se apelaba ria científica pudiera probar o negar su veracidad.
a 10[; cálculos astronómicos de Kepler para afirmar Ahora bien, estas distinciones tan sutiles ¿tienen
que en el año 7 antes de Cristo efectivamente tuvo algún valor? La distinción entre historia de la salvación
lugar el encuentro de Júpiter y Saturno en la cons- e historia profana ¿no es a su vez un callejón sin sa-
telación de Piscis. Otros exegetas se mantenían, aforo lida? ¿Es válida la distinción entre el acontecimiento y
tunadamente, en una prudencia más tranquila y su- su interpretación, si tenemos en cuenta que .10 que
sucedió. en el pasado no se convierte en -aconteci- tecimiento sin interpretación... y al revés. Quien pre-
miento. sino gracias a la interpretación que lo inte- tenda situar de un lado los acontecimientos y por otro
gra en el mundo de nuestra propia comprensión? Como las interpretaciones, cometería errores irreparables.
generalmente se dice, los que hacen el acontecimiento Pero, en estas condiciones, ¿cómo puede plantearse
son los testigos, luego los cronistas y los historiado- el problema histórico? O dicho de otra forma, ¿qué
res y finalmente los lectores, es decir, son ellos los es el hecho histórico? El problema es de talla y des-
que distinguen y dan nombre al -acontecim,iento» en borda ampliamente los límites del presente cuaderno.
el universo indivisible de lo sucedido. En buena teolo- Nos limitaremos a decir cómo -practicamos la historia.
gía bíblica, nombrar quiere decir crear. No hay acon- en el marco de los relatos de infancia.
Había en Jerusalén un maestro a explicar toda una serie de cosas metafísica, la hiperfísica y la hipo-
de niños que se llamaba Zaqueo. que el maestro no habia oído nunca, fisica, sobre las fuerzas del cuerpo
Este dijo a José: "¿No vas a traer- ni leído en ningún libro. Entonces, y de los temperamentos, sobre sus
me a Jesús para que se instruya?" el. Señor Jesús le dijo: "Escuche lo energias y sus influencias en los
José le dijo: "Con mucho gusto". que le vaya decir." Y se puso a nervios, los huesos, las venas, las
Se fue y habló con santa María y decir con voz clara y decidida: arterias y los tendones, sobre las
tomando ambos a Jesús se lo lle- "Alaf, bet, gamal, dalad" , etc., propiedades del calor, de lo seco, del
varon al maestro. El maestro, al hasta la tau. frío y de lo húmedo, y sobre sus
verlo, escribió el alfabeto y le dijo: El maestro se extrañó mucho y efectos, asi como sobre las opera-
"Di Ala!". Y Jesús dijo: "Ala!". dijo: "Creo que este niño nació ciones del alma en el cuerpo, sobre
El maestro le dijo: "Di Bet". Y antes de Noé". Volviéndose a José, sus percepciones y poderes, sobre la
el Señor Jesús le dijo: "Explique- le dijo: "Me has traido un niño facultad lógica, sobre los actos del
me lo que quiere decir el término para que lo instruya, pero en reali- apetito irascible y los del apetito
alaf y luego diré: Bet". El maestro dad es el maestro de los maestros". de concupiscencia, sobre la compo-
quiso pegarle. y a santa María dijo: "Vuestro sición y la disolución y otras cosas
y entonces Jesús le dijo: "Alal hijo aquí presente no tiene nece- que superan la razón de las cria-
está hecha de tal y tal manera, la. sidad de que nadie le enseñe". turas. El filósofo, levantándose, se
bet de ésta y de la otra forma: unas En el templo, entre los doctores, postró ante el Señor y le dijo: "Se-
son derechas, otras se inclinan un había un filósofo muy impuesto en ñor, en adelante, seré vuestro dis-
poco, otras son redondas, unas tie- medicina. Preguntó a Jesús: "Que- cipulo y vuestro servidor" (Evange-
nen puntos y otras no los tienen. rido niño, ¿sabes tú algo de me- lIo árabe de la infancia, 48, 1-3,
y esta letra no va nunca antes de dicina?" Y el niño Jesús le soltó síglo VII).
tas otras". El niño Jesús se puso una disertación sobre la físíca, la
VI. HNACIDO DE
LA VIRGEN MARIA:'
Las páginas que siguen continúan siendo exégesis. y Lucas de la que nos dan un testimonio evidente.
Esto quiere decir, ya de entrada, que serán parciales Pero, ¿cuál era la situación antes de estos evangelis-
y que no pretenden que las conclusiones a las que tas griegos? ¿No dependerá esta afirmación de las
lleguemos tengan carácter totalizador. El exegeta no representaciones helenísticas y judías sobre los nacI-
puede sino producir resultados en relación con los mientos milagrosos de los héroes de antaño? ¿Qué
instrumentos de trabajo que tiene a su disposición. Por crédito histórico merece fa -concepción virginal- y
ello, el lector debe prepararse a encontrar una serie cuál es su peso teológico?
de conclusiones que, posiblemente, sean demasiado Antes de intentar responder a esta pregunta, de-
reductoras o precavidas para su gusto. Al final, ca- bemos señalar que la antigua tradición cristiana no
si seguro, se quedará insatisfecho, exigiendo que la habla nunca de la concepcíón virginal sin evocar al
reflexión continúe, pero en un plano ya puramente mismo tiempo el misterio de la filiación divina. So-
teológico. Ahí es donde descubrirá que el tema de la lamente a partir de esta proclamación de fe radical,
concepción del Hijo de Dios se sitúa en el centro mis- la concepción virginal tiene sentido como una de sus
mo de la cristología, que funda a su vez directamente expresíones. Hablar de esta concepción independiente-
la eclesiología, es decir nuestra manera de vivir y mente del misterio que la sustenta es sencillamente
pensar la iglesia. El exegeta se preocupa sobre todo desfigurarla y convertirla en una especie de parteno-
de la .dimensión referencial- de las proclamaciones de génesis cuyo proceso podría ser repetido por los
fe, subrayando los lazos que unen estas proclamaciones biólogos en el laboratorio. La escritura y los símbolos
con los acontecimientos a los que se refieren, pero su de fe rechazan esta concepción que reduce el misterio
trabajo correría el riesgo de reducirse a pura arqueo- del hijo de Dios a extravagancias biológicas. Notemos
logía, si el teólogo creyente no viniera después, fiel además que los evangelistas no utilizan para nada el
a la fe de su iglesia, a situar el trabajo puramente término de -milagro- cuando se refieren a la concep-
exegético en el conjunto del misterio cristiano.' ción virginal y la tradición entera proclama su fe en
* Jesús .concebido por obra del Espíritu Santo- antes
La fe del antiguo credo apostólico es la siguiente: de afirmar que "nació de la Virgen María-. Los dos
concebido por obra del Espíritu Santo, nacido de la elementos están indisolublemente unidos. Por nuestra
Virgen María. Esta misma afirmación se encuentra parte, no se trata de inventar nuevas teologías, sino
en boca del catecúmeno en tiempos de san Hipólito, de penetrar en el texto bíblico y en la tradición ere·
cuando el obispo le preguntaba en la ceremonia del yente.
bautismo: .¿Creéis en Jesucristo, el Hijo de Dios, Sin embargo, antes de tratar de sintetizar el pen-
nacido del Espíritu Santo, nacido de la Virgen María?- samiento del Nuevo Testamento sobre la filiación
(Tradición apostólica, del año 217 poco más o me· divina en sus consecuencias mariales, vamos a tratar
nos) Esta era igualmente la fe de san Justino en su de descubrir si una filiación de este tipo y una con-
diálogo con Trifón (hacia el año 160) y la de Mateo cepción tan extraordinaria no eran desconocidas en el
mundo helenístico y más especialmente en el mundo
I Cf. R. Laurentin, Court traité sur la Vierge Marie. judío. Hecho esto. podremos después precisar la
París 1967. fuerza del mensaje evangélico.
1'_:E I contexto helenístico y judío
Dios se hizo hombre en Jesucristo y la encarna- lecho conyugal; al momento apareclo en su cuerpo
ción asume totalmente su condición humana utilizando una mancha en forma de serpiente y que nunca pudo
incluso el lenguaje de los hombres. El acontecimiento borrar, hasta tal punto que desde entonces jamás fue
de Jesús es radicalmente nuevo, pero el lenguaje a los baños públicos. Nueve meses más tarde nació
utilizado para expresarlo sigue siendo un lenguaje Augusto; por ello se le consideró como hijo de Apolo-
humano, el lenguaje del mundo helenístico y judío. De ISuetonio, Vida de los Doce Césares, Divus Augustus
otra forma, el mensaje evangélico no hubiera podido 94, 4). Asi, pues, la expresión .hijo de (tal) dios", fre-
ser oido por los hombres del siglo l. Por ello, es ló- cuente en el mundo pagano para expresar la divinidad
gico que tratemos de descubrir los .paralelos- paga- de los emperadores y de los reyes, provocó la aparición
nos y judíos del misterio cristiano. de historias que contaban su nacimiento divino, mu-
chas veces utilizando términos de gran crudeza. Plu-
Griegos tarco, en sus Vidas paralelas de hombres ilustres, re-
Citaremos solamente un ejemplo: la leyenda sagrada cuerda igualmente la creencia de los egipcios sobre
de Augusto: .Atia había ido a una ceremonia solemne estos nacimientos, y añade: .No es imposible que el
en honor de Apolo a media noche. Habia colocado su espíritu de una divinidad se acerque a una mujer y
cama en el templo. mientras que las demás matronas que, por su virtud, haga germinar en ella principios
se fueron a dormir. Se durmió. De repente, una ser- de generación- (Numa Pompilius, 4, 4). Hay que reco-
piente se deslizó hasta ella, retirándose poco des- nocer pues una semejanza bastante vaga ciertamente
pués. Al despertarse, se purificó, como si saliese del
Un "reajuste de la teología"
A lo largo de su historia, la teologia no En nuestro caso particular ha sucedido lo
tiene más remedio, como es lógico, que reajus- mismo. Tenemos que pasar de un punto de vista
tar constantemente sus metas. Para no dar más cuyo centro era prácticamente la concepción
que un ejemplo, antes del Concilio Vaticano /l, virginal -yen dejinitiva el aspecto negativo
algunos teólogos se esjorzaban enconadamente que la virginidad lleva consigo-, a un punto de
en demostrar que en la escritura "no habia nin- pista más amplio a propósito del misterio de la
gún error". Toda su preocupación se centraba jiliación divina. Solamente a partir de esta pro-
en la "inerrancia" de la escritura, derrochando clamación de je radical, la concepción virginal
cantidades inmensas de ingenio para poder podrá tener sentido, tomándola como una de
"salir del paso". A partir del concilio, la preo- sus expresiones. Sin embargo, debemos recono-
cupación más importante es "la verdad de la cer que la comparación que acabamos de usar
biblia" (Constitución Dei Verbum, 11). Se ha no es totalmente exacta: la virginidad tiene
producido lo que podríamos llamar un "reajuste igualmente un sentido positivo como signo es-
de la teología". Se pasa de una perspectiva catológico del reino.
cuyo eje es la negación (la JaIta de errores), Considerándola desde este punto de vista,
a una manera de ver las cosas cuyo centro es la concepción virginal de Jesús puede ser en-
nzucho nzás anzplio y cuyas perspectivas abar- tendida como el acto inaugural del reino que
can un espacio mucho mayor; la perspectiva está ya a las puertas.
teológica es ahora más radical 11 más rica al
preocuparse de la verdad de la palabra 11 de
I Véase I. de la Pouerie, L4 vérilé Je /4 '4inte Ecr;I ..
los múltiples registros del lenguaje en el que se tI /' H;,lo;re J.. .41.. 1 J'4pre, /4 consl;I..I;on Jogm41;q .
expresa esta verdad divina.' - f)c¡ Vcrbum": Nouvelle Revue Théologique (1966) 149-16~.
entre los relatos evangélicos y estas historias paga- comprende perfectamente si se la sitúa en el contex-
nas. incluso si el texto inspirado elimina todo tipo de to de la filosofía tomista. pero los contemporáneos
representaciones eróticas. como por ejemplo una unión de Jesús no la habrían entendido. En efecto. esta di-
divina. subrayando al mismo tiempo con fuerza que el so~iación de alma y cuerpo era poco corriente en el
nacimiento de Jesús es fruto únicamente de la palabra mundo bíblico en el que se considera al ser en su
divina. unidad personal. Por ello, la acción de Dios en la con-
Sin embargo. ya en el siglo 11 se sentía cierta di- cepción abarcaba al ser en su totalidad. El acento se
ficultad al utilizar este lenguaje. semejante en algún ponía sobre todo en la gracia de Dios, en su bondad.
modo al utilizado por los griegos. Así, por ejemplo. el manifestadas en la creación de cada ser y más parti-
judío Trifón declara: «... en las fábulas de los llamados cularmente en el de aquellos que él destinaba a cumplir
griegos. se dice que Persea nació de Danea. que era sus designios. Dios es el que -abre el seno materno-,
virg:m. después de que el llamado Zeus se hubiera particularmente en el caso de los primogénitos que
derramado en ella en forma de (lluvia de) oro. Voso- le pertenecen (Ex 13, 2. 12); El fue quien abrió el seno
tros (los cristianos) deberíais avergonzaros de contar de Lea y Raquel (Gén 29. 31; 30. 22. etc); el tema ::le
las mismas cosas que ellos y sería mejor que dije- las mujeres estériles que dan a luz. tan frecuente en
rais que Jesús fue un hombre como los demás hom· la escritura, insiste todavía más en la gratuidad del
bres. oo, ya que fue digno de ser elegido para ser don divino. Dios hace que Sara sea -capaz de tener
el Cristo. No habléis pues de prodigios, si no queréis posteridad- (Heb 11, 11). Sin embargo. estos naci·
que se os acuse de estar tan locos como los griegos- mientos extraordinarios no impiden que los autores
(Justino, Diálogo con Trifón, 67). Este tipo de objeción sagrados hablen también, aunque un poco de pasada.
debía estar bastante extendido en aquella época, y del «conocimiento- mutuo (es decir, de la unión) de
algunos cristianos de origen judío, los ebionitas, rehu- los esposos.
saban hablar de la concepción virginal de Jesús (Jus- En el siglo I de nuestra era. la mentalidad seguía
tino. Ibidem, 48). Ya en esta época había gentes que siendo la misma, como lo muestra el Pseudo-Filón:
no comprendían cómo el misterio de Dios podía en- Dios formó (creó) a Isaac en el seno de la que le
carnarse hasta la utilización del lenguaje humano para dio a luz (LAB 23. 7); y. de manera más general. dice.
expresar su extraordinaria realidad. «Mirad, Dios ha implantado el fruto del vientre humano
y colocado una luz para que veamos lo que hay en las
Los nacimientos milagrosos tinieblas- (LAB 22, 3). Dios hace que los hombres
en el judaísmo nazcan (Ez 36. 12. versión griega); también el mesías
Tenemos que distinguir cuidadosamente entre naci- de Israel. como se dice en Oumran (10 Sa 2. 11).
miento milagroso y nacimiento virginal. Mientras que Así, pues, se pensaba que la palabra y la interven·
el nacimiento milagroso está muy extendido en el ju- ción graciosa de Dios eran realmente eficaces y,
daísmo antes del siglo 11 de nuestra era, el nacimiento consecuentemente, que existían también concepciones
en el que se subraya la virginidad de la madre es in- diabólicas. Así, por ejemplo, Caín era el fruto de la
cierto y prácticamente desconocido, por lo menos con unión entre Eva yel diablo Shammael, según nos cuen·
la claridad y fuerza con que se constata en los re- ta una tradición judía que Juan evoca (-Vuestro padre
latos evangélicos. es el diablo-: Jn 8, 44). En este contexto mental, al·
Por curioso que pueda parecernos actualmente, los gunos nacimientos planteaban problemas. Según el
antiguos no unían necesariamente la relación conyugal libro apócrifo de Enoc 106, Lamec estaba profunda·
y la concepción del hijo; para ellos, los hijos eran en mente emocionado en el nacimiento de Noé. En efecto,
primer lugar un don, una creación del mismo Dios. el niño -se parecía a un hijo de los ángeles del cielo...
En el catecismo se nos enseñaba que el alma era crea- sus ojos eran como rayos solares y su rostro esplén-
da por Dios, mientras que el cuerpo era fruto de la dido-; menos mal que Matusalén consiguió convencer
generación humana. Esta manera de ver las cosas se a Lamec de que el niño era realmente hijo suyo.
Los nacimientos virginales la iglesia. Quizá tengan razón, incluso si debemos
aceptar una cierta vaguedad del término parthenos
¿Existen ejemplos en los que se diga y subraye (virgen), ya que el autor de esta traducción lo aplica
explícitamente la virginidad de la madre? Es curioso, una vez a Dina que había sido violada (Gén 34, 3).
ya que la virginidad como tal no tenía mucho prestigio De todas maneras, tenemos que reconocer que no
en el judaísmo. El primer texto que nos viene al es- existe tradición judía antigua alguna que explote este
píritu es el de Isaías 7, 14 en su versión griega: -Mi- texto de Isaías en el sentido de una concepción virgi-
rad, la virgen (en griego parthenos) está encinta». En nal, lo cual hace que debamos ser prudentes en nues-
la nota de la traducción ecuménica de la biblia al tras conclusiones.
francés, se puede leer la nota siguiente: -Desde el En el judaísmo que representa Filón, se constata
siglo 11 antes de Jesucristo, y quizá ya antes, una sin embargo una aparente valorización de la virginidad.
parte de la tradición judia consideraba que en este Para Filón, Sara, Lea, Rebeca y Séfora representan una
nacimiento excepcional, y que no habia tenido lugar serie de virtudes alegóricamente y, como virtudes
todavía, se anunciaba el nacimiento virginal del me- vírgenes, concibieron virginalmente gracias al poder
sías». Esta es igualmente la opinión de los padres de de Dios: -La virtud recibe la semilla divina de quien
He aqui que una mujer descen- desapareció de la gruta y apareció dad y de mi incredulidad! ¡He
dió de las montañas y me dijo a una luz tan grande que nuestros tentado al Dios de vida! ¡Mi mano,
mí, José: "¿Hombre, a dónde vas?" ojos eran incapaces de soportarla. como cortada por el fuego, se des-
Respondí: "Busco una comadrona Luego, lentamente, la luz fue decrp-- prende de mí!"
de raza hebrea". Me dijo: "Eres de ciendo hasta que apareció el niño y se arrodilló ante el todo-Po-
Israel?" Le dije: "Sí". Añadió: y tomó el seno de su madre María. deroso diciendo: "Dios de mis pa-
"¿Quién es pues la que está dando La comadrona gritó: "¡Gran día es dres, acordaos de que soy de la raza
a luz en la gruta?" Le contesté: este para mi, pues he sirlo testigo de Abrahán, de Isaac y de Jacob.
"Es mi novia". Me respondió: "¿No de una maravilla extraordinaria!" No mostréis mi desgracia ante los
es tu mujer?" Le dije: "Es María, Al salir de la gruta, la comadro- hijos de Israel, sino permitidme vol-
la que fue educada en el templo na se encontró con Salomé. Le dice: ver al cuidado de los pobres, pues
del Señor y que me ha sido dada "Salomé, Salomé, tengo que con- los cuidaba en vuestro nombre, co-
como esposa. Pero no es mi mujer, tarte algo extraordinario: una vir- mo sabéis, y de vos recibía mi sa-
y ha concebido por obra del Espí- gen ha dado a luz contrariamente lario".
ritu Santo". La comadrona le dijo: a lo que sucede naturalme1;te". Sa- Salomé se acercó y tomó al ni·
"¿Es cierto?" Y José respondió: lomé respondió: "Vive el Señor que ño en sus brazos diciendo: " Me
"Ven y verás". Y la comadrona fue si no pongo mi dedo y no examino arrodillaré ante él, pues un gran
con él. su naturaleza, no creeré que una rey ha nacido en Israel". Y al
Llegaron al lugar de la gruta y virgen haya dado a luz". instante, Salomé fue curada y, jus-
he aqui que una nube de luz re- La comadrona entró y dijo a tificada, salió dl! la gruta. Y oyó
cubría la gruta. La comadrona gri- Maria: "Prepárate, pues un proble- una voz que le decía: "Salomé, Sa-
tó: ""Mí alma ha sído glorificada ma grave se plantea con tu caso". lomé, no cuentes a nadie estos pro-
en este día, pues mis ojos han visto y Salomé, después de haber exami- d.igios, antes de que el niño entre
maravillas: ha nacido un salvador nado con su dedo la naturaleza de en Jerusalén·' (Protoevangelío de
para Israel". Súbitamente, la nube María, exclamó: "¡Ay de mi impie- Santiago, 19-20, siglo 11).
es la causa de todo, pero da a luz para algunos de los nar incluso la encarnaclOn de Jesús. Con un poco
que le aman ... Isaac, el sabio. ruega a Dios y. gra- más, el pensamiento cristiano se situaba en el do-
cias al poder de aquel a quien se ruega, Rebeca, la cetismo según el cual Dios-Jesús no tuvo sino una
perseverancia, queda encinta (Gén 25, 21)... Moisés. apariencia humana. Gracias a Dios que tenemos los
que había tomado a Séfora. la virtud que vuela y se relatos de la infancia que nos recuentan la encarna-
mantiene en las alturas, la encontró encinta sin que ción del hijo de Dios en la realidad de su carne y el
hubiera intervenido ningún mortal (Ex 2, 22)- (tratado misterio de su nombre divino.
De Cherubim, 46-47). Ahora bien, Filón no se engaña Como puede verse, estos testimonios no son exce-
con sus propias imágenes. En su Legum Allegoriae, 3. sivamente claros. Ayudan sin embargo a entender cómo
219, dice: .El Señor engendró a Isaac; él es, en efecto, el lenguaje cristiano podrá fácilmente servirse del pen-
el padre de la naturaleza perfecta que siembra y en- samiento judío y desarrollar algunas de sus posibili-
gendra la felicidad en las almas-; mientras que en el dades para mejor expresar así el extraordinario naci-
párrafo que precede había escrito: .Abrahán se mues- miento de Jesús. El hecho de que los autores judios
tra sonriente y dichoso porque va a engendrar la feli- no insistiesen demasiado en la virginidad de la ma-
cidad, Isaac-. De estos dos textos, retengamos úni- dre en nacimientos maravillosos era debido a que
camente. el punto siguiente: el tema de la concepción la virginidad como tal no tenía gran valor en aquellos
virginal no es sino la representación gráfica del gesto ambientes.
divino realizado bajo el signo de la gracia; la eclosión
de la virtud es obra únicamente de Dios y la virginI- La virginidad en el siglo I
dad subraya la radicalidad del don. La virginidad. en el siglo I de nuestra era, no era
Lo mismo sucede en otro relato a propósito del na- tenida en mucha estima sobre todo en Palestina. Ahora
cimiento de Melquisedeq, que se encuentra en el Li- bien, según el testimonio de Plinio (Historia natural. V.
bro de los Secr~tos de Enoc, 23, según el cual. la madre 17) y el de Flavio Josefa (Guerra judía, 2. 119. 121).
de Melquisedeq concibió a su hijo, siendo así que -su algunos esenios vivían en celibato. Pero, ¿cuál era la
marido hacía mucho tiempo que no había dormido con razón? ¿La ascesis? ¿O porque se consideraban como
ella. Tuvo miedo y se escondió y, el día del nacimiento, los soldados de una guerra escatológica que ya había
Nir (su marido) descubrió la situación y quiso des- comenzado y que les obligaba a vivir en castidad al
pacharla-, hasta que no tuvo más remedio que recono- igual que los héroes de Israel? (cf. Dt 23, 10-12). Nin-
cer el origen del niño; entonces dijo a Dios: -Tu gún texto de los esenios atribuye un valor especial
palabra ha creado un gran sacerdote ·en el seno de mi a la virginidad. y los de Qumran aceptaban el matri-
mujer-o Es difícil. sin embargo. apoyarse con seguridad monio: Y. Yadin acaba de descubrir un rit!Jal de ma-
en este último ejemplo: la fecha de este libro apó- trimonio en un manuscrito de Qumran. en el rollo
crifo sigue siendo muy discutida y da la impresión de del templo.
que fue retocado por manos judea-cristianas. De todos Entre 105 terapeutas de Egipto, de los que nos
modos. este nacimiento fuera de lo común quiere habla Filón, bastante parecidos a los esenios, había
6ubrayar sobre todo la radicalidad del don de Dios. hombres y mujeres consagrados enteramente a la
El autor de la carta a los hebreos va mucho más castidad -para buscar así y poder amar la sabiduría-
lejos todavía. Apoyándos3 en los silencios del capí- (De vita contemplativa, (8). De todas maneras. habrá
tulo catorce del Génesis, no duda un momento en i que ser prudentes a la hora de sacar conclusiones.
borrar todo rastro de generación humana en el na· ya que estos ambientes no representan el pensamiento
cimiento de Melquisedeq: -Sin padre ni madre ni normal de los palestinos del siglo 1. A pesar de ello, en
gene~logía. ni principio ni fin en su vida, asimilado al los textos de un escriba de sensibilidad farisea como
hijo de Dios. es sacerdote perpetuamente- (Heb 7. 3). el Pseudo-Filón. podemos ver los primeros indicios del
En esta obra. la teología del autor sobre la preexisten- razonamiento que llevará a la valoración de la virgi-
cia del Cristo-Melquisedeq corría el peligro de elimi- nidad. En el primer libro de Samuel 1, 2s, Penina, la
segunda mujer de Elcana. perseguía a Ana la futura algunos aspectos de dicha tradición sinagoga!. De
madre de Samuel porque era estéril. Ana oró al Se- esta forma. todo estaba a punto para poder expresar
ñor en estos términos: ..Yo s& que la mujer que tiene el misterio del Hijo de Dios. concebido por obra del
muchos hijos no es forzosamente más rica ni la que espíritu en el seno de una joven llamada María.'
tiene menos más miserable: la rica de verdad es aque-
lla en quien abunda el amor de Dios- (LAS 23, 5). Así
se afirma claramente la preeminencia del amor de I No pretendemos, evidentemente, agotar el tema.
Dios por encima de la esperanza de una descendencia Véase la obra de L. Legrand, La Virginité dans la Bible
numerosa. Al presentarnos a Jesús como al nuevo (Col. Lenio Divina). Cerf, París 1964, donde se subraya
Samuel, Lucas da la impresión de conocer y utilizar bien el sentido de la virginidad como signo escatológico.
Análisis estructural
Quienes se interesen por este tipo de análisis, pueden
consultar el ensayo aparecido en el boletín "Sémiotique
et Bible" (25, me du Plat, 69002 Lyon) , n.· 3, Junio
1976, 5-35, sobre Lucas 1-2.
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