Este documento describe los métodos para determinar la composición de una mezcla de gases, incluyendo la cromatografía de gases como la herramienta estándar. Explica que la composición es el parámetro más importante de una muestra de gases ya que permite estimar otras propiedades. También cubre temas como la representatividad de las muestras, problemas comunes y características de sistemas de análisis simples y complejos.
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Este documento describe los métodos para determinar la composición de una mezcla de gases, incluyendo la cromatografía de gases como la herramienta estándar. Explica que la composición es el parámetro más importante de una muestra de gases ya que permite estimar otras propiedades. También cubre temas como la representatividad de las muestras, problemas comunes y características de sistemas de análisis simples y complejos.
Este documento describe los métodos para determinar la composición de una mezcla de gases, incluyendo la cromatografía de gases como la herramienta estándar. Explica que la composición es el parámetro más importante de una muestra de gases ya que permite estimar otras propiedades. También cubre temas como la representatividad de las muestras, problemas comunes y características de sistemas de análisis simples y complejos.
Este documento describe los métodos para determinar la composición de una mezcla de gases, incluyendo la cromatografía de gases como la herramienta estándar. Explica que la composición es el parámetro más importante de una muestra de gases ya que permite estimar otras propiedades. También cubre temas como la representatividad de las muestras, problemas comunes y características de sistemas de análisis simples y complejos.
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La Composición de los Gases
La composición de una muestra de gases es, probablemente, el
parámetro más importante de la misma. Esta característica es el resultado de la facilidad con que pueden estimarse las distintas propiedades de un gas a partir de su composición, ya sea mediante correlaciones, ecuaciones de estado o cálculo de propiedades aditivas. Cuando se conoce la composición una mezcla de gases es posible obtener los siguientes parámetros con razonable exactitud Densidad. Viscosidad. Poder Calorífico. Presión de Rocío. Por esta razón es muy importante que los sistemas de análisis de gases estén adecuadamente calibrados. En general la herramienta estándar para determinar la composición de una mezcla gaseosa es la cromatografía de gases. En consecuencia, en esta página se analizarán en detalle las metodologías de medición, la representatividad de las muestras de gas, los problemas frecuentes durante el análisis y algunas características de las corrientes gaseosas típicas de los sistemas de producción en yacimientos de hidrocarburos. Metodología de Medición. Existen diferentes configuraciones Cromatográficas adecuadas para el análisis de muestras gaseosa. Los sistemas más simples tienen las siguientes características: Inyección con jeringa de gases o válvulas de muestreo. Una sola columna empacada (con material de relleno). Horno a temperatura constante (sistema isotérmico). Detector de Conductividad Térmica (TCD). Válvula de "Back-Flash" para agrupar los componentes pesados sin discriminar componentes con más de 6 átomos de carbono. En cambio, los sistemas más complejos suelen trabajar con: Válvulas de inyección automáticas y calefaccionadas. Varias columnas (empacadas y capilares) y juego de válvulas para división de flujos y resolución de componentes con mayor detalle que en los sistemas simples. Detectores de Conductividad (TCD) y de Ionización de Llama (FID) en funcionamiento alternativo o simultáneo. Temperatura programable, para permitir la determinación de componentes con 10 y más átomos de carbono. Existen numerosas configuraciones alternativas, pero los dos grandes grupos (configuraciones simples y complejas) tienen las siguientes características globales. Características de las Configuraciones Simples: En general se trata de sistemas robustos, poco sensibles a los cambios de condiciones de trabajo, con factores de respuesta (calibración) poco variables en el tiempo, y presentan poca sensibilidad para los componentes minoritarios. Son configuraciones aptas para determinaciones rutinarias donde el objetivo principal es la determinación de las propiedades medias del gas. Características de las Configuraciones Complejas: En este caso los sistemas son más delicados y resultan muy sensibles a los cambios de condiciones de trabajo. Los factores de respuesta (calibración) suelen variar en el tiempo, en la medida que las columnas sufren agotamiento o las válvulas alteran ligeramente la proporción de las distintas corrientes de flujo. Son configuraciones aptas para cuantificar componentes minoritarios (BTEX, compuestos pesados, etc) y requieren calibraciones y controles permanentes. La selección de un tipo de configuración o el otro depende del uso final del dato cromatográfico y de las condiciones operativas. En todos los casos se recomienda calentar el botellón de muestreo (y agitarlo para homogeneizar su contenido) unos 20 °C por encima de la temperatura de la corriente de gases muestreada. Esta práctica garantiza que no queden componentes condensables retenidos en el botellón durante la etapa de análisis. También deben calefaccionarse todas las partes del sistema de medición que sean contactadas por el gas a analizar. Muestreo de Gases. En general el muestreo de gases es muy simple. Sin embargo es conveniente tener en cuenta los siguientes factores. Limpieza de los botellones de muestreo: Hay dos tipos de impurezas que pueden afectar notoriamente la calidad de una muestra de gases: Aire. Líquidos hidrocarbonados. Presencia de Aire El aire suele manifestarse como impureza por una purga ineficiente de los botellones. Una vía normal de eliminación de una posible contaminación con aire es la de purgar repetidamente el botellón luego de llenarlo con el mismo gas a muestrear. Esta práctica es desaconsejable cuando se estima que durante el proceso se puede depositar líquido en el botellón (temperatura de muestreo por debajo de la temperatura de la corriente a muestrear). En general la obtención de un buen vacío en el botellón (1 mm de Hg o menos) acompañado de una purga de las cañerías de muestreo, es una excelente garantía de la no presencia de contaminaciones con aire. En este caso se deben evitar las purgas sucesivas del tomamuetras, que pueden acarrear otros inconvenientes. El muestreo se realiza por purga de las cañerías y llenado simple, del botellón, a la presión de muestreo. La contaminación con aire es un problema de importancia cuando los sistemas de análisis no discriminan entre Nitrógeno y Oxígeno. Como los gases asociados a las mezclas naturales de hidrocarburos no contienen oxígeno libre, en la cromatografía estándar se asume que la señal generada por el oxígeno es parte de la señal correspondiente al nitrógeno. Como resultado la presencia de aire en una muestra puede acarrear una sobre-estimación del tenor de Nitrógeno en la misma.
Cuando se analizan por separado el oxígeno y el nitrógeno (mediante el empleo de tamices moleculares) es posible corregir la composición global sabiendo que en el aire la proporción de oxígeno a nitrógeno guarda la relación 20:80. Presencia de Líquidos Hidrocarbonados. Si el botellón de muestreo contiene líquidos hidrocarbonados (en general como resultado de muestreos previos y limpieza inadecuada) suelen presentarse dos problemas diferentes. Disolución de los componentes pesados del gas en el líquido retenido en el botellón. En este caso se observa una menor proporción de dichos componentes en el análisis de la muestra. Vaporización del líquido durante el calentamiento del botellón. En este caso se observa un exceso de componentes pesados provenientes de la fracción líquida calentada para cumplir las normas de muestreo. Problemas Frecuentes. Relacionados, o no, con las situaciones mencionadas (presencia de distintos tipos de impurezas), en el análisis de gases suelen presentarse algunos inconvenientes típicos. También se comentan las posibles soluciones. Presencia de oxígeno en corrientes que no debieran tenerlo. En este caso suele asumirse que el oxígeno proviene de una contaminación con aire y se descuenta su contenido y el de nitrógeno asociado. El dato final suele ser representativo. Temperatura de rocío superiores a la de muestreo. En este caso debe suponerse que, por alguna razón, en el botellón existe una fracción líquida que incrementa la proporción de componentes pesados durante el calentamiento. La corrección de este inconveniente requiere un análisis detallado de la secuencia de muestreo y análisis. Temperatura de rocío inferiores a la de muestreo. Si el gas estaba en contacto con líquido a la temperatura de muestreo (caso típico de separadores gas-líquido) esta situación es anómala. En general indica una mala técnica de análisis (sistemas mal calibrados, no calentamiento de los botellones o líneas de conducción, etc.). Presencia de componentes no reportados en el informe de laboratorio. Es el caso habitual con el SH2 y otros posibles contaminantes. En estos casos se debe recurrir a laboratorios que realicen los análisis correspondientes. Muchas veces se deben emplear otros detectores o técnicas complementarias. El contenido de agua más representativo suele obtenerse por cálculo a partir de la medición de la temperatura de rocío de agua en el punto de muestreo. El contenido de agua en condiciones de reservorio conviene obtenerlo mediante cálculos de equilibrio termodinámico. Casos Especiales. En las corrientes gaseosas frecuentemente se encuentran cantidades variables de líquido disperso bajo la forma de aerosoles. En estos casos, muchas veces resulta de interés la correcta caracterización del tipo y cantidad de este líquido disperso en la corriente de gas. La condensación de este líquido puede originar problemas severos en el transporte de gas. Los sistemas habituales de muestreo y análisis no son adecuados para caracterizar estos aerosoles por las siguientes razones: El aerosol suele no mantenerse estabilizado hasta que el tomamuestras se lleva al laboratorio para su análisis. Los componentes más pesados (C10+, disperso en forma de micro-gotas) no se registran en las condiciones regulares de análisis de gases. En estos casos es necesario emplear sistemas de muestreo que permiten capturar y caracterizar el líquido disperso.