Arte Cultura Indumentaria
Arte Cultura Indumentaria
Arte Cultura Indumentaria
FADU – UBA
HISTORIA I
Ficha de cátedra # 5
2017
Arte, cultura e indumentaria en el Renacimiento
• Marco socio histórico cultural
Llamamos Renacimiento a un período en la historia del arte y la cultura que se inicia en las ciudades italianas,
podríamos decir que en la Ciudad de Florencia, alrededor de 1402, y abarca hasta la crisis económico social de
1600. Constituye un Renacimiento a la antigüedad greco romana como forma de prestigio cultural de la
burguesía, la clase que surge como elemento dinamizante de la economía a fines de la edad media. Su elemento
aglutinante es el Humanismo que vuelve a ubicar al hombre en el centro del universo, y al cuerpo, a través de la
belleza física, en el “resplandor de lo divino” –en las palabras de Plotino, filósofo neoplatónico. Un acentuado
individualismo atraviesa la cultura del renacimiento, diferenciándose del colectivismo medieval. El arte del retrato
va a resurgir, inspirándose en las monedas, y medallas romanas. El artista se separa del gremio.
“El desarrollo del capitalismo y el surgimiento del Estado moderno transformaron las relaciones
económicas, sociales y familiares en la Italia del Renacimiento. Los historiadores del arte siguen buscando
en Florencia las fuentes de nuevos ideales de genio artístico y de individualidad que diferencian al hombre
moderno del medieval. Ahí donde se hallan los orígenes del capitalismo moderno y de la privatización de
la familia, así como el comienzo de la redefinición de la pintura y la escultura como artes liberales, y no
como actividades artesanas. Y en el Renacimiento florentino se desarrolló la perspectiva lineal, un sistema
matemático que organizó de manera artificiosa el espacio pictórico y definió la relación del espectador con
la superficie pintada de la manera que ha predominado en la pintura occidental hasta finales del siglo
XIX.”1
Con el fin de la Guerra de los cien años Europa recobra la paz y seguridad que le permite asistir al desarrollo de
los primeros Estados afianzados en las monarquías centralizadoras. En 1519 Carlos I de España, príncipe de la
casa de los Habsburgos es elegido emperador con el nombre de Carlos V. Su imperio agrupa los reinos de
Nápoles y Aragón, Castilla y sus posesiones americanas. Borgoña, los Países Bajos y las tierras del imperio, es
decir la mayoría de los Estados alemanes, Italia del Norte, salvo Venecia, la confederación Helvética, Provenza y
el Delfinado. Su Imperio se fragmenta al morir, y es Felipe II quien consolidad la unidad política, económica y
religiosa española. Bajo el reinado de Carlo V, España era la gran potencia europea de la primera mitad del siglo
XVI.
La industria textil se convierte en la más importante de este período, tanto por su volumen como por la variedad de
productos. En respuesta a un mercado en expansión la fabricación de paños se transforma a fines del siglo XV,
por un lado está la pañería tradicional, pesada y cara, y por otro, los paños más ligeros y de menor precio.
A principios del siglo XVI Inglaterra es una potencia secundaria. No obstante irá consolidándose en el ámbito
internacional, al mismo tiempo que la monarquía Tudor, pues serán los mercaderes alemanes, franceses y
1
CHADWICK, Whitney, Mujer, arte y sociedad. Barcelona, Thames y Hudson, 1999.
1
flamencos los que lleven hasta Lisboa y Sevilla productos de intercambio para traer a sus países los productos
procedentes de tierras exóticas: algodón de Egipto, seda de Persia, Irak y Siria y tejidos de algodón y pintados
(telas estampadas) de las Indias. De este modo se desarrollaron los nuevos centros de Lyon, que pasó a ser la
principal plaza económica de Europa, y Amberes (ciudad a la que el emperador Maximiliano había transferido los
privilegios de Brujas en 1488).
La indumentaria en el Renacimiento
• La indumentaria femenina
Si bien en el arte se considera al siglo XV como el nacimiento del Renacimiento, tal como se expresó en los
párrafos anteriores, en indumentaria el cambio de indumentos más importante se registra sobre el siglo XVI.
El concepto de belleza se traduce de manera diferente en los distintos países en los que influye la corriente
humanista. Los materiales para la confección fueron el damasco, raso de seda, los brocados y terciopelo, todos
procedentes de Italia. Con el auge del individualismo propio del período renacentista las variaciones regionales del
traje serán una constante.
En líneas generales la silueta femenina, tal como menciona Geoges Vigarello7, se conformará por una parte
superior ceñida y una parte inferior invisibilizada con métodos de ahuecamiento. Por tanto las líneas de la
indumentaria femenina de este período se pueden sintetizar como un triángulo invertido para la parte superior y
una base para la inferior.
2
RACINET, Albert Historia del vestido. Madrid, Libsa, 2002.
3
LAVER, James Breve historia del traje y la moda. Madrid, Catedra, 1992.
4
BOUCHER, François Historia de la traje en occidente desde la antigüedad hasta nuestros días. Barcelona, Montaner y Simón,
1965.
5
LAVER, James Costume & Fashion, a concise history, Londres, Thames & Hudson, 1996.
6
“The psicology of clothes, however, has been adequately dealt with elsewhere. In the present study it is proposed largely to
ignore these complications and to concentrate on the two questions of forms and material” E Laver, James Costume & Fashion,
a concise history, Londres, Thames & Hudson, 1996.pag. 7
7
VIGARELLO, Gerges Historia de la belleza, Buenos Aires, Nueva Visión, 2005.
2
La parte superrior del vestido se estrecchaba con laas llamadas piezas de esstómago, su u función eraa esencialme ente
decorativa, aun
nque contribuía a brinda ar rigidez y generar el efe
ecto de afina
ar y alargar lla parte supe
erior del cue
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menino.
fem
Detalle
e de pieza de estómago
e c. 1590, escuela inglesa.
Dam
ma de negro. Reconstrucció
R ón de una piez
za de estómaggo interior o co
orset.
Cód
dice de Trajess. Siglo XVI, BNE Res/285. Biblioteca Naccional de Espa
aña.
3
Esste sistema era
e originario
o de España,, se data su aparición a mediados
m de
el siglo XV y persiste a lo
o largo del siglo
XVVI. Como se observa en el
e retrato con
njunto de lass infantas Isa
abel Clara Eu
ugenia y Cattalina Micaela, el verduga ado
español determmina una fald
da que se va ensanchand do hacia los bajos producciendo una foorma cónica.
e grabado sa
Vos y Galle atírico, 1595.
4
Verdugado esspañol y verdu
ugado francéss.
Po
or último restta mencionar, la moda de las prenda as acuchillad
das como ca aracterísticass del siglo XV VI. Estos corrtes
verticales u horizontales en
n forma de flor o de motivos geométrricos los realliza el tailleu
ur (sastre). En
n una épocaa en
6
la que los tejidos de calidad son símbolos de riqueza, hacer cuchilladas que aumentan su fragilidad, representaba
el colmo de la ostentación.
En cuanto a los tocados a diferencia de la Edad Media, reducen su tamaño y altura, adoptan diversas formas
geométricas que entrelazan el cabello femenino en consonancia con los ideales propios del arte y la vida
renacentistas.
• La Indumentaria masculina
En el siglo XV se inicia una controversia entre la ropa larga y corta que llega a su fin a favor de la ropa corta, que
permite una mejor movilidad en las ciudades renacentistas. A partir de este momento las túnicas largas las llevan
únicamente los abogados, hombres de letras y clero. Es decir la vestimenta larga quedó reservada para aquellos
que portaban algún tipo de “dignidad” relacionada con su oficio o lugar social. Valga como ejemplo el retrato de los
embajadores de Holbein en el cual se observa ambos tipos de indumentaria masculina vigentes en el siglo XVI.
7
Taller de Holbein, Retrato de Enrique VIII
Para el caso de la vestimenta corta, el jubón masculino llega cerca de las rodillas y está levemente abierto en el
tramo inferior para dejar ver el braguetero. Al igual que en la indumentaria femenina se marca la cintura varonil
para dar mayor resalte al pecho y al braguetero en señal de virilidad. Por ello el jubón se ensancha con rellenos
diversos. El conjunto se completaba con un jaquet o justillo, calzones cortos y medias de seda blancas, que se
convierten en la gran vedet de la vestimenta masculina. Los zapatos acortan sus puntas, terminan cuadrados y se
llaman pico de pato.
En cuanto a las prendas exteriores se utilizaba la capa corta o ferrelluelo de inspiración española, así como
también el gown cuyos bordes solían están adornados con pieles. Al igual que en el caso de la indumentaria
femenina, los varones utilizaban gorgueras del tipo circular, como puede observarse en el cuadro de peregrinación
de la reina Elizabeth en Blackfiars. También las cuchilladas eran patrimonio de la indumentaria masculina e
igualmente se utilizaban para resaltar y engalanar las prendas de los varones.
Ropa interior La difusión cada vez más importante del uso de prendas interiores estimula con fuerza la
producción de telas de lino, que tienen una firme implantación en Sajonia, al norte de Alemania y también en los
Países Bajos y en Picardia.
A modo de cierre
El gran cambio social que implica el ascenso de la burguesía y la movilidad social que esto implica se ve reflejado
en todas las formas de la cultura material. Las artes plásticas se constituyen en artes liberales, independizándose
de la protección del Gremio. Los artistas considerados desde entonces “genios” dotados de inspiración, van a
retratar los lujos y aspiraciones de los burgueses, mecenas de las artes y las ciencias. En estos retratos podemos
observar el énfasis en la ostentación de riqueza que a través de telas ricas, joyas y tocados hacia la clase en
ascenso. Las clases medias copiaban a la corte con los materiales textiles a los que podían acceder.
Como mencionamos anteriormente cada país va a mostrar sus particularidades dentro de este marco de gran
cambio social y económico con el que damos inicio a la llamada Edad Moderna. La imprenta, perfeccionada por
Gutemberg en Maguncia en 1453, no solo va a posibilitar la difusión de la palabra escrita, sino la impresión y
difusión de las imágenes, lo cual va a multiplicar exponencialmente la difusión de la imagen renacentista.
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BOUCHER, Francois Historia de la traje en occidente desde la antigüedad hasta nuestros días, Barcelona, Montaner y Simón,
1965.
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Bibliografía
BAXANDALL, Michael. Pintura y vida cotidiana en el Renacimiento, arte y experiencia en el Quattrocento,
Barcelona, Gustavo Gilli, 1978.
BOUCHER, Francois. Historia de la traje en occidente desde la antigüedad hasta nuestros días, Barcelona,
Montaner y Simón, 1965.
CHADWICK, Whitney. Mujer, arte y sociedad, Thames y Hudson, Barcelona, 1999.
KRAUSSE, Ann. Historia de la pintura. El renacimiento y el manierismo (1420-1600)
LAVER, James. Breve historia del traje y la moda. Madrid, Catedra, 1992.
RACINET, Albert Historia del vestido. Madrid, Libsa, 2002.
ROCHE, D. La cultura material a través de la historia de la indumentaria. In Gortari, H. d., & Zermeño, G. (Eds.),
Historiografía francesa: Corrientes temáticas y metodológicas recientes. Centro de estudios mexicanos y
centroamericanos. 2000.
SÁNCHEZ ORENSE, Marta. Particularidades del léxico de la moda Renacentista: dificultades en su análisis,
Salamanca, Cuadernos del Instituto de historia de la lengua 1, 65-74, Universidad de Salamanca, 2008.
VIGARELLO, George. Historia de la Belleza El cuerpo y el arte de embellecer desde el renacimiento hasta
nuestros días Barcelona, Paidos, 2001.
Web
Extraído de http://books.openedition.org/cemca/626(generado el 07 febrero 2014). Disponible en Internet:
<http://books.openedition.org/cemca/610>. ISBN: 9782821828056.
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