Caso BlackBerrey
Caso BlackBerrey
Caso BlackBerrey
Cátedra:
Gestión De La Tecnología
AP-433
Tema:
Caso BlackBerry
Alumna:
Cinthia Victoria Zavala Rodriguez
041201044
Fecha:23/04/2022
Danlí, El Paraíso
BlackBerry
El éxito genera más éxito. Sin embargo, no siempre es así. Hay un punto en el que la
dinámica virtuosa del crecimiento puede comenzar a generar el efecto contrario.
Llamamos a esto al proceso que en sí mismo es positivo como el crecimiento de la
firma, pero que degenera en consecuencias negativas si escapa de control. El caso de
BlackBerry, una empresa de productos tecnológicos.
En 1984 surgía en Canadá la empresa RIM, que luego pasaría a renombrarse como
BlackBerry. Con el devenir de los años la empresa se especializó en la creación de
dispositivos de telefonía móvil, así RIM logró dar lugar a un nuevo mercado: los
Smartphones.
Sus dispositivos BlackBerry fueron muy innovadores en aquel momento, por sus
características de lectura de e-mail, el teclado QWERTY y el sistema de chat BBM.
Estas innovaciones los pusieron al frente de la telefonía móvil hasta el año 2009,
contando con más de 14 millones de usuarios y eran dueños del 20% del mercado, una
cuota bastante alta para un segmento tan competitivo.
Cuando BlackBerry surgió, lo hizo con un formato directivo algo peculiar, la empresa
tenía dos CEOs: Lazaridis y Balsillie. El primero se encargaba de la producción de los
teléfonos y el otro de las ventas y finanzas. Esta estructura fue muy efectiva para la
compañía en sus inicios, cuando todavía no tenía las dimensiones que luego adquiriría,
pero a medida que la compañía fue creciendo empezó a representar un problema.
Debido a la estructura dividida, la toma de decisiones se transformaba en un proceso
complejo y lento. Esto representaría luego una de los mayores problemas de
BlackBerry: la rapidez. La empresa carecía de la velocidad necesaria para hacer
cambios y tomar decisiones fundamentales con prontitud, derivando en una lentitud que
le impediría alcanzar a sus competidores. Pero la falta de velocidad no se daba
solamente por la estructura de la empresa y sus dos CEOs, si no que empeoró en el
momento en que la compañía quiso realizar un cambio fundamental.
BlackBerry adquirió la compañía QNX para que fuese la base del nuevo sistema
operativo BlackBerry 10. Lazaridis cometió luego un error crítico, separó el equipo de
desarrollo de QNX del resto de la compañía para que trabajasen aislados y por su cuenta
en el nuevo sistema operativo, dejando que el resto de los programadores siguiesen
trabajando en la plataforma ya existente: BlackBerry 7. Esto creó divisiones aún
mayores en la compañía, que impidieron que el nuevo sistema operativo estuviese
disponible con la prontitud con la que se lo necesitaba.
A fines de la década del 90, Apple estaba al borde la banca rota. El éxito inmediato del
iPod salvó a la empresa y la visión e innovación liderada por Steve Jobs realizó el resto.
En el 2005 el negocio del iPod seguía siendo beneficioso para Apple, pero en ese
momento Jobs tomó una decisión crucial: parar de enfocarse en el iPod para crear un
teléfono.
Jobs se dio cuenta que lentamente el negocio para el iPod se iría acabando a medida que
los teléfonos más modernos aumentaran su capacidad de guardado, pudiendo almacenar
una cantidad de canciones similares a las que se almacenaban en un iPod. El foco de
Apple cambió, adaptándose de manera rápida y efectiva, dando lugar a uno de los
negocios más rentables para la empresa: la venta de iPhones.
Tanto Google como Apple pudieron ver que se acercaba la nueva era en los
smartphones, que iba a estar guiada por el sector de consumo general y no el de
negocios. Con una navegación muy amigable, total acceso a Internet, pantallas táctiles y
la integración de apps numerosas y fáciles de trabajar para los diseñadores, Apple y
Google lideraron la nueva innovación.
Las divisiones en la compañía, acentuadas por un crecimiento muy alto, provocaron una
falta de velocidad y de adaptabilidad que terminó por dejar a la empresa muy atrás de
sus competidores. En 2009, dos años después del lanzamiento del iPhone, BlackBerry
seguía en la cima del mundo de la telefonía móvil. Sus acciones cotizaban alto y eran la
compañía de mayor crecimiento financiero en ese año. Pero su intento por alcanzar a
sus competidores con un nuevo dispositivo de pantalla táctil (el Storm) había sido un
fracaso.
Se adaptaron tarde y mal, al no haber visto con anterioridad que el futuro de los
smartphones se encontraba en el mercado de consumo. Una empresa dividida y que no
logra superar los desafío que su propio crecimiento le impone, está condenada al
fracaso.